
Eduardo Rergis Borja (Lalo)
Bajarse un programa para editar video, crackearlo, pegar 4 ó 5 pases bien dados, algún que otro desborde, un quite oportuno y, en el mejor de los casos, un golcito en Primera, así fuese el descuento de un 5 a 1. El siguiente paso es agregarle música, en lo posible música electrónica bien chota, esa que les gusta a los que le siguen diciendo marcha, como si los 90 no hubiesen muerto. Después hay que exportar todo y subirlo con un link oculto a Youtube, cosa de estar preparados para mostrárselo a algún empresario de México y cumplir el sueño del baldosero argentino promedio, que es ir a jugar un tiempito a esa liga donde dicen playera y futból, así con acento en la o. Ahora bien, ¿cómo es el camino inverso?
Es raro ver a un mexicano en el fútbol de nuestro país. Primero, porque ellos están muy cómodos allá. Segundo, porque acá no tenemos un buen concepto de ellos, un poco por prejuicio, pero también fundamentado debido a los jugadores que marcaron antecedentes. Es una rareza, entonces, que alguien se cruce todo el continente para venir a jugar a la Argentina. ¡Y encima en el ascenso!

En julio de 2010, Eduardo Rergis Borja llegó a Córdoba para reforzar las filas del Instituto de Claudio Vivas. En su currículum, traía un puñado de presencias en el Tri de La Volpe (2003) y pasos por Veracruz (1997), América (1997 a 1999), León (2000 a 2002), Atlante (2002/03 y 2006/07), Tigres (2003 a 2005), Pachuca (2005/06) y Atlas (2007 a 2010). Casi todos, bah (?).
Actuaba como lateral por izquierda, pisaba casi los 30 años y arrastraba una inactividad prolongada debido a lesiones en ambas rodillas. Nada indicaba que fuera a tener un buen pasar por estas tierras. Y él se encargó de confirmalo.
Aquel plantel de La Gloria tenía figuritas como Jorge Carranza, Iván Furios, Pucho Barsottini, Raúl Damiani, Facundo Erpen, René Lima, Martín Zapata, Sebastián Arrieta, Ramón Lentini, Wanchope Ábila y Leandro Lázzaro. Nombres le sobraban, pero se suponía que Borja (sí, como el ídolo del Chavo) podía agregarle experiencia internacional…si jugaba.
En toda la temporada, el mexicano apenas pudo disputar 3 encuentros y sólo 1 como titular, tapado generalmente por Franco Canever, pero también por su propia condición física, ya que nunca se pudo poner al 100%. Otra cosa que lo tenía mal a Lalo era el frío, demasiado para lo que estaba acostumbrado. Pero no era lo único que sentía diferente.
«En México, la gente es muy futbolera. Lo que sí, de repente aquí es a pecho, allá no tanto. Acá son fanáticos de su equipo y a mí me gusta, pero en México ves sentado, en un clasico, a un aficionado de Chivas junto a uno del América y no pasa nada, la tribuna esta abierta para todos y es raro que se peleen entre ellos. Acá la gente lo vive tan intensamente que si se cruza uno de Instituto con otro de Talleres, se dicen ‘retirate ahorita’ (?)«, llegó a declarar en una de las pocas entrevistas que le hicieron.
Es probable que al darse cuenta de que nadie le había entendido una goma, Borja haya abierto el Google Translate para pasar «Retirate ahorita» al cordobés básico, obteniendo un «Retirate ahora, culiao» que supo interpretar a la perfección, ya que colgó los botines a fines de ese 2010.
Sí, sin haberlo soñado nunca, un futbolista mexicano pudo retirarse en Argentina. La magia de un video bien editado.