A pesar de dar ventajas, como tener más desgaste que el resto de los equipos al llegar a instancias decisivas de Liga, Copa y Champions, el dominio del Bayern Munich sobre otras escuadras alemanas a fines del milenio pasado era abrumador. Durante un partido de la temporada 1999/00, los dirigidos por Ottmar Hitzfeld llevaron su supremacía aún más lejos cuando, por la 5ª fecha de la Bundesliga jugaron casi media hora sin arquero. Y aún así, se llevaron la victoria.
El rival fue el Eintracht Frankfurt, que para colmo se puso en ventaja en el primer tiempo y vio como se lesionaba Oliver Kahn en la parte complementaria. Ingresó en su lugar el eterno suplente Bernd Dreher, el Saccone de ellos (?). Al rato, sus ligamentos dijeron basta. Sin otro guardameta disponible, su posición fue ocupada por el mediocampista Michael Tarnat que, luciendo un buzo dos talles más grandes, metió una atajada salvadora y el Bayern lo dio vuelta, llevándose un épico triunfo por 2 a 1. Toda esta secuencia se puede ver en el siguiente video:
El final de la temporada encontraría al equipo adueñándose de su 16ª Bundesliga, al terminar con 73 puntos, la misma cantidad que el Bayer Leverkusen, pero con una mejor diferencia de gol. Sin dudas, aquella alocada sucesión de eventos en Frankfurt tuvo mucho que ver.





