Russo Roberto

Roberto Emilio Russo

Sus escasas imágenes con la camiseta del Rojo son a los pies de Ricardo Centurión, tratando inútilmente de sacarle la pelota en aquel tempranero clásico que ganó Racing en 2012, con dos goles (los únicos en La Academia) de José Sand. Eso resume la carrera de Roberto Russo.

Nacido en 1982, fue en La Plata donde hizo inferiores: primero en el Club Gonnet y después en Estudiantes (2003), donde llegó hasta Reserva y lo dejaron libre. La peleó en La Plata FC (2004 a 2007), después en Cambaceres (2007/08), Deportivo Morón (2008/09) y Nueva Chicago (2009/10). Esos días en el Argentino y en la Primera B lo hicieron conocido en el under y entonces le llegó la chance de mostrarse en la máxima categoría.

Con la camiseta número 3, pero habitualmente actuando como lateral por derecha, Russo completó 2 años con los colores de Godoy Cruz Antonio Tomba, en los que incluso metió participaciones en Sudamericana y Libertadores. En total, jugó 53 partidos y metió 1 gol (a Boca, generando otro oasis en la cabeza de Marcelo Araujo). Eso despertó el interés de un grande.

Fue el Independiente de Cristian Díaz el que lo incorporó a comienzos de la temporada 2012/13, en un combo digno de Cocoon que le pondría la guillotina a su futuro: Luciano Leguizamón, Claudio Morel Rodríguez, Cristian Tula, Jonathan Santana, Víctor Zapata y Paulo Rosales, entre otros.

Su debut oficial sería el 19 de agosto de 2012, por la 3º fecha del Torneo Inicial. ¿El rival? Racing. ¿El estadio? El Cilindro de Avellaneda. Situación inmejorable para romperla y ganarse a la gente. O todo lo contrario…

Ese día, a Russo le pasaron todas. En el primer tiempo, se resbaló adentro del área y permitió el primer gol de Sand. En el segundo, se convirtió, sin saberlo, en la primera gran victima (futbolística) de Ricardo Centurión. El Caco lo bailó (a él y varios de sus compañeros) sobre el margen izquierdo de la cancha, dejándolo en ridículo más de una vez. Si hasta le tiró un tackle para intentar frenarlo. Nada le alcanzó.

Después de semejante actuación, no se esperaba nada de él en el Rojo. Volvió a ser titular unos días más tarde, en aquel recordado 3 a 3 en La Bombonera que eliminó a Boca de la Sudamericana. Y cerró esa semana jugando desde el arranque en la derrota 2 a 0 ante Arsenal, con un gol en contra de Tuzzio. Fueron sus únicos 3 partidos en Independiente. Y todo en apenas 7 días.

Luego de haber perdido el puesto con Vallés y de que le anunciaran que no sería tenido en cuenta, a fines de 2012 Russo pensó bien una idea que venía elaborando y declaró: “Brindemos por Independiente, porque lo va a necesitar” (?). Por supuesto que se tuvo que buscar club.

Después de pasar 6 meses a préstamo en Nueva Chicago (2013) y ya con el Rojo en la B Nacional, el lateral rescindió para el segundo semestre y se fue a jugar a otro equipo de la misma categoría: Villa San Carlos (2013). Sin embargo, ahí tampoco obtendría continuidad. Apenas disputó 6 partidos, pero al menos conoció a Gino Clara.

Su peor momento, de todas maneras, lo pasaría en 2014 y no por haber jugado en Guaraní Anotonio Franco. Ese año fue denunciado por abuso sexual y robo, aunque luego los medios aclararon que se trataba de un error. El propio jugador publicó en Facebook:

Hola a todos! Para los que no saben les comento que los medios de comunicación me están incriminando por un hecho de abuso y robo… y por todos lados sale mi carita con algún titulo violento y desagradable…
Una tal Vanesa Caamaño dijo que un tal Roberto Emiliano Russo abuso de ella el domingo por la noche en la zona de caballito.
Ante mi aparición en los medios decidi junto a mis abogados realizar un descargo de manera inmediata y voluntaria (ya que no tuve notificación de la justicia) corroborando que no soy la persona relacionada con el suceso.
Yo soy Roberto EMILIO Russo, mi auto no es el que esta mina declaro, mi celular tampoco, asi con mi Facebook y mi domicilio y el domingo por la noche estuve en el cumpleaños de mi amigo Guido Rancez en La Plata.
Ahora en que sociedad de mierda vivimos… una falsa denuncia o datos insolitos en un segundo involucran a mi persona con actos delictivos. Los argentinos somos jodidos hagámonos cargo. Todos consumimos la mierda de los medios y encima la creemos. BASTA!
Pero hay algo que me deja tranquilo… se que soy un buen tipo… mi celular exploto de mensajes, mas de 90 ventanas abiertas de whatsapp con apoyo incondicional… llamados y mensajes de texto sin parar…. Gracias gracias y gracias… gracias a mi familia que estuvo como pudo cerca mio… gracias a mi ex novia y abogada carlita balicchia (no esta de mas decir estas en lo mas profundo de mi alma) por ser mi seguridad en este momento… gracias a mis amigos y gracias a todos los que se preocuparon por mi…
Los quiero y voy a dar pelea… no me van a ganar.
Saludos

Después de ese episodio, era de esperar que terminase en Olmos. Aunque no en el penal, sino en Unidos de Olmos, un modesto equipo de la Liga Amateur Platense.

Fidel Castro con pechera (2015)

No, no hablamos del líder cubano. Hacemos referencia al arquero uruguayo de Unión, Matías Fidel Castro, que allá por agosto de 2015 intentó continuar una revolución que habían llevado adelante Fabián Assman y tantos otros: atajar con una pechera.

Nacido en Canelones en 1987, Castro atajó en Liverpool (2009 a 2013), antes de recalar en el Tatengue, donde consiguió el ascenso a Primera y jugó algunos pocos partidos en Primera, a la sombra del histórico Nereo Fernández.

Fue así que, aprovechando esa fugaz titularidad, sacó su chapa de su estilo revolucionario y se puso una pechera amarilla para actuar ante Tigre, por la fecha 21 del torneo de 2015. ¿Las razones? Su camiseta azul se confundía con la del Matador. Y la que llevaba abajo, una roja, no se diferenciaba de la de sus compañeros. ¡Ni número le pusieron!

Con esa prenda, Castro no pudo impedir la victoria local por 2 a 1 y tiró la bronca, dejando en claro que no había sido idea suya: “Los árbitros se ponen celosos con la indumentaria y no le convencía que atajase con la roja o con la azul que tenemos de alternativa. No lo entendí a Rapallini y se lo hice saber”.

Así fue como volvió al banco, esperando tiempos mejores y repitiendo como un mantra la frase del Fidel original: “Si salgo, llego; si llego, entro; si entro, triunfo”.

Vancouver Royals 0 – Racing 4 (1968)

El afiche corresponde al raro enfrentamiento entre Racing y el Vancouver Royals, un equipo canadiense que por ese entonces participaba de la NASL, la liga profesional del fútbol estadounidense. ¿Cómo fue que llegaron a cruzarse en aquel 1968?

La Academia de Juan José Pizutti venía de obtener la Copa Intercontinental y se presentaba como el Campeón del Mundo, con sus figuras que luego se convertirían en leyenda: Mario Cejas, Alfio Basile, Roberto Perfumo, Humberto Maschio y el Chango Cárdenas, entre otros.

Los Reales (?) de Vancouver, en cambio, estaban armándose desde cero, ya que un año antes habían participado de la United Soccer Association, con el plantel completo del Suderland inglés. Además, enfrentaban a otros equipos camuflados, como el Cagliari de Italia o Cerro de Uruguay.

Ya para 1968, los canadienses estaban afiliados a la nueva NASL y bajo las órdenes del mítico Ferenc Puskás, crearon un team cosmopolita, con jugadores de Estados Unidos, Inglaterra, Chipre, Holanda, España, Hungría, Yugoslavia, China, Grecia, Suecia, Alemania, Francia, Luxemburgo y…Canadá. Sí, algún local tenían que tener.

Esa feria de las colectividades recibió a Racing, el 3 de marzo de 1968. ¿Cómo salieron? Se dio la lógica y los argentinos se impusieron por 4 a 0, ante unas 10 mil personas.

Laumann Roberto

Roberto Alejandro Laumann (Carucha)

Algún domingo remoto de mediados de 2002. Tarde, oscuridad, lluvia. Con poco ánimo y estima, me debatí entre las únicas tres opciones que me seducían desde el horizonte: pegarme un corchazo por la suerte –mala, poca, chota– que corrió la Selección Argentina en el recientemente fenecido Mundial de Japón / Corea; ahorcarme por tener que trabajar durante diez horas un feriado en un renombrado supermercado marplatense luego de habérmela puesto en la pera en un boliche o cortarme las venas por lo que habían hecho con ese fraternal amigo semanal de la juventud llamado El Gráfico, ahora devenido en olvidable publicación mensual.

Tras mucho analizarlo, decidí descartar la pistola, la soga y la navaja, y finalmente compré la revista, número en el cual aparecía en portada la reciente gran aparición de nuestro fútbol –Andrés D’Alessandro- y que, oh sorpresa, contenía de regalo una guía del Torneo Apertura 2002, próximo a comenzar. Vale aclarar que, en ese momento, me encontraba sumergido en una profunda depresión post Mundial, sensación en donde uno no sabe qué jugador sigue en su club, ni quien se fue al exterior, ni a qué equipo. Así que la guía venía como anillo al dedo.

Subí al colectivo con El Gráfico debajo del brazo y me dirigí hasta los asientos del fondo para desparramarme con mayor comodidad, no sin antes escuchar a dos jovencitas piropearme y verlas hacerme ojitos y tirarme sonrisitas… porque podría haber estado ojeroso y de resaca, pero siempre fui un diablillo (?).

Y ahí me dispuse a analizar, con detenimiento, a la guía y, por supuesto, también a las dos pibas: “de las dos, la morocha está mejor, lejos”. Último Top de Boca: Carlos Tévez; El que se viene: César González. “Como me enloquece cuando las minas se hacen rodete, puta madre”. Último Top de Colón: Hugo Ibarra; El que se viene: Marcelo Long. “Mirá como me mira y se sonríe. ¿Le digo algo ahora o espero a llegar al puerto?”. Último Top de Independiente: Gabriel Milito; El que se viene: Emanuel Rivas. “La rubia está también… No te digo que me pongo de novio, pero le acabo adentro y después me borro (?)”. Último Top de Newell’s: Maxi Rodríguez; El que se viene: Gustavo Rodas.

Lo que siguió fue oscuridad, completa, hasta que de golpe escucho: “¡Uh, sale con baba!” y como un acto reflejo me desperté y tragué mi saliva ante la cara de asco y condescendencia de las dos flacas, quienes ya se disponían a bajarse del colectivo.

Lamentándome por una impensada oportunidad perdida, me dispuse a continuar con lo único que podría sacarme la bronca e impedir que me duerma otra vez y termine bajándome en Miramar: La Guía del Apertura. Cuando agaché la mirada, vi, como un recordatorio eterno, una espesa y grumosa mancha de baba sobre un nombre: Roberto Laumann. Y a esa persona no la pude olvidar jamás. Pero, ¿dé quien se trataba?

laumann02

Lateral derecho o zaguero central nacido en 1979, Laumann debutó en la primera fecha del Apertura ’02, cuando Olimpo regresó a Primera División y fue derrotado por el debutante absoluto Arsenal con un gol del Tano Piersimone. Por algunas lesiones y la llegada de Dario Marra, nuestro protagonista no volvió a jugar ni a ir al banco durante el resto del torneo. Reapareció en el Clausura ’03, donde sólo jugó en una derrota por 0-3 frente a Nueva Chicago, en Bahía Blanca.

El siguiente torneo –Apertura ‘03- fue el más productivo para el defensor: 2 partidos. El encuentro completo frente a Lanús (2-2) y 18 minutos frente a Nueva Chicago (1-1). Se despidió con una derrota por la mínima contra Arsenal por el Clausura ’04 con gol, otra vez, del Tano Mauricio Piersimone. Carrera capicúa (?).

¿Y que siguió a todo eso para Carucha Laumann? Ascenso profundo y regional con las camisetas, por ejemplo, de Villa Mitre y Unión de Bahía Blanca o de Unión de Tornquist. Demasiado poco para quien fue sindicado como La promesa a seguir de Olimpo por la prestigiosa revista El Gráfico. Una promisoria carrera que se diluyó como una asquerosa mancha de saliva en una página…

Rosano Sebastián

Sebastián Rosano Escobar

Nacido en 1987 en la ciudad uruguaya de Rivera, al límite con Brasil, Sebastián Rosano se destacó tanto en su tierra, que llegó a cruzar la fontera para jugar en la selección brasileña….de básquet. Eso podría resumir la carrera de un tipo con algo de talento en las manos, que finalmente se dedicó a tocar la pelota con los pies. Baldoserísimo.

“A los 15 años fui convocado y me entrené durante un mes. Ahí viajé mucho y jugué amistosos. Era un base más bien armador, pero con buen tiro de tres puntos. A veces aprovechaba la velocidad y corría la cancha, pero me gustaba más dar juego. Y en el fútbol era delantero, me destacaba arriba. Me iba bien en los dos deportes, pero en un momento tuve que elegir. Me dijeron que me había venido a buscar Wanderers de Montevideo. Le pregunté a mi viejo y él me dijo que sería feliz si jugaba al fútbol. Y bueno, le hice caso”, contó al Diario Olé en su llegada a Racing, allá por el 2009.

Venía de jugar un par de años en la Primera de Wanderers, ya como volante por derecha, y había tenido un frustrante paso por el Cagliari de Italia (2008), cuando le surgió la chance del fútbol argentino, para vestir los colores de Tigre. En el Matador disputó 29 partidos en la temporada 2008/09 y le hizo un gol a Banfield en una victoria 3 a 0 en el Florencio Sola. Suficiente para dar el siguiente paso en el mundo del delito deportivo.

En julio de 2009, Ricardo Caruso Lombardi armaba su Racing, después de haberlo salvado del descenso. ¿Dinero para incorporaciones? Poco. ¿Licencias? Todas. Eso le permitía jugar a lo que más le gusta: un tetris de ex dirigidos, futbolistas de descarte, talentos escondidos y resultados de pruebas multitudinarias. Así llegó el uruguayo a La Academia, para el Apertura 2009.

Lo que vino después fue un nuevo episodio de ese gran combo que es Caruso: su Frankenstein armado desde cero se empezó a descoser y tuvo que irse después de una derrota 2 a 1 ante Boca, dejando el bestiario en el vestuario: De Olivera, Santillo, Dobler, Tavio, Brítez Ojeda, Pablo Monsalvo, Damián Ledesma, Javier Velázquez y Damián Steinert, entre otros.

En ese torneo, el charrúa sólo disputó 7 partidos, pero su situación cambiaría en 2010, cuando Claudio Vivas le dio la camiseta número 10 (Sí, la de Ruben Paz) para el torneo de verano. Por supuesto que Rosano no estuvo a la altura y  Vivas no lo puso nunca en el torneo Clausura.

Recién con la llegada de Miguel Ángel Russo, el uruguayo pudo tener minutos e incluso fue titular varias veces. ¿Cuál era su gracia? Una inusitada fuerza de brazos para sacar los laterales, que podían convertirse en un pase gol. Claro que eso nunca sucedía, porque Rosano nunca le acertaba a los compañeros. En un partido ante Newell’s, en el Cilindro, toda la parcialidad local le pidió al DT que lo sacara. Y al minuto 75, Miguelito lo sacó. Son decisiones.

Tras su periplo por Argentina, decidió reiniciarse en Montevideo Wanderers (2010/11), lo que le permitió desembarcar en Peñarol (2011/12) y vender un poco de humo: “Mi señora es de Nacional, pero si no grita los goles de Peñarol, no come”.  Se habrá cagado de hambre (?).

¿Sus hits? Un tanto a Nacional, en un clásico que terminaría siendo derrota 2 a 1 sobre el final. Y un piedrazo que ligó de la gente de Godoy Cuz Antonio Tomba. Listo.

Lo que vino después, era esperable: un paso por Olimpia, ¿de Paraguay? No, de Honduras (2012/13). Otro paso por Juventud, ¿de Turín? (?). No, Las Piedras (2014/15). Y su vuelta a Peñarol, ¿de Montevideo? No, de Rivera (2016/17).

En 2017, también vistió la camiseta de Tacuarembó Fútbol Club, pero terminó el año levantando una copa en el aurinegro de su pueblo. Y lo más increíble, no fue jugando al básquet.

Chau, 2017

¿Qué hicimos este año? Nos rascamos bastante, pero también metimos un par de hits. Acá el repaso de lo que te perdiste y de lo que ya viste y te olvidaste.

Enero

– Arrancamos con todo. Nos propusimos actualizar el Amor a la Guita del Loco Abreu y lo logramos. Obvio que, cuando lo terminamos, el HDP ya estaba armando las valijas para seguir sumando clubes.

– Debutó @Bollino (con un pibe) en el blog, con una gran historia: la del ucraniano Maksim Evgenevich Mankó. Charló con él y salió un gran posteo en Under Ladrón.

Febrero

– Como no arrancaba el fútbol en Argentina, cruzamos el charco para hacer un minuto a minuto desde el lugar de los hechos: Plaza Colonia – Nacional. Nos empachamos de Uruguay.

Marzo

– El hallazgo del año. Encontramos un jugador adentro de cocodrilo y no el de Omar Suárez.

Abril

– El Fútbol Para Todos transitaba sus últimos momentos, sin antes despedirse con una de sus mágicas transmisiones.

Mayo

– Cumplimos 13 años y lo festejamos en la casa de Bracagol. No salió en la foto porque nos pidió mucha teca a cambio (?).

– Ah, también regalamos un montón de cosas, incluído el último ejemplar de El Veraz del Fútbol. No hay más, no existen, no jodan (?).

Junio

– Adelantábamos nuestro proyecto de historias de fútbol y cerveza. Una excusa más para seguir escabiando.

Julio

Nacía formalmente Mundial Cervecero: historias de equipos, jugadores, estadios, camisetas e hinchas, siempre teniendo a la cerveza como hilo conductor. ¿Lo mejor? El logo, creación de Gonza Rodríguez.

– ¿Estuvimos en la final de la Champions? Obvio que no. Pero nos robamos una pelota y te la regalamos.

Agosto

Nos preguntamos.

Septiembre

– Confirmamos nuestro bunker en Rusia 2018: una casa para 7 personas en pleno Moscú, frente a la Casa Blanca y un piano (?).

– Regalamos un mazo de @NoSeJodeJuego y descubrimos que nuestros seguidores están muy bien.

Octubre

– Nuestro amigo Galo pasó por el bunker baldosero en Moscú.

Noviembre

– Nos fuimos hasta La Plata para mentir un poco en el #FestivalDeInspiración de Usina de Ideas. ¿De qué hablamos? De fútbol, redes sociales y cartas documento (?).

Diciembre

– Volvimos a lo nuestro: el MaM del sorteo del Mundial. ¿Los protagonistas? Putin y Pelé. ¿O son lo mismo?

– Salimos adjudicados con ¡49 entradas¡ para ver: Rusia – Arabia, Marruecos – Irán, Argentina – Islandia, Alemania – México, Polonia – Senegal, Portugal – Marruecos, Brasil – Costa Rica, Bélgica – Túnez y Francia – Dinamarca. Ojo que todavía podemos ligar algunas más.

– Despedimos el año con nuestro lectores, con el clásico Encuentro Baldosero. La edición número 14 se hizo nuevamente en Maltería Hudson y vencimos a la lluvia. En un hecho inédito, sobraron hamburguesas.

– Entregamos una vez más los Premios Baldoseros y el gran ganador fue Luifa Galesio. También fueron reconocidos Jónathan Cristaldo y el Loco Abreu, entre otros.

Premios Baldoseros 2017

Después de 10 días de urnas abiertas para nuestros lectores, llegó el turno de dar a conocer a los ganadores en las distintas categorías de la Encuesta Baldosera 2017.

Premio “Claudio Benetti” al baldosero de 2017: 32%

Luifa Galesio

El ganador de la edición 2016 de Gran Hermano aprovechó una prueba de jugadores libres en Arsenal, armó el bolso y se mandó. Los que lo vieron jugar dijeron que tenía condiciones y le levantaron el pulgar, lo que indica el nivel que tuvieron este año los dirigidos por Humberto Grondona. Sin embargo, el cuñado de Mauro Icardi (está de novio con su hermana Ivana) no quedó fichado para que no tape a los juveniles del club, entre los que está Ryduan Palermo.

Premio “Gordo Kenig” al jugador más excedido de peso de 2017: 40%

Jonatan Cristaldo

Se había ido en 2010 como un delantero hábil, escurridizo y veloz. Volvió así.

Premio “Casigol Herrera” a la jugada más baldosera de 2017: 53%

Nelson Vivas rompiéndose la camisa (Estudiantes Vs. Boca)

Una reacción intensa dentro de un año intenso para el ex DT de Estudiantes y Defensa y Justicia, que contaba con antecedentes como para dudar de su estabilidad mental. Lamentablemente para todos (menos él mismo, claro) acaba de anunciar su retiro de la dirección técnica. Ojalá se arrepienta y vuelva pronto.

Premio “Beto Carranza” al jugador que más betocarranceó durante 2017: 25%

Sebastián Abreu (Bangú, Central Español y Puerto Montt)

El uruguayo arrancó el año jugando para el Bangú en el Campeonato Carioca, con el que marcó el gol número 400 en su carrera, volvió a su país para transitar las canchas del ascenso con Central Español y lo terminó con Puerto Montt, en la Primera B chilena. ¿Piensa seguir jugando? ¡Por supuesto!

Premio “Matías Almeyda” al Mal Pase de 2017:
35%

Alejandro Chumacero a Independiente

“Si no logramos pasar contra Lanús, me voy a Independiente”, declaró el mediocampista, en un claro guiño al conjunto argentino. Sin embargo, desde Avellaneda respondieron con apuro: ahora o nunca. Y fue nunca. El boliviano se quedó a jugar el partido frente al Granate, en el que su equipo fue eliminado de la Libertadores. Y el Rojo terminó siendo campeón de la Sudamericana sin precisar de los servicios de Chumasteiger.

Premio “Sandra Bullock” a la botinera de 2017:
41%

Antonella (de Dybala)

Aunque la relación data de antaño (?) este año tomó mayor relevancia ya que sufrieron un impasse que, según los medios especializados, tuvo que ver en una baja del rendimiento del delantero. Por suerte, hubo reconciliación y el hombre de la Juventus vuelve a estar en alza. Mientras tanto, su novia nos deja alzados (?).

Premio “Fibronazo” a la camiseta más fea de 2017: 49%

Colón con pantalones verdes

El Sabalero rompió con todos los códigos de estética visual apelando a una combinación horrenda por donde se la mire. La explicación estaba en que el la indumentaria titular posee pantalón blanco, mismo color que el que Talleres, su rival, llevó esa tarde a Santa Fe. De todas maneras, es injustificable.

Premio “Negro Marchetta” a la declaración baldosera de 2017: 26%

Enzo Pérez: “Inventaron el Var”

El dolor por la eliminación de la Copa Libertadores se hizo explícito en las palabras del mediocampista de River. En el entretiempo del clásico frente a Boca explotó, dejando una frase histórica, para la posteridad. Vale la pena repasarla completa:“Es muy fácil así, eh, así es muy fácil. Mirá que nos sacaron igual de la Copa. Nos sacaron igual de la Copa. Sí, sí. Inventaron el VAR, eh, eh, sí, es verdad. Porque es verdad. Porque es verdad”.

Premio “Seguro te lo afana El Gráfico” al mejor post de 2017:
13%

Amor a la Guita: Sebastián Abreu [Actualización 2017]

Arrancamos el año actualizando las camisetas que usó el Loco, y para 2018 la historia se debe repetir: acaba de firmar contrato con el Audax Italiano, el que será su 26º club, el del récord: será el futbolista que habrá jugado en más equipos en toda la historia. Pasó el Beto Carranza y dijo que afloje un poco.


Premio “¿Por qué no te hacés un blog?” al comentarista de 2017: 20%

Peter Crouch

El que más y mejor comentó. O por lo menos así lo votaron ustedes, que hicieron ganar a otro uruguayo. Háganse cargo (?).

Premio “FAV a tu vieja” al mejor tuit de @enunabaldosa en 2017: 14%

Llegan siempre a horario. Juegan todos los partidos. No tienen tucumanos. Qué aburrida es la Champions.

No podía faltar un homenaje al mejor partido del año: El Nacional – Atlético Tucumán, por la Copa Libertadores. Un avión demorado, camisetas prestadas, un triunfo épico y Luis Juez. Sensaciones que en Europa no se consiguen.