Sabbag Pablo Martín

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Pablo Martín Salomón Sabbag

Sorprendió a propios y extraños que para el inicio del Clausura ’99 apareciera en el plantel profesional de Argentinos Juniors un jugador llamado Pablo Martín Salomón Sabbag. Aquellos que conocen un poco más el ambiente futbolístico lo relacionaron inmediatamente con Máximo Sabbag, conocido dirigente de River Plate, y no se equivocaron. Su hijo Pablo llegó al Bicho en el verano de 1999 para intentar ganarse un lugar compitiendo con dos jugadores con amplia trayectoria: El Polo Quinteros y el Balín Bennett. También alternaba Federico Arcamone por lo que las chances de Sabbag no fueron las mejores.

Le tocó debutar un domingo por la mañana en la cancha de Deportivo Español en un partido que Argentinos iba ganando ante Huracán y terminó perdiendo. Al recibir el segundo gol en contra, Chiche Sosa mandó a la cancha a Sabbag por Cogliandro, pero en esos escasos seis minutos mucho no pudo hacer.

Dos fechas más tarde, llegó su momento de gloria. Se repitió estadio y día -domingo de mañana en Deportivo Español- esta vez ante Belgrano de Córdoba, que ganaba con un gol tempranero de Rueda. Argentinos no le encontraba la vuelta al partido y Sosa hizo ingresar a Sabbag por Bennett. Enseguida hubo un penal que Quinteros cambió por gol e igualó la contienda. A poco del final, Sabbag fue perfectamente habilitado y definió cruzado junto al palo derecho de Bernardo Ragg para decretar el 2 a 1 definitivo. Obviamente, no faltaron los medios que titularon «Del intercountry a la Primera» o cosas similares.

Volvió a jugar contra Newell’s de local y fue titular contra Independiente en Avellaneda. Luego jugó otros tres partidos del torneo en los que ingresó desde el banco.

El Apertura ’99 lo encontró como titular junto a Bennett, pero la fortuna no estuvo de su lado. En ese primer partido contra Estudiantes de La Plata debutó -con un gol- Aldo Osorio, que se quedaría con el puesto con el correr de las fechas. Sabbag se lesionó contra Boca y recién volvería a jugar un par de partidos más en el torneo hacia el final.

Para el Clausura 2000 casi no fue tenido en cuenta. Chiche Sosa dejó la dirección técnica el 11 de abril y se hizo cargo Carlos Javier Mac Allister, que lo llevó al banco en su primer partido como DT y lo hizo ingresar sobre la hora de la derrota 1-2 con Unión en Santa Fe. Su último partido en Argentinos lo jugó en Córdoba, en el empate sin goles ante Talleres.

La temporada se cerró y Sabbag totalizó, en un año y medio, 16 partidos y un gol. Por decantación, imaginamos que iba a quedar en libertad de acción, sin hacer uso de la opción que tenía su pase a préstamo. Fichó por un año para River Plate, aunque no llegó a jugar oficialmente en el equipo de la banda roja. Decidió así colgar los botines en lo que al fútbol profesional se refiere -siguió jugando en inter-countries y, según las revistas especializadas, con buenos desempeños- y se dedicó a la representación de jugadores.

Publicado originalmente en ¿Te acordás, Bicho?

López Mauricio

Mauricio López (El Mudo)
Delantero poco efectivo. Su juego desganado le valió un sarta de calificativos como «AMARGO», «PECHOFRIO» y demás.
Recuerdo una anecdota de él. Cuando terminó un partido de Quilmes, le tocó el antidoping. Pasaban las horas y no lograba sacar nada. Ya borracho de tantas cervezas que había tomado, llenó el tarrito con esta bebida. Cuando se dieron cuenta se armó flor de escándalo, pero argumentó que estaba borracho y que no se acordaba de lo que hizo.
Jugó también en Belgrano, Rosario Central, Platense, Defensa y Justicia, San Martin(SJ), Badajoz (durante el fracaso de Tinelli), Barcelona (Ecuador) y ahora en el Durango (México).

Cazador

Tilico

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Fabricio Rogerio (Tilico)
Por alguna extraña razón, los clubes rosarinos, Newell’s y Central a la cabeza, se han convertido en el destino ideal para los brasileños baldoseros. En los últimos 15 años, en el Parque Independencia se ha visto desfilar a Marcos Borges, Duda, Paulo César Martins Souza, Jardel (que si bien no es baldosero su paso por la Lepra dejó mucho que desear) y si contáramos los que pasaron por la contra, la lista sería interminable.

Como un presagio de lo que sería su desempeño, Tilico llegó a Newell’s (2002) sobre la hora. Venía de jugar en el modesto Real España de Honduras. Sacando chapa de ser un delantero ambidiestro que se mueve por todo el frente de ataque, llegó a préstamo por un año, con cargo y opción, previo paso sin suerte por Colón.
Su currículum marcaba pasos por el Kalamata griego, Pumas de la UNAM y Monterrey de México además de Paraná Clube y Santo André de su país.

Apenas disputó un partido como titular (en el entretiempo lo reemplazó Lisandro Sacripanti) ante Arsenal de Sarandí y a la semana Julio Zamora, por aquel entonces DT leproso, lo bajó a Reserva junto a su compatriota Paulo César.

Luego participaría en 2 encuentros más ingresando como suplente ante Huracán y Banfield. Tras varios años en el ostracismo (se cree que anduvo por Indonesia) apareció a principios de 2007 en su país, defendiendo los colores del Grêmio Catanduvense, equipo que disputó la tercera división del campeonato paulista.

Hurtado Eduardo

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Eduardo Steward Hurtado (El Tanque)

Delantero ecuatoriano de muy extensa trayectoria, que se hizo un tiempito para probar suerte en nuestro país. Al principio, mal no le fue, ya que convirtió muchos goles y dejó una buena impresión. Pero la pólvora se le mojó para su segundo torneo y terminó marchando, haciendo escasa y fugaz su participación en estas tierras.

Su arribo a Argentinos Juniors se produjo en el Clausura 2001 y rápidamente se afianzó, convirtiendo 7 goles en 16 encuentros, bajo la dirección técnica del Checho Batista. Eso no le impidió tener que jugar la Promoción para no descender, ante Instituto. De hecho actuó en los 2 encuentros y se quedó para el Clausura, donde las cosas no le fueron tan bien. Disputó 11 partidos más pero no la pudo meter. Momento se irse al Hibernians de Escocia.

En el exterior también jugó para el Saint Gallen de Suiza, Colo Colo y Universidad de Concepción de Chile; Correcaminos de México, Los Ángeles Galaxy, Metro Stars, New England Revolution y Cleveland Force de Estados Unidos; y Deportivo Pereira de Colombia.

En su país, además de representar a su Selección, vistió los colores de Calvi Fútbol Club, Valdez, Emelec, Barcelona, El Nacional, Liga Deportiva Universitaria, Audax Octubrino, Olmedo, Técnico Universitario, Norteamérica y Camilo. A mediados de 2010, con 40 años y un par de inactividad, regresó al fútbol profesional con el Patria, de la segunda división ecuatoriana.

Quintero Diego

Diego Quintero
Delantero promovido por Gimansia y Tiro. Desde Salta, se fue sin escalas a Mónaco, compartiendo el plantel con Gallardo, Henry, Trezeguet, etc. Lo que hizo que estuviera sin jugar 1 año. Pasó a préstamo al Salernitana (Italia) y no jugó un solo partido. Volvió al Mónaco, donde estuvo 2 años sin jugar. Terminó su contrato y se fue al Bellizona(Suiza), donde sólo hizo 2 goles en 11 partidos.
Ahora es la carta goleadora de Juventud Antoniana( Salta).

Cazador

Diez Nicolás

Nicolás Ignacio Diez (Nico)
Enganche surgido de las fructíferas divisiones inferiores de Argentinos Juniors. En 1993 participó del Mundial Sub 17 representando al seleccionado nacional junto a Milton Acosta, Rodrigo Vilariño Norberto Orrego, Andrés Grande, Kurt Lutman, Ariel Ruggeri, José Moreiras, Ruben Cantero, Pablo Rodríguez y Fernando Della Sala, estandartes de un equipo muy baldosero.
Debutó muy joven en el equipo de La Paternal, donde disputó 10 partidos. En 1996 todavía siendo una promesa pasó a Racing Club. Un año después se consagró campeón del mundo Sub 20 en Malasia jugando al lado de Pablo Aimar, Juan Román Riquelme, Esteban Cambiasso, Walter Samuel, Diego Quintana, entre otros.
En la Academia no dejó mucho, apenas el recuerdo de un gol en un partido ante River que terminó 4 a 3 a favor del conjunto Millonario.
Cuando estaba recuperando el nivel, en el verano del ’98 (nada que ver con el programa) tras un choque con Guillermo Barros Schelotto se fisuró el tobillo izquierdo.
«Al principio me costó mucho adaptarme; delante de mí había grandes jugadores como Capria y De Vicente y se me complicaba bastante entrar entre los titulares. De todos modos, en la época de Basile jugué algunos partidos y con Babington directamente quedé relegado, sin chances de poder entrar», contó en aquel momento.
Para jugar más, en 1999 pasó a préstamo a Ferro. En Caballito conoció a Sartori, Kobistyj, Cordon, Martens, Grana, Giaccone, Mandra y Guerra, entre otras glorias.
«Con él tendremos muchas variantes, ya que si se juntan dos jugadores con con mucha técnica, como Chaparro y Nico, se puede armar algo lindo. La idea es volver a jugar con dos enganches para que el equipo tenga fútbol» dijo Cacho Saccardi, que lo pidió expresamente. Sin embargo, pasó sin pena ni gloria (fue testigo privilegiado de la bandera «Hagan un gol») y contribuyó a lo que sería el posterior descenso del equipo verde.
Retornó a la Academia pero no tuvo lugar. En el 2000 estuvo a prueba en el Brescia italiano, «No hubo acuerdo para que me quede actuando en el fútbol europeo. Fue una experiencia bárbara, de la que aprendí muchísimo, pero por el pasaporte de comunitario o falta de entendimiento en lo económico, me tuve que volver», dijo a la vuelta.
En 2001 con la llegada de Mostaza Merlo pasó el Gueugnon de Francia para jugar al lado de Andrés Grande y Gabriel Lettieri hasta 2003.
Ese año viajó hasta Colombia para sumarse al Deportivo Pereira. Tuvo un buen comienzo pero luego escasean los datos. A la temporada siguiente llegaría a Chile, donde encontraría su lugar en el mundo. Primero defendiendo los colores de Everton (2004/2006), donde jugó 68 partidos, y, desde mediados de 2006, en O’Higgins.
«Era un lujo verlo. No se la podían sacar. Fue de lo mejor que vi acá» dijo hace poco Ramón Maddoni cuando le preguntaron sobre los mejores jugadores que descubrió.

KeyserSoze

Beltramo Ariel

Ariel Ceferino Beltramo
De carrera fugaz en nuestro país, se hizo más conocido en ligas no tan difundidas del exterior, donde anotó una buena cantidad de goles. Acá debutó en Talleres de Córdoba a mediados de los 80’s , sorprendió en el Nacional B con la camiseta de Lanús (1989/90) y después pegó el salto al llegar al primer equipo de River Plate, en la temporada 1990/91. Si bien disputó algunos encuentros en los que incluso se inscribió en el marcador, su suerte en el Millonario no fue la mejor y empezó a peregrinar por un sinfín de clubes.
Después de un año en el Deportivo Armenio, en la Primera B, pasó a la Universidad de Chile (1992/93), donde volvió a dar muestras de su poder de gol. Eso benefició su regreso al país trasandino en 1996 con los colores de Palestino (1996). En el interín tuvo tiempo de actar en Perú, defendiendo el color crema de Universitario (1994) y de nuevo en la Argentina, con la pilcha de Gimnasia y Esgrima La Plata (1995).
A su currícuum, que ya estaba bastante completo, le agregó pasos por el Municipal de Guatemala (1997/98), Deportes Tolima de Colombia (1998) y Maccabi Nazareth de Israel (1999/2000). Pero sin lugar a dudas, su lugar en el Mundo lo encontró en el ascenso italiano. Allí jugó para el Francavilla (2000), Chieti (2001), Camerino (2001/03) y Biagio Nazzaro (2003/04).

UPDATE

En la temporada 20004/2005 jugó en el Torrese donde convirtió 7 goles en 10 partidos y el equipo se coronó campeón de la 2° Categoría Promoción Region Marche (como la 8°). En la 2005/2006 jugo en el Ostra Calcio (7° división) donde convirtió 17 goles en 23 partidos. El 6 de marzo de 2006 se recibió de director técnico en un campus patrocinado por el Inter de Milán y se retiro de la práctica activa. Su página de Internet, www.arielbeltramo.com, no esta disponible en castellano.

FdM

Quintana Rubiel

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Rubiel Quintana
Seguramente por una de esas patologías de nuestro fútbol siempre que un técnico de la selección se decide a mirar a un equipo que no sea de los tradicionales «grandes» termina conovocando de a dos jugadores (seguramente para que se puedan defender mejor de la burla y la mofa de jugadores que han contado con mejor suerte, vaya uno a saber). Estas parejas tienden a quedarse grabadas en la memoria del aficionado de tal forma que después de un tiempo es imposible referirse a uno de sus integrantes sin que de forma inconsciente se haga la asociación y se termine, a los pocos segundos, preguntando por la vida del otro. Ejemplo de esto son Oswaldo Santoya y Néstor Ortiz del Once Caldas; Arley Dinas y Gonzalo Martínez del Tolima y Óscar Díaz y Rubiel Quintana del Cortuluá.

En este caso, la suerte le sonrió primero a Rubiel cuando fue convocado a la selección que disputó la Copa América de Paraguay 99 en donde se le puso ese rótulo maldito que tantas promesas se ha llevado: «el lateral (el defensa, el volante) del futuro». Su carrera después de la Copa iba en franco ascenso: fue transferido al América de Cali en donde siguió siendo llamado a la selección (preolímpico 2000, eliminatorias 2000). Después de un breve paso por el Cali, no tardó en ascender el primer escalón de una trayectoria que todos esperaban que terminaría en algún equipo de la Premier League. Fue así como en 2001 firmó con Belgrano de Córdoba. Y fue en tierras cordobesas donde comenzó su desgracia esta vez en forma de fractura de tibia y peroné. Recuperado de la lesión llegó a Millonarios en el segundo semestre de 2002 en donde se reencontró con Oscar Díaz. Después de un prometedor comienzo desempeñandose como delantero rápidamente se fue apagando y terminó licenciado por bajo rendimiento (habiendo jugadores con renimiento mucho más bajo que el suyo). En 2003 lo acogió el recién ascendido y exótico Centauros de Villavicencio. Fue el juvenil de un equipo que creyó firmemente en eso de que «la sabiduría la dan los años» conformando para ese año una verdadera selección con lo más selecto de la veteranía canchera colombiana. Del equipo llanero también salió por la puerta de atrás y decidió entonces probar suerte en Turquía. Las versiones sobre su paso por está liga son un tanto confusas, unos aseguran que militó en el Bursaspor, otros que en el Rizespor, lo único cierto es que en el Bursaspor, en el Rizespor o en el Tapitaspor, su paso por Turquía fue intascendente. Su caída libre lo llevó a tocar fondo en el primer semestre de 2004 cuando se metió en líos con la justicia. Una vez aclarados, el Huila lo acogió para el segundo semestre. En Neiva pareció retomar algo del nivel de antaño y esto le valió su paso al… Envigado. Cumplió con una campaña aceptable pero no tuvo el nivel suficiente para pemanecer en el equipo para el segundo semestre. Su segundo aire se había agotado. Tomó entonces rumbo hacia el Unión Magdalena. Su salida del Unión fue el broche de oro de su debacle. Para llorar.

Siempreconusted (directamenre desde Bestiario Del Balón)