El sorteo de la Copa Argentina 2019 determinó que Rosario Central, campeón de la edición anterior, debutara frente a Sol de Mayo, un equipo de Viedma que jugaba en el Federal A.
La siempre polémica neutralidad de la competencia basada en un concepto de intervalo espacio-tiempo bastante particular, hizo que el partido se jugara en la cancha de Colón, a 1.200 kilómetros de la capital de Río Negro y a menos de 200 de Rosario.
Teniendo en cuenta esta particularidad, la cosa se le complicó al modesto club sureño cuando el árbitro Héctor Paletta vio el buzo del arquero Leonardo Torres y entendió que se podía confundir con la camiseta rival. Difícil ir a la utilería a buscar otro.
La solución estuvo en tomar prestado uno del dueño de casa, aunque hubiera que hacerle unos retoques: un poco de cinta para diseñar el número 1 en la espalda y un parche para tapar el escudo del Sabalero. Y a jugar.
La historia terminó de la mejor manera para los patagónicos: tras empatar en los 90 minutos, consiguieron avanzar a la siguiente ronda tras la definición por penales. Torres no detuvo ninguno, pero con su indumentaria ajena encandiló (?) a Germán Herrera y a Pablo Becker, quienes desviaron sus remates.
La imagen corresponde al debut del cuadro de Lomas de Zamora en aquella temporada. Apenas habían pasado 3 semanas del ascenso a Primera División y el partido pintaba complicado: contra un equipo grande y de visitante. Para colmo, a los 20 minutos ya estaba en desventaja. Sin embargo, con goles de sus refuerzos Víctor López y Oscar Monje, Los Andes dio vuelta el partido y se llevó un gran triunfo frente a Racing en su regreso a la máxima categoría.
#EfeméridesVXLA || QUÉ IMPORTA DEL DESPUÉS El domingo 6 de agosto de 2000, Los Andes volvía a jugar en Primera División con un triunfazo en Avellaneda. La recordada revista El Gráfico nos regalaba esta hermosa tapa.
La victoria de aquella tarde sería un hecho de excepción dentro de una flojísima campaña que terminaría con el descenso varias fechas antes del final. A pesar de un muy buen arranque (la primera derrota llegó en la 6ª fecha), el Milrrayitas terminaría el Torneo Apertura en el 19º lugar, solo por encima de La Academia. Por los malos resultados, Jorge Ginarte había dejado de ser el DT, siendo remplazado por Miguel Ángel Russo (Juan Carlos Zerrillo tuvo un interinato de un partido).
En la imagen, los once que jugaron en Avellaneda desde el comienzo. Arriba: Romero, Noce, Plaza, Salomón, Moya, Migliardi y Nasta. Abajo: Ferrer, Desagastizábal, Levato y López. Era base del equipo que había ganado el reducido del Nacional B, más un par de incorporaciones.
Para el Clausura, llegarían el Tati Buljubasich, Juan Pajuelo y Juan Pablo Rochi. Aunque la cosecha de puntos mejoró levemente, otra vez finalizó anteúltimo, perjudicado por un descuento de tres unidades debido a incidentes causados por su hinchada.
Las estadísticas de la temporada 2000/01 reflejarían que Los Andes fue el equipo que menos puntos sumó. Además, fue el que obtuvo menor cantidad de victorias (8), mayor número de derrotas (21) y el que más goles recibió (78 tantos).
Si los jugadores no estuvieron a la altura, qué decir de la vestimenta. Entre la camiseta marca ED que parecía confeccionada para un club de baby fútbol y la horrorosa prenda elaborada por Signia (que incluía una suplente azul y naranja) no parecía haber otra alternativa: ese equipo se iba al descenso desde el vestuario.
Habitualmente, un equipo mantiene al mismo arquero durante los 90 minutos. Puede pasar que tenga que ser reemplazado por el suplente. Muy rara vez, tres personas diferentes se ponen los guantes defendiendo el mismo arco. Lo que ya directamente roza lo sobrenatural es que sean cuatro futbolistas los que ocupen ese rol en el mismo partido, y con el mismo escudo.
Esto último ocurrió en el fútbol del ascenso argentino el 2 de octubre de 2022, cuando Defensores Unidos de Zárate recibió en su estadio a Argentino de Quilmes. Se jugaba la última fecha del torneo de la Primera B, y la tarde pintaba para pasar desapercibida. Es que el local ya estaba clasificado para el reducido, y el visitante, sin posibilidades matemáticas de nada (?), solo viajaba para cumplir.
De esta manera, el primer tiempo transcurrió sobre los carriles normales, con el CADU yéndose al vestuario 2 a 1 arriba. En el complemento, llegaría el descalabro.
Al inicio del segundo tiempo, el portero suplente Sergio Meli reemplazo al titular Fernando Vijande, lesionado. Hasta que, faltando 25 minutos para el final, salió del área, cometió una dura infracción y vio la tarjeta roja. ¿Y ahora?
El encargado de ponerse los guantes fue el defensor Nicolás Morro, quien no estaría a la altura de semejante responsabilidad.
Primero, no opuso resistencia ante un débil tiro libre. Luego, nada pudo hacer frente a un nuevo ataque del dueño de casa. La cosa ya estaba 4 a 1 y podría ser peor, por lo que el entrenador Juan Carlos Kopriva tomó una decisión: volver a cambiar al arquero.
Matías Ormart, que estaba de suplente, ingresó al campo de juego y pidió la número 12. De esta manera, actuó bajo los tres palos durante el último cuarto de hora. Le fue mucho mejor que a su antecesor: no recibió goles y hasta tapó un mano a mano. La sonrisa ante la cámara al final del partido estuvo justificada.
Una semana después de caer ante Independiente, el Tenerife cerró su gira en Argentina enfrentando a San Lorenzo, en la cancha de Ferro.
¿Qué hacía por acá el equipo de las Islas Canarias? Aprovechaba para mantenerse en forma, ya que el campeonato local estaba detenido por la disputa de las eliminatorias para el Mundial 1994. En un encuentro que no llamó la atención del público (apenas 3 mil personas estuvieron presentes), los dirigidos por el Bambino Veira se quedaron con el triunfo.
Para el Ciclón jugaron Passet; Zandona, Simionato, Lorenzo, Escudero, Juárez, Cardinal, Monserrat (Ozzan(, Gorosito (Nardoza); Bernuncio y Rossi (Oste).
Por su parte, los entrenados por Jorge Valdano lo hicieron con Ochotorena; Torrecilla, Toni, Llorente, Berges; Chano, Del Solar, Ezequiel Castillo (Alexis), Felipe; Pizzi y Latorre (Pier).
Los goles del encuentro fueron convertidos por Bernuncio (en dos ocasiones), Gorosito y Pier.
Los pocos hinchas de San Lorenzo que se acercaron a Caballito no solo festejaron el triunfo: se entretuvieron hostigando a Diego Latorre y celebrando la preinauguración del Nuevo Gasómetro, a realizarse unos días después.
¡Qué lindas las camisetas sin publicidades! Aunque esta expresión cargada de nostalgia sea tomada como una verdad incuestionable, no siempre la cosa es así. Y hay motivos para justificarlo.
Primero, porque no todas las publicidades son de una compañía de seguros que usa el violeta y amarillo para estampar su nombre en el pecho de once tipos que irremediablemente se van a ir al descenso: hay casos en las que un “friendly sponsor” ayuda a que una camiseta sea más linda.
Segundo, porque a veces una marca hace más identificable a un equipo (Racing “Rosamonte”, Independiente “Ades” o Boca “Parmalat”, son algunos ejemplos).
Tercero, porque el hecho de que una inscripción aparezca al frente de una prenda no siempre es culpa del vil capitalismo.
En este último concepto se puede incluir lo hecho por Reusch en la presentación de su modelo para Atlético de Rafaela en la temporada 2017/18. La salida de Sancor, histórico auspiciante de la Crema, dejó un espacio vacío en la camiseta del equipo, algo que al parecer les resultó insoportable.
Por eso, se decidió estampar un innecesario “Atlético es Rafaela”. El resultado final daba una prenda tan hermosa como Formosa (?).
La inscripción, que no dejaba en claro si se trataba de una forma de atenuar la ausencia de la empresa láctea, una campaña para captar socios o simplemente una declaración unilateral sobre quién es el capo de la ciudad, duró solo un partido. Fue en la derrota ante Banfield, por Copa Argentina, en la provincia anteriormente mencionada.
Para el siguiente encuentro, el debut en el Nacional B frente a Gimnasia de Jujuy, la leyenda desapareció sin dejar reemplazante, poniendo en duda una vez más aquella relación entre la belleza y la ausencia de publicidades.
Después de unos días de urnas abiertas para nuestros lectores, llegó el turno de dar a conocer a los ganadores en las distintas categorías de la Encuesta Baldosera 2023.
Premio “Claudio Benetti” al baldosero de 2023
Nahuel Gallardo (13.4%)
Tras un flojo primer semestre en el Once Caldas, el hijo del Muñeco llegó a Sarmiento para jugar la Copa de la Liga. Obviamente, ocupó el banco de suplentes en la mayoría de los partidos (solo fue titular una vez). Lo más destacado fue su enfrentamiento con Darío Benedetto luego de la victoria ante Boca. Tras irse expulsado, dejó estas picantes declaraciones.
Premio “Beto Carranza” al jugador que más betocarranceó durante 2023
Brian Sarmiento en Independiente de Amenábar y senior de Independiente (19.5%)
Tuvo un 2023 con mucha actividad… afuera de las canchas. En lo que tiene que ver con lo deportivo, fue parte de Independiente de Amenábar, en la Primera B de la liga venadense, y del senior de Independiente, aunque nunca jugó en este club. Dedicó su año al stream y a bailar en el programa de Tinelli. Tamo activo, pero no en el fútbol.
Premio “Matías Almeyda” al Mal Pase de 2023
Andrés Iniesta a Argentinos (40.1%)
«Tenemos un amigo en común que vive con él en Japón», tiró Gabriel Milito, DT de Argentinos, y se encendió la ilusión. El español dejó ese país pero no se instaló en La Paternal: se fue a Emiratos Árabes, seguramente tentado por el proyecto deportivo del Emirates Club.
Premio “Fibronazo” a la camiseta más fea de 2023
Barracas Central fosforescente (27.7%)
En una batalla voto a voto con la alternativa de River «Power Rangers», finalmente la balanza se inclinó para el equipo del Chiqui Tapia. Qué raro (?). La ganadora fue esta prenda ideal para camuflarse con los empleados de seguridad privada que están al borde del campo de juego. O para jugar de local un día de semana a las 15.30, algo a lo que Barracas se acostumbró este año.
Premio “Casigol Herrera” a la jugada o momento baldosero de 2023
Penal de Goltz agarrando la pelota con la mano en Independiente vs. Colón (43.1%)
En marzo, Independiente estaba complicado con el descenso. Colón, más aliviado. Se enfrentaban en Avellaneda y pasó esto: Paolo Goltz cometió un penal insólito. El Rojo se salvó varias fechas antes. El Sabalero, perdió la categoría.
Premio “Negro Marchetta” a la declaración baldosera de 2023
Luis Spahn (presidente de Unión): «¿Si robaría algún técnico o iría por Demichelis? Más que por él, iría por Evangelina» (19.2%)
¿Deconstruirse? ¿Qué es eso? Lo mejor (?) es que un tiempo después, Vélez se llevó a Sebastián Méndez, que era el DT de Unión.