Allegue Alejandro

Alejandro Eliseo Allegue (El Cabezón / Simpson)

La imagen que ilustra este post puede decir mucho más que todo aquel que alguna vez lo vio jugar. La oscuridad de la foto no es casual, su carrera careció de brillo. Su estampa, además, devela la carácterística fundamental que lo hace inolvidable: su físico extraordinario. Sus brazos cortos, al mejor estilo Mac Allister, le aseguraron una trayectoria lejos del arco. Fue volante de contención, porque la vida lo quiso así, pero también pudo haber sido un 9 de área con facilidad para el cabezazo. Su estatura no se lo permitió.
Surgido en las inferiores de Racing, llegó a Primera como relleno del plantel profesional. No había demasiadas expectativas depositadas sobre su juego, para nada atildado y mucho menos magnífico. Lo suyo era la voluntad. Tanto empeño puso, que logró jugar 51 partidos en La Academia, desde 1991 a 1995.
Blanco preferido para las gastadas por su prominente cabeza sin forma y su pique corto irrelevante, se convirtió por un día en el héroe de todo el plantel y la mitad de Avellaneda. Con su controversial peinado formado en gran parte por un jopo rebelde, le convirtió un gol a Luis Islas que definió el empate 2 a 2 ante Independiente en 1993. Ese día la gente lo amó. Fue uno de los dos goles que convirtió con la casaca albiceleste. Y sin lugar a dudas, el más importante de su carrera (extendió a 10 años la racha que Racing mantenía sobre el Rojo).
Luego, con la llegada masiva de refuerzos al club, no halló lugar y se tuvo que ir. Estuvo 6 meses parado hasta que pasó a Almirante Brown (en 1996/97, 28 partidos en la B Nacional).
Su espíritu aventurero le dejó conocer distintas culturas. Pasó por el Bolos, de la segunda división de Grecia (1997-98), Budón de China (1998-99) y Azucareros de Guatemala (1999), donde llegó a jugar con la 10, con responsabilidades de organizador.
En 2000 compró un local en Wilde y puso una fábrica de pastas llamada «Sueños«. Se dedicó a ese negocio casi con exclusividad, desde la elaboración hasta la atención al público . Lo último que se supo es que a mediados de 2002 también manejaba un Taxi (un Peugeot 504) al mediodía, cuando cerraba su local. Un grande de verdad y un símbolo de ésta página. ¡ Gracias Cabezón!
Juan Pordiosero

*Agradecemos la colaboración de Javier, un visitante que aportó otras fotos de Allegue que pronto serán subidas al sitio junto a un wallpaper especial.


Barreto Miguel

Miguel Alberto Barreto

Atacante que pintaba como «goleador de raza» en las inferiores de Unión de Santa Fe. Lamentablemente para la gente que lo bancaba, en el salto a Primera se olvidó la eficacia. Debutó en 1997 y luego de tres años de idas y venidas, sólo la embocó 4 veces en 23 partidos oficiales. A mediados de 2000 la gente del Tatengue comenzó a dudar sobre la capacidad de éste delantero. A Barreto se le hizo cuesta arriba su carrera en Santa Fe y después de un año inestable debió irse (para colmo, los hinchas rivales le gritaban «Gisela»). En la temporada 2000-01 estuvo en Atlético Tucumán. Y luego en Instituto de Córdoba (2002). Sin lograr el buen nivel que auspiciaban sus fanáticos desde inferiores, decidió dejar de probar en vano en el país y se fue a conquistar el Mundo. Primero en Wanderers de Montevideo (2003-04) y después en el Dinamo de Tirana (Albania), en 2004.
Su día de gloria fue el 11 de diciembre de 1999, cuando clavó sobre la hora un gol que selló el agónico empate 3 a 3 ante Racing.

UPDATE

Después de irse de Albania por un año no se supo nada de él hasta que en 2006 firmó para el Paykan Teherán de Irán. Estuvo seis meses y se fue. Increíblemente este año firmó como refuerzo de Unión de Santa Fe.

Juan Pordiosero

Kinjo Gabriel

Gabriel Alejandro Kinjo
Extrañísima historia de un japonés nacionalizado argentino que terminó robando en el exterior. Algo bastante similar, trasladado a la política, al caso de Alberto Fujimori.
Se desconoce como arrancó su amor por el fútbol, pero que le gusta es seguro, sobre todo porque nunca jugó en primera pero siempre vivió de la actividad. Algunos dicen «hay ponjas por todos lados y son todos iguales». En éste caso, es siempre el mismo pero deambuló por casi los cien barrios porteños. Pasó por Deportivo Italiano (1994-1995), Leandro N. Alem (1996), Colegiales (1997 y 1998-1999), All Boys (1997-1998) y Nueva Chicago (1999-2000), con Brian Fuentes de suplente.
Pero se dio cuenta de que afuera la pasaría mejor y su aventura se extendió por Ecuador, jugando en la B en Técnico Universitario (2001-2002) y Deportivo Saquisili (2003), donde logró una buena cantidad de goles.
Pero no conforme con eso, buscó más plata evitando subsistir en el futuro poniendo un supermercado. Jugó en el Municipal Limeño (2004), Liberia (2004) y Punta Arenas (2005), todos clubes de Costa Rica.
Y sí, los «chinos» la tienen muy clara.

Cucu

Azoge Silvio

Silvio Andrés Azoge
Mediocre defensor que pasó por Colón de Santa Fé (1997-2001) durante los primeros años de su regreso a primera, aunque nunca logró hacerse de la titularidad. Ya entrados en el nuevo siglo, el club Sabalero bien saneado y económicamente muy fuerte empezó a incorporar jugadores de mayor jerarquía y debió emigrar. No se fue muy lejos, sino apenas hasta Rafaela, en primer orden al Atlético (2001-2003) y luego a Ben Hur, donde compartió plantilla con el Loco Marzo. Continuó por el interior donde cosechó un trago amargo. Con Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay (2004) descendió al Argentino A junto a Llinás, Marzuck, Jeandet y Saboredo.
Consiguió «la soñada» oferta del exterior, aunque jamás imagino recalar en el Punta Arenas de Costa Rica (2004). No anduvo mucho por allá y retornó al país. Jugó en La Perla del Oeste y Patronato de Paraná (2005) nuevamente con Marzo. Actualmente defiende los intereses del gran Deportivo Ramona.
Su búsqueda en internet arroja resultados llamativos, más bien alarmantes. Se repiten duras frases como: «…le ganaron la pelota dividida…», «…su expulsión…», «…cometió un penal…», «…el gol en contra…», «…lo desbordaron…», «…un descuido de…».
En fin, una sacrificada carrera a la que le faltó algo que quizás nunca se concrete. Ya con 30 años será casi imposible llegar al fútbol de Buenos Aires.

UPDATE

Actualmente está en Unión de Sunchales junto a Danilo Toselo.

Cucu

Serafinovich Héctor

Héctor Serafinovich

Volante central que anduvo cerca de la Primera División en la Argentina cuando jugó un partido de Promoción ante Belgrano con la camiseta de Quilmes, en 2000 (en realidad, para las estadísticas, las promociones se consideran partidos de la máxima categoría). Había integrado el plantel cervecero de esa temporada (jugó 18 encuentros en el Nacional B). Se inició en su Punta Alta natal e hizo sus primeros pasos en Sporting. Luego tuvo un breve paso por Bella Vista de Bahía Blanca. A los 15 años dejó el sur de la provincia de Buenos Aires para ir a probar suerte a Quilmes. Gustó , se quedó y debutó (22 de mayo de 1999, victoria 5 a 0 ante Atlanta). Cuando llegó el Chulo Rivoira como DT no tuvo muchas chances y se fue a probar al Locarno FC de Suiza. Entrenó bastante bien y hasta hizo goles, pero por diferencias entre dirigentes tuvo que pegar la vuelta. Regresó y se cruzó de bando. Jugó en Argentino de Quilmes (2001-03). En enero de 2003 lo volvieron a llamar de Europa y no lo pensó dos veces. Se sumó al plantel del Locarno FC (institución dónde aún actúa Sergio Zanetti). En la primera temporada llegó a la final de la 1º Lega (segunda división) y la perdió. Pero éste año aportó con goles (nueve en la temporada) para lograr el ansiado ascenso (no jugó la última parte por culpa de una pubialgia).
De su estadía en el fútbol suizo tiene muchas anécdotas. «En Locarno tuve un compañero albañil que cobraba 7 mil dólares por mes, mientras que con el fútbol ganaba 1.500. Por eso, cuando hacíamos doble turno no entrenaba. Al principio, todo eso me volvía loco, pero me fui adaptando«.
Entre sus más gratos recuerdos guarda una gira que hizo con el Cervecero, conformando un plantel sub 20 que intervino en un mundial de clubes.»Yo estaba en el plantel profesional, pero como iba al banco y no jugaba mucho, decidí viajar. Hicimos un gran campeonato y terminamos quintos. En la zona le ganamos a Bari 3 a 0 –campeones de la categoría en Italia y en cuyo equipo jugaba Cassano– y a Balesica de Macedonia 4 a 3, mientras que empatamos con Perugia 0 a 0. En octavos, vencimos a Lazio 1 a 0 y en cuartos de final perdimos contra el Milan 1 a 0, en tiempo suplementario. Me acuerdo que en este partido me anularon mal un gol sobre el final. Incluso, a la noche lo vimos por tele y me quería morir«.
Y para completarla, también habló en alguna oportunidad sobre el manejo de Gustavo Mascardi, su ex representante. » Hay un par de personas que trabajan en el fútbol y que son muy buena gente. Pero lo importante es que se interesen por uno, no como el grupo Mascardi, que no tenía mucho tiempo para mí cuando entre sus representados estaban Crespo, Verón, Almeyda y muchos más. Prefiero que me de una mano alguien con menos chapa, pero que se preocupe por mí.».
Pero, fiel a su estilo, En Una Baldosa se queda con ésta declaración que le hizo a un periodista del diario La Nueva Provincia de Bahía Blanca: «Con lo que pude ahorrar en Suiza instalamos un cyber en Quilmes, que por suerte está trabajando bien. Es una tranquilidad saber que puedo sostenerme si estoy dos meses sin cobrar en un club«. Un capo.
Seguramente, si hubiese jugado a comienzos de los 90’s, hoy tendría una cancha de paddle.

Juan Pordiosero

Wernly Cristian

Cristian Wernly (Chuly)

Defensor central o lateral de corto recorrido. Por eso jugó tan poco en la máxima división. Debutó en Unión de Santa Fe en 2001 (había hecho las inferiores en el Tatengue y también en Rosario Central). Con Unión vivió mas más malas que buenas, y gracias a ello se tuvo que comer el garrón del descenso, en 2003. Después fue dejado en libertad de acción por haber hecho declaraciones críticas.Se incorporó a Nueva Chicago, pero al año siguiente de nuevo le tocó bajar a la B Nacional. La vida le estaba dando un mensaje: «la Primera no es lo tuyo». Y Wernly, un marcador tan aplicado como obediente, le hizo caso. En 2005 fue inscripto por San Martín de Mendoza pero terminó jugando en el Jorge Wilstermann de Bolivia.
En su trayectoria figuran convocatorias para algunos seleccionados Sub 17 y Sub 20.
Juan Pordiosero

Talarico Fabio

Fabio Talarico
Volante ofensivo con una historia profesional bastante particular. Ostenta el lujo de haber jugado en los dos equipos más grandes de la Argentina y haberse retirado a temprana edad para dedicarse al periodismo deportivo. Debutó en la Primera de River en 1987. No le tocó una época demasiado exitosa, y quizás por ello no logró destacarse. Llegó a jugar con Gabriel Batistuta, gracias a Mostaza Merlo, que apostaba por su explosión. Luego el DT se fue pero River se coronó campeón. Talarico Completó 23 partidos y 3 goles, hasta que abandonó la institución, en 1990. Al año siguiente se incorporó a Unión de Santa Fe (27 encuentros y 2 goles), dónde no duró mucho. Su último equipo en la máxima categoría fue Boca (sólo alcanzó a disputar un encuentro oficial, en 1993). Jugó con la camiseta xeneize en la última jornada del Clausura 1993 (ingresó por Neffa), ante San Martín de Tucumán. También jugó extraoficialmente.

Luego se volcó para el lado de la prensa. En su curriculum figuran trabajos en páginas de internet (como Urgente 24), radio y televisión (compartió un panel polémico junto a Luis Yorlano, Dante Zavatarelli y José Sanfilippo). Pero lo más importante, sin lugar a dudas, es su participación como conductor de programas de Boca TV (todo un mérito teniendo un pasado en River). Entre ellos «Vamos Boca», junto a otro baldosero como Rodolfo de Paoli.

Juan Pordiosero

 

Talarico Pablo


Pablo Talarico
No tiene nada que ver con el otro futbolista de mismo apellido. Sin embargo, éste también hizo su carrera bajo la sombra. Fue utilizado como un jugador «tapa huecos» para cubrir la ausencia de algún defensor suspendido o lesionado. Desde 1993 a 1996, completó 17 partidos en la primera de Gimnasia y Esgrima de La Plata. Su partido más importante lo jugó ante River, en la final de la Copa Centenario de 1993/94. Aquél día fue histórico para los Triperos. Sin embargo, Talarico casi lo arruina. Le cometió una falta a Hernán Díaz que Castrilli vio adentro (en realidad, para la mayoría había sido afuera) y ésto derivo en un penal que, gracias a una buena intervención del Lolo Lavallén, no se convirtió en el gol de Guillermo Rivarola. Luego el Lobo ganó y se consagró campeón. Con el tiempo fue perdiendo su lugar y debió bajar de categoría. La temporada 1997-98 lo encontró jugando en Nueva Chicago. Después siguió su carrera en Ligas del Interior. Primero en Defensores de Belgrano de Villa Ramallo (1999) y luego en Fútbol San Nicolás (2000-01). No pudimos establecer si existe conexión alguna entre éste hombre y un representante de mismo nombre y apellido que estuvo involucrado en el conflictivo caso del chileno Pablo Contreras y su pasaporte falso (*).
(*) Confirmado por la gente de La_Rompieron, éste futbolísta no tiene nada que ver con el empresario (también ex jugador) que intervino en el caso Contreras.

Juan Pordiosero