Sebastián Fillol
No hace falta aclarar demasiado que se trata del hijo del Pato, arquero de la selección argentina campeona mundial en 1978 que seguramente habrá querido para su primogénito un futuro en el fútbol. Sin embargo, luego de haberlo intentado, se decidió por otro camino.
Si bien no se trata de alguien que haya llegado a primera, es una historia que merece ser contada. A los 19 años se probó como volante central en Almagro y quedó fichado, pero se cansó y a los seis meses decidió irse. «El fútbol no es lo mío, pero me sirvió para sacarme la espina. Con este apellido tenía que pasar en algún momento por una cancha, aunque ni loco por el arco, ese va a ser siempre el lugar de mi viejo».
Sus características como jugador se desconocen, pero se especula con un volante de poco sacrificio, esquivo a los roces y volcado totalmente hacia un fútbol fino. «Del uno al diez, yo era un siete», aseguró Sebastián.
Consultado sobre la opinión de su padre cuando dejó de patearla, supone que efectivamente se habrá desilusionado pero que jamás le dijo nada para no meterle presión.
Se volcó a la educación física y si bien se desconoce si finalizó la carrera, hoy en día trabaja como personal trainer en el Faena Hotel.
Pero eso no es todo. Un día una importante oferta le tocó la puerta y no pudo desecharla. De la mano del Grupo Col Entertainment, cuyo principal objetivo es suministrar soluciones para los nuevos talentos y caras nuevas del mundo del espectáculo, comenzó a modelar y a principios del 2006 llegó a pasar ropa de Roberto Piazza en un desfile en Pinamar.
«La verdad es que yo lo ví y me pareció un chico muy buen mozo, con buena percha, pero me enteré de quién era cuando el desfile ya había terminado. Es más, cuando un colaborador me dijo que el chico era el hijo de Fillol me sorprendió que no se hubiera acercado en ningún momento para presentarse y decirme quién era», comentó el diseñador.
Padre de un varoncito llamado Valentín y con un aire al actor mexicano Gael García Bernal, sostiene que se debe cuidar de las tentaciones. «En el modelaje estás en contacto con muchas chicas y yo tengo mujer y un nene de 2 años».
Ah, para las chicas y porque no para los chicos que se preguntan por sus características, mide 1,80 metros, pesa 75 kilos, tiene cabello castaño y posee ojos verdes. Y al igual que su papá, también tiene que ver con la «Passarella».
Ahora además estudia teatro y cuenta con propuestas para subirse a las tablas en la temporada de Buenos Aires.
Como dijo una desprestigiosa revista de espectáculos, este es el Patito ¿lindo?
Contacto: grupocol@contratacionesonline.com
Cucu



