Luppino Leonardo

Leonardo Luppino

Trayectoria rarísima. Digna de ser analizada por un médico. O mejor dicho, por el Doctor Bilardo. Es que el Narigón fue el técnico que hizo debutar en la Primera de Boca Juniors (1996) y también el que inesperadamente lo llevó a Estudiantes de La Plata (2003/04), varios años después.

En el medio, este volante gambeteador pasó por mil lugares. Jugó en Almagro (1996/97), Douglas Haig (1997), Deportivo Quito de Ecuador (1998), Huachipato de Chile (1998), Tigre (1999/2000), Villa Mitre de Bahía Blanca (2000), Jorge Wilsterman (2002) y Aurora (2003) de Bolivia.

Con ese antecedente de trotamundos, fue poco seria su llegada al Pincha, pero a Bilardo no le importó y el jugador, lógicamente, desentonó. Con diez partidos y sólo 2 como titular, terminó yéndose, dejando una deuda. ¿Con los hinchas? Sí, pero también con Camuzzi, ya que un allegado a En Una Baldosa se encontró con la factura de gas impaga en un departamento de la calle 47 entre 11 y 12. Ojo, seguro que se le traspapeló (?).

Siguió dando vuelta por el mundo, con estadías por Blooming, el fútbol chino y Emelec, pero su nombre ya estaba quemado, así que resolvió volver al país, y emular ese camino, pero en equipos de ascenso. Desfiló de esa manera por Huracán de Tres Arroyos (2005/06), Sarmiento de Junín (2006/07), Los Andes (2007/08), Nueva Chicago (2008/09), Defensores de Belgrano (2009), Villa Mitre de Bahía Blanca (2010), Ferrocarril Midland (2010/2011), Sportivo Del Bono (2011), Defensores Unidos (2012/2013) y Belgrano de Zárate (2013).

Decoud Darío


Dario Decoud
Debutó en Racing (luego de hacer las inferiores) en 1988 y obtuvo la Supercopa de ese año. Se lo recuerda por la terrible trompada que le dio Chilavert en la Liguilla de ese año. Su carrera refleja el como no se deben hacer las cosas. Porque a los 20 se fue a probar suerte a Turquía y recayó en Alemania. Solo y perdido en el Colonia apenas mantenía contacto con Silvano Maciel y Marcelo Carracedo entre otros. Luego, totalmente devaluado, tuvo la suerte de jugar en River pero la alegría le duró poco. Y a partir de allí comenzó su periplo por el mundo. Atención, tiene mas colores que el Lute Roberto Oste: Quilmes (en Primera 1991), Español, Argentinos, Laferrere, Mandiyú y las ultracompetitivas ligas de Malasia, Arabia Saudita y Corea. A punto estuvo de ir a Huracán de Parque Patricios pero la oferta se diluyó.
Actualmente junto a su amigo Julio Olarticoechea representan jugadores como por ejemplo Diego Bustos. Sus últimas apariciones remiten a partidos a beneficios organizados por el Pato Fillol.
Este verdadero trotamundo fue uno de los tantos cracks que quedaron en el camino y un excelente valuarte para éste blog.

Cucu

Marcio Alemao

Marcio Alemao
Su verdadero nombre es Clodoveu Mariano Junior Almeida pero como no le entraba en la camiseta se lo cambió. Cuando llegó a Colón, el diario Olé le inventó el típico Marcio Da Souza pero los verdaderos fanáticos saben su nombre.
Este zaguero entusiasta dista mucho de lo que realmente se espera de un lateral brasilero. Primero porque es rubio y tiene más aspecto de uruguayo, porque además pegaba como un burro. Casi parte a un jugador de Unión tirándose con las dos piernas hacia delante. Seguramente habrá nacido en la frontera, a pesar de que su documento diga otra cosa.
Se inició en el San Pablo y pasó por el Cruzeiro de Belo Horizonte. Entre el 2000-2002 recaló en el Mogi Mirim, del cual su mayor accionista es Rivaldo. Seguramente viendo que daba perdida llegó a nuestro país. En Colón duró poco y fue suplente, de ahí pasó a Olimpo pero no quedó en la prueba al igual que Leone y Pekarnik.
Ahora pega patadas en el U.V.T de su país y se puede retirar tranquilo, pues su estadística registra que convirtió un gol en Copa Libertadores, y no fue en contra.

Cucu

Díaz Emiliano

Emiliano Díaz
Emiliano Ramón Díaz es, como bien dice su nombre, el hijo de Ramón. Éste joven nacido en 1983 en Nápoles hizo la carrera al revés. Arrancó lejos de acá., jugó en las inferiores del Mónaco y del Yokohama. Jugó en la primera del Avellino (Italia) dos partidos no oficiales y a punto estuvo también de hacerlo en el Inter. Su trayectoria es tan diferente que no fue un jugador que prometía y no llegó, sino que llegó y se espera que algún día prometa. Y no se hizo de abajo y después creció, pues llegaba a los entrenamientos con su Mercedes Benz clase A, celular y todo el oro posible.
En el 2002 su padre lo hizo debutar en River durante un partido en el que no se jugaba por nada. Volante por derecha llegó a la primera simplemente por ser uno de los tantos «hijo de», pero luego fue transferido a Talleres de Córdoba en donde casi no jugó. El volante por derecha se trasladó en el 2004 a Deportivo Colonia de Uruguay donde tuvo suceso y ahora vuelve a seguir a Ramón y está junto a Juan Pablo Raponi en el Oxford United.
Lo mejor que hizo en su carrera es haber aconsejado promocionar a Saviola a la primera división.
Entre sus frases más famosas está «le peleo el puesto hasta a Figo».

Cucu

Lutman Kurt

Kurt Lutman

Escuchar este nombre es pensar en un extranjero de algún país europeo con campeonato debil que viene a hacer la América. Sin embargo la historia dice que Kurt Lutman nació en Rosario y llegó a la primera de Newell’s a mediados de los 90’s.
Cumplió el sueño de jugador fanático y eso le costó la carrera pues luego de hacerle frente al presidente Eduardo Lopez rechazó ofertas de Velez, Argentinos y México entre otros esperando la derrota del dirigente en las elecciones. «Esperaré hasta después de diciembre, que es cuando habrá elecciones. Si pierde López y asume otra dirigencia golpearé las puertas para preguntar si tengo lugar», dijo alguna vez.
Su carácter lo hizo referente entre los pibes de La Lepra y en una oportunidad, el enganche metedor, luego de cobrar un sueldo, lo devolvió al banco porque sus compañeros seguían con deudas, rescindió el contrato, bardeó a Rebottaro y se fue.
Tiempo mas tarde recapacitó e intentó una vuelta, pero ya no pudo, las lesiones le impidieron seguir en el primer nivel. Previamente jugó en Huracán de Corrientes, Godoy Cruz de Mendoza, se probó en Lanús y coqueteó con Argentino de Rosario para la Primera C. En la actualidad juega en ligas regionales de Santa Fé, es miembro de la agrupación H.I.J.O.S (hace poco cagó a palos a un represor) y trabaja en un kiosco frente a la Facultad de Derecho en Rosario (Córdoba y Moreno). Es recordado por su paso en el Sub 17 de 1993 y por un festejo en Newell?s con la remera «Cárcel a Videla«.

PD: Un grupo de estudiantes rosarinos hizo un corto de cine que lleva su nombre.

Cucu

Clarke Martyn

Martyn Clarke

Uno de los casos mas atípicos de futbolistas extranjeros en nuestro país. Nacido en el 27 de abril de 1980 en Plymouth, Inglaterra, aunque criado en las Islas Malvinas desde sus primeros días, llegó a Boca Juniors en agosto de 1999, a través de Esteban Cichello, un argentino que lo vio jugar en el torneo malvinense y le propuso probarse en La Ribera.

Su padre Robert, un ex combatiente de la Marina Real inglesa, y su madre Julie, dueña de un pub isleño llamado The Globe, se alegraron cuando Martyn abandonó Puerto Stanley y partió con sus ilusiones a cuestas a la no tan lejana pero desconocida ciudad de Buenos Aires. En poco menos de un mes, le pasó de todo. Vio un partido del Xeneize ante Independiente, cenó con Diego Maradona, paseó por la calle Florida, durmió en la pensión de Casa Amarilla, entrenó con la Reserva junto a Silvio Carrario y, por supuesto, dio algunas notas. “Todos los días sueño con jugar en La Bombonera. Sería genial ver a toda la gente gritando un gol mío”, dijo en inglés, demostrando que en todos los idiomas se puede vender humo.

En cuanto a lo futbolístico, se mostró como un delantero alto, algo tosco y con poco roce. Duró lo que tenía que durar y unas semanas más tarde se evaluó sin suerte en Defensores de Belgrano y El Porvenir. Luego se supo que viajó a los Estados Unidos y consiguió un lugarcito en el Connecticut Wolves, de la segunda división. Tanta mala fortuna tuvo que en su primera práctica se rompió los ligamentos de su rodilla derecha. Su carrera, tan particular en sus comienzos que hasta fue llevada al cine bajo el nombre de “Jugando para el enemigo”, se terminó en la indiferencia y unos años más tarde, Patrick Watts, ex DT de las Islas Malvinas, confirmó lo que sospechábamos: “Lo de Martyn Clarke fue un ejercicio de propaganda orquestado por su madre. El no era el mejor de acá pero ninguno quería ir a la Argentina«.

Mimboe Tobi

mimboecerro

Tobi Bayard Mimboe

Además de faltarle medio dedo, Tobi Mimboe era zaguero central. Nació en Camerún en 1970 y llegó a probar suerte en Argentina, cuando se incorporó a San Lorenzo de Almagro.

Arribó desde el futbol turco en 1997 y tuvo la fortuna de jugar un par de encuentros en Reserva. Fernando Miele había manifestado que se trataba del sucesor de Passarella, en lo que fue todo un halago…o una manera de quemarlo literalmente. Al pobre de Mimboe se le incendió la casa y apenas pudo rescatar a su familia.

Encima, le terminaron rescindiendo el contrato ante la llegada del brasileño Luis Fernando. «Era musulmán, usaba túnica y hasta tenía un dedo por la mitad ese negro. ¿Qué te pasó? , le pregunté. Y me dijo que había sido un león«, recuerda todavía Sebastián Abreu.

Con mucha más pena que gloria transitó por el codiciado fútbol paraguayo, desde donde surgieron datos poco comprensibles. Según registros, en dos años integró las filas del Recoleta, Atlético Colegiales, Deportivo Luqueño, 12 de Octubre y Cerro Porteño.

Pero la mayor curiosidad es que este ilustre desconocido mintió en más de una oportunidad con un supuesto pasado mundialista (no estuvo nunca en una Copa del Mundo) para conseguir el salto de calidad. Primero fue contratado por el Shenyang Haishi de China y luego a prueba por el The Strongest de Bolivia. Afirmaba que podía jugar en cualquier sector de la zaga central, pero que se sentía mejor como líbero. «Mi experiencia la marcan dos mundiales y cinco copas de África con la selección de Camerún«, solía decir para tratar de engañar. Total, ¿quién se iba a poner a chequear planillas para contradecirlo?

Banduine Erie

Erie Banduine
Delantero surgido en Rosario Central, de buenas condiciones, pero no las suficientes para triunfar en la máxima categoría. Se destacó algo en el ascenso, sobre todo en Tiro Federal, con el que ascendió al Argentino A y fue el goleador. También jugó en Central Córdoba y FC Urquiza de Concordia.