
A mediados de 2010, Gimnasia y Esgrima La Plata, dirigido por aquel entonces por Diego Cocca, realizó una misteriosa pretemporada en Cancún (México), en la que enfrentó a Santos Laguna, Atlante y Toluca. A la vuelta, a las típicas chucherías que se consiguen en recovecos de las tierras aztecas como Mercado 28 se le sumaron dos chamacos de dudoso prontuario que venían a ver qué onda de este lado del mapa. Repasemos qué fue de Omar Tejeda y Marco Antonio Figueroa.

Omar Alejandro Tejeda López (Pacho / El Gordo)
Volante ofensivo de profesión, no era la primera vez que este chico nacido en Veracruz en agosto de 1988 sonaba para un equipo argentino. Unos años antes, había estado en el radar de Colón de Santa Fe, más precisamente cuando el Sabalero era comandado por un viejo conocedor del fútbol mexicano, Antonio Mohamed. Es que el Turco había sido el responsable de hacerlo debutar en la A con los Tiburones Rojos de Veracruz (3 partidos en 2007), luego de haber pasado por Linces de Xalapa y la filial de Tiburones Rojos de Coatzacoalcos (2006).
Desde entonces y hasta su llegada a La Plata, alternó entre segunda y tercera, pasando por Tiburones Rojos de Córdoba (2008, 2009 y 2010), Tiburones Rojos de Coatzacoalcos (2008), Tampico Madero (2009) y Tiburones Rojos de Veracruz (2009/10).
“Estoy contento de ya haber firmado y ya más tranquilo. Fue un tanto complicado porque teníamos la incertidumbre de si nos íbamos a quedar o no, pero se cerraron bien las negociaciones. A nosotros nos tocó hacer nuestra parte en el campo y nos fue bien en los partidos. Eso fue muy importante para ser parte de esta plantilla”, repetía el azteca, que se había destacado en un amistoso ante Defensa y Justicia en el que reemplazó al uruguayo Álvaro Navarro.
“No he hablado con el técnico, apenas se firmó ayer y ya vamos a platicar con él para ver qué es lo que piensa y lo que necesita para trabajar en ello. Somos los primeros mexicanos en Gimnasia y vamos a tratar de hacer las cosas bien, mostrarnos y jugar lo más que se pueda”, se ilusionaba el Gordo. “Necesitamos el pase desde México y yo creo que hasta la próxima fecha estaríamos habilitados para jugar acá”.
Si bien Cocca decidió su fichaje en el marco de un acuerdo de colaboración entre el Lobo y los Tiburones Rojos, Tejeda y Figueroa nunca pudieron debutar en Primera ni Reserva porque no contaban con la visa de trabajo. Apenas tuvieron que conformarse con ir al banco de suplentes de la Reserva del Indio Ortiz, por ejemplo, contra Tigre.
La rápida despedida de Cocca tras el pésimo arranque de Gimnasia -derrota en el clásico incluida-, y el posterior desinterés de Pablo Morant se encargaron de marcarles el camino de salida a los mexicanos, que siguieron entrenando sin chances hasta mediados de noviembre.
De nuevo en México, sumó algunos minutos en la B con la camiseta del Veracruz (2011) y luego se transformó en uno de los máximos referentes del Lobos BUAP (2011 a 2018), contribuyendo en 2017 para su primer ascenso a la A en 50 años de historia.
Con poca acción en la Liga MX, a comienzos de 2018 se fue a préstamo al Melgar de Perú, donde fue figura. En la mitad de la temporada, a pedido del técnico Paco Palencia, regresó a Lobos BUAP, aunque no contó con muchas chances.
Desde 2019 el Gordo es uno de los titulares indiscutidos de los Correcaminos de la Universidad Autónoma de Tamaulipas de la Liga de Ascenso.

Marco Antonio Figueroa Valle
El +1 del combo. Después de batallar largo y tendido en la tercera división con las camisetas de Guerreros de Tabasco (2007/08), Soccer Manzanillo (2008) y Tiburones Rojos de Córdoba (2009/10), el lateral derecho Marco Antonio Figueroa llegó a segunda en 2010, con la casaca de los Tiburones Rojos de Veracruz. Fueron apenas 3 partidos ante Cruz Azul Hidalgo, Atlante UTN y Dorados de Sinaloa, pero le bastaron para tomar el envión necesario para probar suerte en Argentina.
Casi un año y medio más joven y de perfil más bajo que Tejeda, el oriundo de Ayutla (en el estado de Jalisco) también actuó en aquel amistoso ante Defensa y Justicia, en el que reemplazó a Ariel Agüero, sin demasiado para destacar.
En el poco tiempo que permaneció en el Lobo, a diferencia de su compatriota, prácticamente no participó de entrenamientos con los profesionales. Apenas se lo recuerda integrando el banco de suplentes de la Reserva frente a Tigre, con el dorsal número 13, al lado del arquero Yair Bonnin, Jorge Vidal, Franco Mussis y Tejeda.
Lejos de la ciudad de las diagonales, y siempre en su país, jugó en La Piedad (2011), Tecamachalco (2011/12), Cuautitlán (2012/13), Alebrijes de Oaxaca (2013 y 2014), Teca Universidad Tecnológica de Nezahualcóyotl (2014) y Potros de la Universidad Autónoma del Estado de México (2014 a 2017). Se desconoce a qué se dedica actualmente.

























