
Mario Daniel Conti
Jugó 53 partidos en un equipo de Primera División y realmente cuesta mucho acordarse de él. ¿Malo? ¿Intrascendente? ¿De perfil bajo? Tal vez algo de todo eso o quizás nada. La respuesta es bien sencilla: baldosero 100 %.
Delantero con poco gol nacido en San Francisco (Córdoba), debutó en el Huracán de Oscar Crosta cuando promediaba el Apertura 93. Si bien en su presentación tuvo la fortuna de llevarse una victoria 2 a 0 ante el Deportivo Español, en su segundo partido (ya con Cúper en el banco) su equipo se comió cinco contra el Platense de Ricardo Rezza. Bajón y comienzo de una carrera sin demasiadas luces.
Continuó tratando de convencer a los entrenadores de turno hasta comienzos de 1998, cuando quedó en libertad de acción por falta de pago. En su estadía quemera anotó en 4 oportunidades y generalmente peleó por un lugar con jugadores de renombre como Gabriel Amato, Walter Pelletti, el Turco García, Hugo Romeo Guerra; y otros un poco menos agraciados como Sergio Arias, el Guapo Flores, el Chipi Barijho y Emiliano Romay.
Luego de su alejamiento del Globo, los dirigentes de Unión de Santa Fe lo inscribieron para que se sume al plantel, pero aparentemente no arregló porque no se registra el paso de Conti por el Tatengue en esa temporada.
Su carrera, a esa altura, necesitaba un despegue internacional. Por eso no dudó en actuar en el fútbol suizo con los colores del Lugano (1999), donde compartió vestuarios con sus colegas Matías Biscay, Julio Rossi y el técnico Enzo Trossero.
Lo último que supimos es que en 2004 fue dirigido por Daniel Primo en Sportivo Belgrano de San Francisco, junto a Pablo Doffo y Sebastián Garay. No hay dudas. Ya sabemos cual es el único Conti que triunfó.