
Pablo Joaquín Podio
Tiempo después de que el Real Madrid encontrara en Aimar Centeno a su próxima estrella, fue otro equipo europeo, esta vez el Internazionale de Milan, el que vino a buscar talento a Sudamérica a través de un reality show. Todo esto enmascarado, claro está, en el desembarco del club italiano en nuestro país, de la mano del bon vivant Ricardo Willmott hijo, ex capo de la agencia de modelos Ford y fuertemente ligado a Boca Juniors.
A diferencia de «Camino a la gloria«, «El Inter te busca«, así se llamó ese experimento que se emitió por Canal 9 y del que participaron más de ocho mil pibes de entre 13 y 17 años en el segundo semestre de 2006, no era un reality hecho y derecho. Acá las cámaras no mostraban el día a día del grupo de futbolistas que soñaban ser el próximo Hernán Crespo, Javier Zanetti, Esteban Cambiasso o Julio Cruz; sino que apenas acompañaban los tibios comentarios de los ex futbolistas Diego Latorre y Roberto Sensini, los cazadores de talentos Jorge Griffa y Mario Cesarín y los representantes del club tano Massimo Moretti (no confundir con Massimo Moratti, el dueño), Pierluigi Casiraghi y Ricardo Willmott. Todo con la voz en off del espiritualista Ari Paluch. El producto televisivo en sí, quizás la parte menos importante pero la más visible, era una mierda bastante aburrido y pasó casi desapercibido por la pantalla chica.
La elección de los cuarenta finalistas se llevó a cabo en dos etapas: primero el 16 de octubre en el Parque Sarmiento y luego el 13 de noviembre en Rosario. Entre el 27 de noviembre y el 1 de diciembre, en la Ciudad Universitaria de la UBA, se realizó la última ronda.
El vencedor fue Pablo Joaquín Podio, un volante por izquierda cordobés de 17 años, que se ganó el derecho de firmar un contrato por tres temporadas con el conjunto tano.
Podio dio sus primeros pasos futbolísticos en el baby de Playosa Sportivo Club y luego pasó por Alem y Asociación Española, todos de su tierra natal. Ya un poco más grande, decidió probar suerte en Buenos Aires. «En Racing estuve dos semanas y no me confirmaron, después en Lanús ocurrió lo mismo», contó en una entrevista. Meses más tarde, sus representantes, el empresario cordobés Carlos Brunengo y el polémico expresidente de Racing Osvaldo Osvaldo, se enteraron del reality y lo anotaron.
Como el pibe (categoría ’89) no había cumplido todavía 18 años, viajó a Italia en febrero de 2007, regresó a Argentina para entrenar junto a su preparador físico en Villa María y participó de la pretemporada con el plantel de Acassuso. Recién a mitad de año se sumó a las inferiores del neroazzurro.
«Siempre me gustó la proyección ofensiva y el juego no conservador, me siento bien en la posición de enganche y no me agrada la marca; ahora que el enganche tiende a desaparecer prefiero mantener posición de volante siempre transitando por el andarivel izquierdo y en búsqueda ofensiva», comentó antes de irse a la tierra del Catenaccio. Y claro, la iba a pasar mal.
No aguantó un año en Italia que se le perdió el rastro. Gracias al incansable laburo de los amigos de «Futbolistas argentinos por el mundo» lo ubicamos a mediados de 2008 en el ŽP Šport Podbrezová de la segunda división de Eslovaquia, donde –con cada vez menos protagonismo– continúa hasta hoy.









