Placard: la musculosa de Camerún (2002)

A comienzos de 2002 la empresa Puma revolucionó el mercado del fútbol y la indumentaria con la confección de una camiseta sin mangas para la selección de Camerún. La polémica musculosa salió a la cancha ese año pero luego fue prohibida por la FIFA y no se la pudo ver en el Mundial.

Todo comenzó algún tiempo atrás en Hebraica Pilar en la Copa Africana de Naciones que se llevó a cabo en Malí, en 2002. Ahí los cameruneses ganaron con puntaje ideal el Grupo C, compartido con República del Congo, Togo y Costa de Marfil; eliminaron a Egipto en cuartos, al local en semis; y vencieron en la final a Senegal, por penales.

Campeones de África, pero con un detalle que los hizo destacar aún más: utilizaron una camiseta verde sin mangas de la empresa Puma, que en teoría mejoraba la comodidad de los futbolistas. Tocuén o no, la pilcha dio resultado y se esperaba comprobar su eficacia en la Copa del Mundo de ese mismo año. Sin embargo, algo lo impediría.

Fue la FIFA la que puso el grito en el cielo y, basándose en lo claramente expresado por la International Board (la asociación encargada de definir las reglas del fútbol a nivel mundial), les recordaron a los dirigentes africanos que «una camiseta debe incluir mangas». El enojo, claro, tenía otro fundamento. Puma había traspasado una línea que ni siquiera adidas (socia de la FIFA) se había permitido transgredir.

A partir de ese momento la casa madre del fútbol empezó a exigir que las selecciones usen parches de las competencias en sus mangas, una manera sutil de decir: no rompan las bolas con musculosas.


Para Mundial de Corea – Japón, los Leones Indomables tuvieron que añadir mangas negras en sus camisetas. Y con ellas, claro, se perdió la mística. Cosecharon sólo 4 unidades en su grupo y no pudieron acceder a la segunda fase.

Años más tarde Camerún y Puma volverían a desafiar a la FIFA con un conjunto elástico de una sola pieza, caso que también trataremos en esta sección. Es un as que nos guardamos bajo la manga (?).

Publicidad: Sambucetti, el Indio de Aurora Grundig

¿Cómo llega un arquero del ascenso setentoso a grabar una publicidad para el Mundial ’90? Con talento, buen porte y versatilidad. No lo hubiésemos podido explicar sin el caso ejemplar de Juan Carlos Sambucetti, un tipo que nunca llegó a disputar una Copa del Mundo, pero que al menos se dio el lujo de aparecer en las tandas televisivas.

Futbolista, odontólogo y modelo publicitario. El tipo fue un distinto desde el vamos. No sólo eligió el puesto diferente en la cancha, sino que además combino el deporte con otras actividades.

Atajó en los 60’s y 70’s, destacándose en Defensores de Belgrano, donde jugó 87 partidos en dos períodos, entre 1968 y 1976. Con el Dragón se consagró campeón de la Primera C en 1972, junto al Loco René Houseman.

Su tuteo con la fama, sin embargo, lo tuvo una vez retirado, en los 80’s, actuando en los comerciales de Aurora Grundig, una empresa de electrónica y artículos para el hogar. Allí Sambucetti representaba al Grande Jefe, un indio oriundo de Tierra del Fuego (donde funcionaba la fábrica), que en pocos segundos vendía los distintos electrodomésticos, así como también los planes para los subscriptores.

Frases como «Usted Cumplir, Usted Ganar» o «Caro, pero el mejor», lograron instalarse en la sociedad, gracias a la actuación del ex portero, como también a la locución de Eduardo Avakian (el Indio) y Ricardo Jurado (voz en off).

Los comerciales, que llegaron a tener un espacio propio llamado Trasnoche Aurora Grundig (Canal 2 y Canal 13), desaparecieron a comienzos de la década del ’90, no sin antes dejarnos esa pieza de colección que muestra a la mascota del Mundial de Italia tuneada deformada para la ocasión.

Post publicado en simultáneo con Un Mundial para En Una Baldosa.

Placard: buzo adidas parchado de Al-Deayea (1998)

Mohamed Al-Deayea no es un futbolista más de los mundiales. Además de ser el arquero que más goles recibió en la historia de la Copa del Mundo (25, récord que comparte con el mexicano Antonio Carbajal), llamó la atención en la era del híper profesionalismo por utilizar indumentaria de una marca diferente a la del proveedor oficial de su selección. Aquí el homenaje.

Nació en Tabuk el 2 de agosto de 1972 y con apenas 18 años hizo su estreno en el arco de Arabia Saudita, equipo con el que llegó a disputar 3 mundiales: 1994, 1998 y 2002. Además, formó parte del plantel en Alemania 2006. Un monstruo.

Su momento baldosero lo tuvo en el Mundial de Francia, cuando quiso seguir vistiendo su tradicional buzo negro adidas y no se lo permitieron, ya que a su selección tenía contrato con la firma Shamel. ¿Qué hizo Mohamed? Ni se calentó, le pegó un parche con la marca oficial.

A los árabes no les tocó la zona de la muerte, pero tuvieron la mala suerte de integrar el grupo C, junto al dueño de casa, Dinamarca y Sudáfrica. Luego de dos derrotas lógicas ante los europeos, rescataron un empate 2 a 2 frente a los africanos y se despidieron del Mundial.

Pese a la pobre actuación, el arquero dejó la huella de su buzo con las tres tiras. Ya para el Mundial de Corea y Japón 2002, Arabia Saudita tuvo a adidas como provedoor y el caprichoso (?) de nuestro homenajeado pudo lucir la marca alemana reglamentariamente. Y comiéndose 8 contra los germanos, para no quedar mal, claro.

Hoy Al-Deayea, que también popularizara los pantalones Albil style, ¡sigue jugando al fútbol! Ya no en su selección, donde logró el récord de 178 presencias internacionales, pero sí en el Al-Hilal de su país. Este año cumple 40. ¿Y saben qué? Se sigue comiendo goleadas con su buzo negro adidas.

Post publicado en simultáneo con Un Mundial para En Una Baldosa.

Em Uma Lajota: Sergio Escudero

Sergio Escudero

Sergio Escudero tenía todo para triunfar en Corinthians. En la Copa Sudamericana de 2008, un gol suyo, jugando para Argentinos Juniors, puso contra las cuerdas al Palmeiras, eterno rival del Timão. El festejo desmedido de cara a la parcialidad verde en pleno Parque Antárctica no hizo más que apurar el trámite y poco tiempo después, el defensor fue presentado para la temporada 2009.

Antes de pisar suelo brasileño había pasado con suerte dispar por Racing de Olavarría, Alvarado de Mar del Plata, Olimpo de Bahía Blanca e Independiente.

“Me sorprendí cuando llegué a Brasil del trato que mostraba el hincha conmigo por aquel gol que le hice a Palmeiras con la camiseta de Argentinos Juniors, fundamental en la contratación”, reconoció al tiempo de su llegada.

Su arribo generó expectativa. Corinthians volvía a Primera después de un año en la B y contaba con un regreso de lujo: Ronaldo. Después de ponerse a punto físicamente, Escudero debutó el 11 de febrero de 2009, contra Mogi Mirim, por el campeonato paulista. Ese día el Timão ganó 2 a 0. Dos meses después, el 10 de abril, sufrió una rotura de ligamentos cruzado que lo mantuvo alejado de las canchas durante varios meses. Para ese entonces, ya sumaba una cantidad de tarjetas amarillas alevosa: una por partido.

Rambo, como lo apodaron por su fanatismo por el gimnasio y su corte de pelo (aunque también podría ser por su juego brusco), regresó al fútbol en noviembre, contra Náutico, pero tuvo que salir reemplazado. Para ese entonces, los corinthianos, un poco desesperanzados, lanzaron la campaña “Escudero 1000”, con el objetivo de que Rambo llegara a las mil tarjetas amarillas. También se encargaron de crear los Escudero facts. De fútbol, poco y nada.

La llegada de 2010 y el hecho de que Corinthians jugara la Copa Libertadores por haberse consagrado en la Copa do Brasil del año anterior hacían pensar que Escudero tendría más actividad. Pero no fue así. Mano Menezes le dio poquísimas chances y el puntaltense no las pudo aprovechar.

A mitad de año fue declarado transferible y regresó a Argentinos Juniors, donde permanece hasta hoy haciendo lo que mejor le sale: pegar patadas.

Em Uma Lajota es una sección de Un Mundial Para En Una Baldosa que homenajea a los jugadores que han baldoseado en tierras brasileñas.

Re partidos: Colombia 2 – Milan 1 (1994)

Después de haberle hecho 5 goles como visitante a la Argentina en 1993, la selección colombiana vivió una primavera futbolística que no se interrumpió hasta al año siguiente, cuando quedó eliminada en la primera ronda del Mundial. En el medio pasó de todo, desde los augurios de consagración por parte de Pelé, hasta un curioso partido con el Milan de Italia.

El de Maturana era el equipo del momento. Jugaba lindo, tenía futbolistas carismáticos, venía de arrasar en las eliminatorias y en el horizonte estaba Estados Unidos. En el despertar de aquel 1994 la mayoría lo señalaba como posible protagonista en la máxima cita, aunque alguien fue un poco más allá y ese fue O Rei: «Colombia es mi favorito para ser Campeón del Mundo». No fue la primera ni la última vez que lo haría. Ojo, a lo mejor detrás había algún interé$ (?).

Lo cierto es que, en el medio de una nube de elogios, el representativo cafetero llegó al Estadio Orange Bowl de Miami para disputar un amistoso de preparación con el todavía poderoso Milan de Fabio Capello. Aquel 29 de mayo de 1994 Colombia formó con Faryd Mondragón; Luis Fernando Herrera, Alexis Mendoza (Luis Carlos Perea), Andrés Escobar y Wilson Pérez; Freddy Rincón, Leonel Álvarez, Gabriel Gómez y Carlos Valderrama; Faustino Asprilla y Antony De Ávila (Adolfo Valencia.

El Rossonero, mientras tanto, alineó a Mario Ielpo; Christian Panucci, Alessandro Orlando, Stefano Nava y Filippo Galli; Giovanni Stroppa, Angelo Carbone, Gianluigi Lentini y Zvonimir Boban; Dejan Savićević y Paolo Baldieri.

Para alegría de los muchos colombianos que fueron a la cancha, Faustino Asprilla y Freddy Rincón convirtieron en el primer tiempo, a los 26 y 32 minutos respectivamente. Después, en el complemento, Dejan Savićević descontó para los europeos. Fue 2 a 1 para los sudamericanos, que agrandaron su chapa de candidatos a muy pocos días del Mundial.

Después llegaría lo menos pensado. Una dura derrota ante Rumania en el debut, otra caída ante los locales con el famoso gol en contra de Andrés Pablo Escobar y un triunfo ante Suiza que no sirvió para acceder a los octavos de final. Últimos en el grupo. Como lo imaginó Pelé (?).

Post publicado en simultáneo con Un Mundial para En Una Baldosa.

Re partidos: La gira de Jamaica por Argentina (1997)

Recién arrancaba 1997 y Jamaica estaba en la cresta de la ola en el plano deportivo. Su selección de fútbol, de paso firme en las Eliminatorias de la CONCACAF, ilusionaba a la gente con la primera clasificación a un Mundial en toda su historia. En el camino hacia Francia ’98 también hubo tiempo para una olvidada gira por nuestro país. Aquí el recuerdo.

Se sabía muy poco de los Reggae Boyz en aquel entonces. Jamaica, para los argentinos, era sinónimo de porro. O en el mejor de los casos, de Bob Marley, que es lo mismo que porro (?) pero nada más. En ese contexto llegó a estas tierras el equipo dirigido por René Simões, un bigotón brasileño que había asumido en 1994 con la intención de acceder a la Copa del Mundo de 1998.

Para lograr el objetivo, primero el DT tuvo que combatir la falta de profesionalismo, creando e impulsando el plan «Adopte a un jugador», para que las empresar locales pagaran el sueldo de los futbolistas, muchos de los cuales hasta ese momento tenían trabajos paralelos al fútbol. Después quedaba hacerlos jugar bien y ganar, pero eso era lo de menos (?).

En el verano 1997 los jamaiquinos desembarcaron en suelo argentino y jugaron una serie de amistosos de entrenamiento, sin televisación ni marketing, pero con alta dosis de baldoseridad. El 19 de enero empataron 0 a 0 con el Nueva Chicago de Brondino, Holweger, Meijide, Botana y Mandra, entre otros. Tres días más tarde igualaron 1 a 1 con Lanús, que venía de obtener la Copa Conmebol. Mismo resultado obtuvieron contra un equipo de Boca el 24 de enero y, como si faltaran empates (?), al día siguiente sumaron otro 0 a 0 contra el San Lorenzo comandado futbolísticamente por Paulo Silas.

Hasta ese momento la gira de Jamaica por Argentina era bastante discreta, pero el paso de los días le terminó dando la soltura para llevarse los triunfos esperados. Entre el 26 y el 29 de enero lograron vencer 2 a 1 a Unión de Santa Fe, 2 a 1 a Aldosivi y 4 a 0 a San Isidro de Mar del Plata. Los Reggae Boyz se marcharon del país invictos y demostrando algunas cosas interesantes, como la actuación de su delantero Paul Young, que marcó 5 tantos.

Ya de regreso, los caribeños intentaron aplicar todo lo aprendido en su paso por la tierra del fútbol, el mate, el dulce de leche y las termeadas (?). El 2 de marzo de 1997 recibieron en Kingston a Estados Unidos y empataron 0 a 0 por las Eliminatorias. Hasta ahí nada grave. Un mes después viajaron a México para enfrentar a la selección local. Hasta ahí nada grave. Para llegar afilados a ese crucial enfrentamiento, acordaron un amistoso ante el Toros Neza. Hasta ahí nada grave. En ese equipo mexicano jugaban Federico Lusenhoff, el Turco Mohamed y Germán Arangio. Hasta ahí nada grave, pero faltaba poco (?).

Lo grave se produjo cuando al ex delantero de Racing le tiraron una patada, el Colo salió a defenderlo y…¿Cómo explicarlo? Mejor mirar el video y disfrutar de esta antológica batalla. Al final René Simões cumplió su cometido. Clasificó a Francia ’98 (donde perdería 5 a 0 con Argentina) y lo más importante: logró que los jugadores cobraran.

Post publicado en simultáneo con Un Mundial para En Una Baldosa.

Juan Herbella apoya #UnMundialparaEnUnaBaldosa

Día de verano en Buenos Aires, pasadas las 6 de la tarde. Hay mucho calor, sí, pero hay más gente apurada que calor. Todos corriendo de acá para allá, para no perder el subte, para no perder el tren, para no perder el bondi. Apresurados por perderse las últimas horas de sol debajo de un techo. Nosotros somos parte de esa gente y nos damos cuenta. Aunque no tenemos apuro, corremos. No nos queda otra.

Llegamos a la esquina del encuentro, transpirados, mirando la hora como hacen esos que no queremos ser. Cinco segundos más tarde llega el invitado, más transpirado que nosotros, a contramano del mundo. Corriendo, sí, pero al aire libre, vestido de deportista, en bicicleta. ¿Su nombre? Juan Manuel Herbella. ¿Profesión? Médico, director técnico, preparador físico, periodista, escritor y reciente ex futbolista. Se retiró de las canchas en 2011. Y mucho antes de despedirse ya usaba como imagen de fondo en su cuenta en Twitter el homenaje que le habíamos hecho en la sección Amor a la Guita. Ese guiño nos dió la pauta de que nos podíamos llegar a entender muy bien. Y ahora lo estamos confirmando, en una mesa de bar, mientras hablamos de Un Mundial Para En Una Baldosa y vemos por la ventana como la gente sigue buscando la vía más rápida e incómoda para llegar a casa.

Seguir leyendo

Em Uma Lajota: Leonardo Astrada


Leonardo Rubén Astrada (El Jefe)

Símbolo del River Plate (1989 a 1999 y 2001 a 2003) multicampeón durante los noventas, Leonardo Astrada se despidió del Millonario en enero de 2000, luego de conquistar el torneo Apertura del año anterior. Su distanciamiento con el entrenador de aquel entonces, Ramón Díaz (que renunciaría poco después, humillado por los juveniles de Boca), hizo que el Negro tuviera que buscarse otro club.

Gremio de Porto Alegre apareció con la plata arriba de la mesa (dos millones y medio de dólares y un contrato por tres años -lo mismo que le habían negado en Núñez-, gerenciamiento de ISL mediante) para quedarse con el pase de una de las figuras históricas de River.

El Tricolor venía de dar lástima en el Brasileirão de 1999 (18° entre 22 equipos), se salvó del descenso porque hasta entonces se dividían los puntos de los últimos dos torneos (había sido 8° en 1998) y para 2000 había invirtido 15 millones de dólares en refuerzos de primer nivel. Y la torcida se emocionó. Astrada llegó con cartel de figura. Decenas de hinchas se acercaron al aeropuerto Salgado Filho para saludar al próximo ídolo del equipo que dirigía el anti argentinos Emerson Leão, que meses después se iría a la selección brasileña. Esa tarde, a Astrada, como tantas otras veces en una cancha de fútbol de Argentina, lo llevaron en andas.

A pesar de que las cosas no salieron bien de entrada para el Jefe, Gremio, que contaba con figuras de la talla de Ronaldinho Gaúcho, Zinho, Paulo Nunes, Gabriel Amato y Claudio Pitbull, llegó a la final del campeonato estadual, en la que perdió contra Caxias. Justamente contra ese equipo, pero en la fase regular, comenzó a sellarse la suerte de Astrada en Brasil. La eliminación con goleada incluida de la Copa do Brasil ante Portuguesa, en la que el cinco no paró a nadie, no hizo más que condenarlo al ostracismo. La fortuna tampoco acompañó en la Copa João Havelange, el torneo que reemplazó al tradicional Brasileirão. Gremio quedó eliminado en semifinales a manos de São Caetano, el posterior subcampeón.

El Negro Astrada disputó apenas 6 partidos en 2000, perjudicado por el buen rendimiento de los jóvenes Anderson Polga y Gavião y por los constantes cambios de técnicos (además de Leão pasaron por el cargo Antonio Lopes y Celso Roth). En noviembre comenzó el operativo retorno a River, que se concretó semanas después.

En el Millonario, su casa, se retiró, a las apuradas y en medio de un drama familiar, tres años más tarde. Hoy en Brasil lo recuerdan como una de las peores contrataciones de la historia.

Post publicado en simultáneo con Un Mundial para En Una Baldosa.