Está muy bien que los homenajes se hagan en vida. De esta manera, el festejado puede disfrutar del agasajo y ser parte principal del mismo. Además, los espectadores pueden deleitarse de las proezas de la figura central en vivo, sin tener que apelar a imágenes previamente grabadas o a los esfuerzos de la memoria. Sin embargo, al Real Madrid se le fue la mano.
Es que dicha institución decidió darle una gran distinción a uno de los principales futbolistas de su historia… mientras se encontraba en plena actividad. De esta manera, Francisco Paco Gento recibió aplausos y regalos (incluido un corderito) la noche del 1º de septiembre de 1965. Ni siquiera estaba cerca del retiro: tenía 31 años y era una pieza fundamental del equipo.

River Plate fue el invitado a la fiesta del campeón español. Y, aunque se puso en ventaja gracias a un tanto de Luis Artime, terminó cayendo por los goles de Gento, Grosso y Pirri. Encima, el local contó con una incorporación de lujo: Alfredo Di Stéfano, que en la etapa final de su carrera jugaba para el Espanyol.
Gento, que seguiría convirtiendo goles y ganado campeonatos hasta su retiro en 1971, se llevó 3 millones de pesetas por la realización del partido. Así vale la pena ser homenajeado.




