Menghi Diego


Diego Sebastián Menghi

Testigo privilegiado de la hora y media más brava de Racing en la última década, Diego Menghi, cordobés oriundo de Justiniano Posse, vio durante años cómo se convertía en la opción por descarte de una defensa que hacía agua por todos los frentes. Generalmente actuando como zaguero central o lateral por derecha, en poco más de dos temporadas alternó un puñado de buenas participaciones iniciales con otras que dejaron bastante que desear.

Cuando en 2004, con edad de cuarta división, Jorge Gaspari y Alberto Fanesi lo dejaron libre de Vélez Sarsfield, jamás imaginó que un año más tarde serían los propios Fanesi y Gaspari quienes lo llevarían a Racing. Como para seguirle agregando condimentos a esa novela de sensaciones encontradas, fue Fanesi el que le dio sus primeros minutos oficiales en la máxima categoría con la camiseta de La Academia, más precisamente ante El Fortín, en febrero de 2006, a los 20 años.

En aquel torneo Clausura, en el debut de Diego Simeone como entrenador, la rompió ante Independiente. Anuló por completo al Kun Agüero en el primer tiempo, aunque una lesión lo obligó a salir de la cancha en el arranque de la segunda mitad. Lo reemplazó Julio Barroso y en un puñado de minutos, el novio de la princesita Karina convirtió los dos goles para la victoria del Rojo. Varias fechas después, ante San Lorenzo, un tanto suyo (bah, se llevó la pelota por delante tras una floja respuesta de Sebastián Saja) sirvió para cortar una racha de ocho derrotas y apenas tres empates. En uno de los peores arranques de su historia, Racing terminó 18°, apenas por encima de Instituto y Tiro Federal, que se fueron al descenso. En lo personal, Menghi redondeó 12 encuentros en un nivel aceptable.

Pero perdió continuidad con la llegada de Mostaza Merlo, a mediados de 2006, y eso sumado a una fractura del quinto metatarsiano del pie izquierdo lo desmoronó. La situación recién comenzó a revertirse en los últimos partidos del ciclo de Gustavo Costas, en el segundo semestre de 2007. En la última fecha del Apertura, ante Colón, durante el interinato de Miguel Ángel Micó (quien luego continuaría fijo en el cargo), marcó su segundo gol en Primera. Micó le devolvió la confianza y ya en 2008, Juan Manuel Llop, sin demasiadas alternativas, tuvo que mandarlo seguido a la cancha.

Otra vez ante Colón en la despedida del campeonato, volvió a ser noticia. Los de Avellaneda todavía tenían chances de escaparle a la Promoción, pero necesitaban sí o sí ganar y Menghi se fue expulsado en el transcurso de la segunda etapa, dejando un hueco en la defensa que compartía con Marcos Cáceres, Franco Sosa y José Shaffer. Ya sobre la hora, Pirulo Rivarola le dio el triunfo a los santafesinos y condenó a La Academia a disputar 180 minutos para mantener la categoría frente a Belgrano.

El 1 a 1 en la ida dejó los nervios a flor de piel y ni siquiera el gol tempranero de Maxi Moralez en la vuelta puso algo de calma. La jugada increíble que desperdició Claudio Bustos a 20 del final le sumó aún más dramatismo a un partido que fue tenso hasta el último segundo. Ya en tiempo cumplido, y solo para aguantar el resultado, Llop sacó a Moralez y lo puso al cordobés. Esa fue su última vez con la camiseta de Racing.

A mediados de año no le pudo hacer frente a la profunda limpieza del Chocho y pasó a préstamo a Atlético de Rafaela (2008/2009), donde tampoco tuvo muchas chances (para colmo, a fin de año, se fracturó el antebrazo derecho en un encuentro a beneficio), aunque lo pusieron desde el arranque en ambos duelos de la Promoción ante Gimnasia y Esgrima La Plata. En la ida, La Crema ganó 3 a 0 y Menghi tuvo una digna labor. En la vuelta, el resultado fue el mismo, pero a favor del bolsillo de Capogrosso tripero. El empate favoreció al Lobo y al defensor lo desbordaron durante toda la tarde.

El pibe regresó a Avellaneda, aunque ni Ricardo Caruso Lombardi ni Claudio Vivas lo tuvieron en cuenta. Después de rescindir su contrato, pasó un semestre pobre en el San Luis Quillota de Chile (2010) y volvió a nuestro país para vestir los colores de Independiente Rivadavia (2010/11) en la B Nacional. En el conjunto mendocino mostró su mejor versión. Fue una pieza clave de la defensa y un gol suyo en la Promoción (si, por tercera temporada seguida) ante Defensores de Belgrano en el choque de vuelta ayudó a que La Lepra se quedara en segunda.

Su buen desempeño durante aquel año convenció a los dirigentes del Correcaminos de la UAT mexicano (2011/12) y Menghi partió al país de Speedy González y el Chavo del Ocho, donde otra vez se topó con la falta de oportunidades jugó bastante y se consagró campeón del Apertura 2011, aunque su equipo luego cayó ante el León en la final de ascenso.

A mediados de 2012, pasó al Atlético Venezuela, donde permanece hasta hoy, gracias a su buen rendimiento. Sí, aunque parezca increíble.

All Boys logo grande de Adidas (1981)

Durante el torneo de Primera B de 1981, All Boys utilizó una linda camiseta con un detalle particular: el gigantesco logo de Adidas en el pecho, entre las palabras “CLUB” y “ALL BOYS”. Una acción publicitaria un tanto desmedida, algo que imitaría (?) Reebok en selecciones como Ecuador, Rusia y Chile a principios de los 90.

Actualmente, el tamaño del distintivo de la indumentaria está restringido a menores dimensiones. Aunque, paradójicamente, no se pone la misma exigencia para las publicidades que ensucian la vestimenta. Una pena para Balonpie, un alivio para Lácteos Barraza.

Mal Pase: Adhemar a la NFL

Como futbolista, el brasileño Adhemar se destacó en el humilde São Caetano, con el que logró el subcampeonato de la Copa João Havelange en 2000, consagrándose como uno de los goleadores de aquel campeonato.

Cuando colgó los botines, en 2006, recibió una extraña propuesta de un empresario allegado a los Tampa Bay Buccaneers, aquel equipo que pocos años atrás fuera campeón de la NFL con el argentino Martín Gramática en cancha.

Aparentemente, otros conjuntos de fútbol americano ya le habían echado el ojo a Adhemar y los Buccaneers mandaron a un emisario a Brasil para convencer al ex delantero de convertirse en el pateador oficial de la temporada 2007.

Tan a fondo llegó el interés que incluso el brasileño realizó unas pruebas que lo pusieron con un pie y medio en la NFL. Y no era para menos. En las prácticas, acertó ¡nueve! de los diez remates que realizó desde 50 yardas, es decir, desde la mitad de la cancha. Una bestialidad solo comparable con las figuras de ese deporte.

Cuando parecía que estaba todo encaminado, el acuerdo se enfrió. Es que Adhemar debía pasar sí o sí tres meses en una escuela de pateadores en los Estados Unidos, alejado de su familia por no tener la visa de trabajo correspondiente. Por ese motivo, finalmente, el brasileño declinó la oferta y se quedó en su país.

Publicado en simultáneo con Un Mundial Para En Una Baldosa.

San Martín de Tucumán (Clausura 1993)

Un equipo al que le quedó grande la Primera División. Después de un aceptable Apertura ’92 (terminó 12º, con regalito en la última fecha a Boca incluido), en el primer semestre de 1993 vino el desastre: 4 triunfos, 4 empates y 11 derrotas, que lo condenaron a terminar último en la tabla de los promedios y anteúltimo en ese torneo. Aunque en la cancha, los tucumanos fueron los que menos unidades sumaron, ya que Talleres de Córdoba sufrió el descuento de puntos a raíz de la inclusión de jugadores que habían sido suspendidos por el Tribunal de Disciplina de la AFA.

En la imagen, la formación que se despidió de la máxima categoría, con algunos sobrevivientes del equipo que había conseguido el ascenso un año antes. Arriba: Rescaldani, Quiñones, García, Onaindia, Bini, Chazarreta. Abajo: Zelaya, Jiménez, Campos, Solbes y Acosta. San Martín dijo adiós con una derrota frente a Boca en la Ciudadela.

Pero lo peor de todo es el hincha colado en la foto: camiseta del Xenieze, gorrito del Santo. Juicio y castigo.

Concentrados en Red

Ayer estuvimos en la la tele, sí. Más precisamente en Concentrados en Red, el programa de DeporTV integrado por Luciana Rubinska, Juan Ignacio Chela, Juanchi Baleirón, Federico Molinari y el Doctor Juan Manuel Herbella. ¿Qué fuimos a hacer? A dar la cara, porque tenemos huevos (?).

Durante más de media hora estuvimos hablando de la historia del sitio, las secciones, la respuesta de los jugadores, la cuenta de Twitter y demás. Hasta incluso nos dieron la oportunidad de armar tres rankings. Uno de vendehumos, otro de jugadores con 15 minutos de fama y otro de rústicos. Muy lindo todo.

Para terminar, nos hicieron jugar al Sapo Chela (?) y obtuvimos la victoria gracias a la actuación del Doctor Herbella, porque nuestro representante se cagó todo ante las cámaras.

Agradecemos la invitación y prometemos publicar el video acá si es que alguien se digna a subirlo. Ah, Rubinska es VOT SÍ, no se discute.

Valladolid 2 – Argentina (Sub-23) 0 (1983)

En su camino hacia el Torneo Esperanzas de Toulon, la Selección Argentina hizo escala en España, para jugar algunos amistosos. En la Madre Patria, el equipo que dirigía Carlos Salvador Bilardo enfrentó, por ejemplo, al Valladolid. Y no le fue para nada bien.

Ante unos 10.000 espectadores cómodamente ubicados en el estadio José Zorrilla, los locales salieron a la cancha con Carlos Fenoy; Sánchez Vallés, Pastor, Pepín, Santos; Duque, García Navajas, Minguela, Yáñez; Oviedo y Alonso. Los argentinos formaron con Pumpido, Messina, Jorge, Ruggeri, Alves; Insúa, Martino, Gasparini, Rinaldi (en la imagen, tratando de cabecear entre cuatro rivales); Gareca y Urruti. En el segundo tiempo llegó la avalancha de modificaciones: Valladolid cambió a más de medio equipo y en Argentina ingresaron Bordet, Costas, Centurión y Monzón.

Otras apostillas (?) que dejó el encuentro: el equipo español presentó a dos argentinos en cancha: el Loco Fenoy y Eduardo Oviedo, autor del primer gol del partido (el otro lo marcó Juan Manuel, uno de los ingresados en el complemento). Además, en los visitantes fue expulsado el Tata Martino. Por último, un dato no menor: Pumpido, Gareca, Gasparini y Urruti tenían más de 23 años y, sin embargo, jugarían en Toulon: esa anormalidad estaba avalada en el reglamento de aquella edición.