Serafinovich Héctor

Héctor Serafinovich

Volante central que anduvo cerca de la Primera División en la Argentina cuando jugó un partido de Promoción ante Belgrano con la camiseta de Quilmes, en 2000 (en realidad, para las estadísticas, las promociones se consideran partidos de la máxima categoría). Había integrado el plantel cervecero de esa temporada (jugó 18 encuentros en el Nacional B). Se inició en su Punta Alta natal e hizo sus primeros pasos en Sporting. Luego tuvo un breve paso por Bella Vista de Bahía Blanca. A los 15 años dejó el sur de la provincia de Buenos Aires para ir a probar suerte a Quilmes. Gustó , se quedó y debutó (22 de mayo de 1999, victoria 5 a 0 ante Atlanta). Cuando llegó el Chulo Rivoira como DT no tuvo muchas chances y se fue a probar al Locarno FC de Suiza. Entrenó bastante bien y hasta hizo goles, pero por diferencias entre dirigentes tuvo que pegar la vuelta. Regresó y se cruzó de bando. Jugó en Argentino de Quilmes (2001-03). En enero de 2003 lo volvieron a llamar de Europa y no lo pensó dos veces. Se sumó al plantel del Locarno FC (institución dónde aún actúa Sergio Zanetti). En la primera temporada llegó a la final de la 1º Lega (segunda división) y la perdió. Pero éste año aportó con goles (nueve en la temporada) para lograr el ansiado ascenso (no jugó la última parte por culpa de una pubialgia).
De su estadía en el fútbol suizo tiene muchas anécdotas. «En Locarno tuve un compañero albañil que cobraba 7 mil dólares por mes, mientras que con el fútbol ganaba 1.500. Por eso, cuando hacíamos doble turno no entrenaba. Al principio, todo eso me volvía loco, pero me fui adaptando«.
Entre sus más gratos recuerdos guarda una gira que hizo con el Cervecero, conformando un plantel sub 20 que intervino en un mundial de clubes.»Yo estaba en el plantel profesional, pero como iba al banco y no jugaba mucho, decidí viajar. Hicimos un gran campeonato y terminamos quintos. En la zona le ganamos a Bari 3 a 0 –campeones de la categoría en Italia y en cuyo equipo jugaba Cassano– y a Balesica de Macedonia 4 a 3, mientras que empatamos con Perugia 0 a 0. En octavos, vencimos a Lazio 1 a 0 y en cuartos de final perdimos contra el Milan 1 a 0, en tiempo suplementario. Me acuerdo que en este partido me anularon mal un gol sobre el final. Incluso, a la noche lo vimos por tele y me quería morir«.
Y para completarla, también habló en alguna oportunidad sobre el manejo de Gustavo Mascardi, su ex representante. » Hay un par de personas que trabajan en el fútbol y que son muy buena gente. Pero lo importante es que se interesen por uno, no como el grupo Mascardi, que no tenía mucho tiempo para mí cuando entre sus representados estaban Crespo, Verón, Almeyda y muchos más. Prefiero que me de una mano alguien con menos chapa, pero que se preocupe por mí.».
Pero, fiel a su estilo, En Una Baldosa se queda con ésta declaración que le hizo a un periodista del diario La Nueva Provincia de Bahía Blanca: «Con lo que pude ahorrar en Suiza instalamos un cyber en Quilmes, que por suerte está trabajando bien. Es una tranquilidad saber que puedo sostenerme si estoy dos meses sin cobrar en un club«. Un capo.
Seguramente, si hubiese jugado a comienzos de los 90’s, hoy tendría una cancha de paddle.

Juan Pordiosero

Wernly Cristian

Cristian Wernly (Chuly)

Defensor central o lateral de corto recorrido. Por eso jugó tan poco en la máxima división. Debutó en Unión de Santa Fe en 2001 (había hecho las inferiores en el Tatengue y también en Rosario Central). Con Unión vivió mas más malas que buenas, y gracias a ello se tuvo que comer el garrón del descenso, en 2003. Después fue dejado en libertad de acción por haber hecho declaraciones críticas.Se incorporó a Nueva Chicago, pero al año siguiente de nuevo le tocó bajar a la B Nacional. La vida le estaba dando un mensaje: «la Primera no es lo tuyo». Y Wernly, un marcador tan aplicado como obediente, le hizo caso. En 2005 fue inscripto por San Martín de Mendoza pero terminó jugando en el Jorge Wilstermann de Bolivia.
En su trayectoria figuran convocatorias para algunos seleccionados Sub 17 y Sub 20.
Juan Pordiosero

Talarico Fabio

Fabio Talarico
Volante ofensivo con una historia profesional bastante particular. Ostenta el lujo de haber jugado en los dos equipos más grandes de la Argentina y haberse retirado a temprana edad para dedicarse al periodismo deportivo. Debutó en la Primera de River en 1987. No le tocó una época demasiado exitosa, y quizás por ello no logró destacarse. Llegó a jugar con Gabriel Batistuta, gracias a Mostaza Merlo, que apostaba por su explosión. Luego el DT se fue pero River se coronó campeón. Talarico Completó 23 partidos y 3 goles, hasta que abandonó la institución, en 1990. Al año siguiente se incorporó a Unión de Santa Fe (27 encuentros y 2 goles), dónde no duró mucho. Su último equipo en la máxima categoría fue Boca (sólo alcanzó a disputar un encuentro oficial, en 1993). Jugó con la camiseta xeneize en la última jornada del Clausura 1993 (ingresó por Neffa), ante San Martín de Tucumán. También jugó extraoficialmente.

Luego se volcó para el lado de la prensa. En su curriculum figuran trabajos en páginas de internet (como Urgente 24), radio y televisión (compartió un panel polémico junto a Luis Yorlano, Dante Zavatarelli y José Sanfilippo). Pero lo más importante, sin lugar a dudas, es su participación como conductor de programas de Boca TV (todo un mérito teniendo un pasado en River). Entre ellos «Vamos Boca», junto a otro baldosero como Rodolfo de Paoli.

Juan Pordiosero

 

Talarico Pablo


Pablo Talarico
No tiene nada que ver con el otro futbolista de mismo apellido. Sin embargo, éste también hizo su carrera bajo la sombra. Fue utilizado como un jugador «tapa huecos» para cubrir la ausencia de algún defensor suspendido o lesionado. Desde 1993 a 1996, completó 17 partidos en la primera de Gimnasia y Esgrima de La Plata. Su partido más importante lo jugó ante River, en la final de la Copa Centenario de 1993/94. Aquél día fue histórico para los Triperos. Sin embargo, Talarico casi lo arruina. Le cometió una falta a Hernán Díaz que Castrilli vio adentro (en realidad, para la mayoría había sido afuera) y ésto derivo en un penal que, gracias a una buena intervención del Lolo Lavallén, no se convirtió en el gol de Guillermo Rivarola. Luego el Lobo ganó y se consagró campeón. Con el tiempo fue perdiendo su lugar y debió bajar de categoría. La temporada 1997-98 lo encontró jugando en Nueva Chicago. Después siguió su carrera en Ligas del Interior. Primero en Defensores de Belgrano de Villa Ramallo (1999) y luego en Fútbol San Nicolás (2000-01). No pudimos establecer si existe conexión alguna entre éste hombre y un representante de mismo nombre y apellido que estuvo involucrado en el conflictivo caso del chileno Pablo Contreras y su pasaporte falso (*).
(*) Confirmado por la gente de La_Rompieron, éste futbolísta no tiene nada que ver con el empresario (también ex jugador) que intervino en el caso Contreras.

Juan Pordiosero

Solbes Ricardo

Ricardo Luis del Valle Solbes
Por nombre, no hace falta dar muchas vueltas para saber que se trata de un mediocampista que se desempeñó en algún histórico equipo del interior. Y si de 15 minutos de gloria se trata, este es el gran paradigma que para algunos, es más recordado que el propio Benetti en aquel Apertura de 1992.
Jugó en San Martín de Tucumán donde consiguió el ascenso en la temporada 1991-1992 y obviamente enmudeció a la Bombonera con un gol en la definición del mencionado torneo que podría haber resultado una catástrofe. Esa tarde casi no festejó su conquista, quizás hasta llegó a sentir culpa. Es que ni sus compañeros se acercaron a abrazarlo.
«Ese gol marcó un antes y un después en mi carrera, hasta a lo de Susana Giménez fui. El lunes volví a Tucumán y el martes estaba otra vez en Buenos Aires. El programa era para Boca, tanto que fueron Navarro Montoya y Mac Allister, entre otros. Y yo fui como el que casi les arruinó el torneo. Me hizo sólo dos preguntas, aunque para mí fue importantísimo».
Al tiempo dejaría el club y conseguiría un nuevo ascenso, esta vez con Colón de Santa Fé (1994-1995). También vistió los colores del Once Caldas de Colombia, del Maccabi Haifa de Israel y del Deportivo Cuenca de Ecuador. Retornó a San Martín y ya por el 2003 finalizó su carrera en All Boys de Tucumán. En total disputó 241 partidos y convirtió 45 goles. También pasó por la Selección juvenil, con Pachamé, a fines de los ’80. Actualmente tiene dos escuelas de fútbol y trabaja en la Subsecretaría de Deportes de Tucumán. Posee también el bar El Balón.
Pero más allá de todo esto, silenció a todo un estadio y llegó a la TV. No cualquiera.

Cucu

Saavedra Roberto

Roberto Carlos Saavedra (El Mencho o Tati)
Nació en Sunchales, provincia de Santa Fé y tuvo la posibilidad de elegir entre varios de los equipos importantes de su provincia. Por ello se acercó hasta el Atlético Rafaela (1991-1996) donde logró ser visto por gente de Racing de Avellaneda (1996-1997). Más famoso que buen jugador, tan solo hizo 2 goles en 18 partidos. Así comenzó a deambular por algunos clubes estirando hasta el hartazgo su trayectoria. En el ascendido Argentinos Juniors (1997) duró poco, y solo mojó 4 veces en 14 encuentros. No tuvo mucha suerte por lo que bajó a pelearla nuevamente en el Nacional B.
El corpulento y morocho delantero, más bien intimidante fichó en Olimpo (1997-2000) y permaneció discretamente durante tres temporadas. Hizo algunos goles y en Bahía dejó buenos recuerdos que lo llevarían a volver años más tarde. Ello agregado al gustazo que se dio de competir por el puesto en los diversos torneos con baluartes como Sandro Novarese, Sergio Watson, el Puma Rodríguez, el Pícaro Fernández, Martín Gorozo y Daniel Bazán Vera.
Pasó sin pena ni gloria por Juventud Antoniana (2000-2001) y La Serena de Chile (2001-2002).
El Mencho andaba pensando en retirarse, y un allegado a la baldosa lo cruzó sentado en la puerta de la municipalidad de Bahía Blanca fumando un cigarrillo. Ante la pregunta sobre que hacía allí, el delantero contestó que estaba por dejar pero que Villa Mitre tenía interés en el así que optó por prolongar todo. Participó en el tricolor por el Argentino A (2002-2003) y una vez eliminado y contra su voluntad dejó la institución supuestamente por razones presupuestarias. Alguna vez en el Mundialista de Mar del Plata frente a Aldosivi no quedó entre los 16 y ante la negativa de entrar al vestuario por parte de la seguridad, se alejó al grito de «yo soy jugador». No obstante sus días en el sur de la provincia se extendieron, porque pasó a Puerto Comercial (2003-2004). Se desempeñó en la liga local bahiense aunque también tuvo participación en el Argentino B.
Año después pasó a Racing (2004-2005) pero de Olavarría, para seguir recorriendo la provincia, casi más que el propio gobernador.
Actualmente forma un trío envidiable en Ramón Santamarina de Tandil (2005). Junto a él, la rompen Patricio Bedrossian y Leonel Liberman.

Cucu

Pesado Castro Mario

Mario Eugenio Pesado Castro
Portador de un apellido apodo, siempre causó impresión por ser precisamente Pesado más que por sus goles. Claro, no era el Gordo Real ni el Flaco Delorte. Arrancó en Newell’s Old Boys con toda la carga que eso significaba, pero no tuvo mucha suerte y comenzó a divagar por varios clubes. Al igual que otros rosarinos, pasó por instituciones de su ciudad de menor envergadura como por ejemplo Argentino de Rosario (1996-1997 y 2002-2003) donde compartió concentraciones con Gambandé, Recalde, Abrigo, Sperandío y Oyarbide.
En Banfield (1998-2000) tuvo actuaciones interesantes pero su rendimiento fue cayendo hasta dejar el Taladro con una deuda de casi 80 mil dólares. Pero no hay plata que alcance para vivir lindos entrenamiento con Areso, Kesman, Cardone, Enrique, Zen Bonacorsi, Uliambre, Oscar Acosta, Lema, Berza, José Miguel, Zaragoza, Acciari, Cameroni y Katip.
Su curriculum dice que pasó por Almirante Brown de Arrecifes. También anduvo por el Everton de Chile (2001) donde fue dejado en libertad de acción, al igual que en sus clubes anteriores.
Desde hace algún tiempo juega en el William Kemis de Las Rosas(2004) de la liga cañadense y se dio el gusto de rechazar una oferta de Central Córdoba. Pero no está solo. Baldosean en la misma competencia Víctor Gabriel Toledo, Alegre, Erie Banduine y Kurt Lutman.
Privilegió su bienestar por sobre algunos billetes, o en el William se paga bien, o su parentesco con las importantes concesionarias de autos Pesado Castro S.A de Rosario es muy fuerte

Cucu

Peralta Fabián

Fabián Peralta
Durante los años posteriores al paso de Maradona por Newell’s, los dirigentes y los entrenadores se encargaron de regalarle la camiseta número 10 al cristiano que deseara ponérsela. Un rato la usaba uno, un rato la usaba otro. La única condición era, según los resultados a la vista, presentarse en la cancha una horita antes con botines en mano y toallón para bañarse. De otra manera no se explica. Así fue como un día se la calzó Fabián Peralta, un invento genuino del fútbol rosarino, que sólo tuvo el nivel suficiente como para vestir esos colores durante 14 partidos (en la temporada 1995-96). Luego, como muchos otros fracasos rojinegros, siguió jugando en Argentino de Rosario. Nunca pudo despegarse del fútbol zonal.

Juan Pordiosero