Norberto Ariel López
El Falso Chupa. Más conocido por su segundo nombre, aprovechó el hecho de ser el homónimo del ex delantero de Lanús y robó un poco por la zona sur de Buenos Aires, aunque sin tanta repercusión.
Si bien asomó en Banfield en épocas de Nacional B (2000/01), su carta de presentación fue y será un video con algunos partidos como titular en Primera División, gracias al técnico Luis Garisto que lo hizo jugar bastante durante 2002.
Por ejemplo, actuó de entrada ante Boca (1 a 0, gol de Battaglia) y ante Racing (1 a 0, gol de Pavlovich). No sólo eso, sino que en Avellaneda además fue reemplazado por Ariel Suligoy (el trucho, no el gran ídolo del PC Fútbol) a los 23 minutos del segundo tiempo.
Luchándola junto a otros no consagrados en el Taladro, como Pablo Lezcano, Yari Silvera y Pablo Russo, aceptó, con el tiempo, aparecer cada vez menos hasta julio de 2003, cuando se abrió el libro de pases y lo dejaron libre.
Su condición de mediocampista comodín (a veces es lo mismo que jugar de nada) le permitió ser tenido en cuenta por Jorge Ginarte, que se lo llevó para Los Andes en el segundo semestre de 2003. Pero, como era de esperar, tuvo un insignificante período que derivó en una transferencia a Brown de Adrogué, de la Primera B. Después de dos años en los que no supimos bien cómo anduvo y qué hizo, en 2006 se encontró con la manzana rodeada y aceptó, sin ponerse colorado, bajar a la Primera C. Sí señores, firmó para Cañuelas y asimiló el cambio de 4 categorías distintas en 3 años. Lo que se dice un verdadero tobogán.
Juan Pordiosero



