Quinteros Rodolfo

Rodolfo Damián Quinteros (El Chino)

El concepto de “ir de mayor a menor” aplicado a la carrera de un futbolísta queda perfectamente ejemplificado en este mediocampista nacido el 23 de julio de 1982. Arrancó pisando fuerte con la camiseta de Arsenal, debutando en Primera División en el Apertura 2003. Sumando torneos locales e internacionales (Copa Sudamericana 2004) disputó 40 partidos en el equipo que dirigía Jorge Burruchaga, convirtiendo 5 goles. Esas alegrías quedaron registradas en un video que mezcla fútbol con ciencia ficción (la tribuna de Arsenal llena, Esmerado pasando al ataque, etc.)

A mediados de 2005 fue cedido a San Martín de San Juan, que disputaba el Nacional B. Jugó poco y la cosa terminó mal: a fin de año dejó la institución por un conflicto con los dirigentes. Previo a esto, el club había decidido rescindirles el contrato a seis jugadores entre los que estaba Quinteros, pero este se quedó luego de que arreglara una rebaja de sueldo. En diciembre, la situación se hizo insostenible y tuvo que armar las valijas: «No me voy como quiero porque acá hubieron muchos problemas y yo tenía contrato por un año. Pero los dirigentes quisieron otra cosa y tengo la suerte de que puedo volver a Arsenal, por eso hay que seguir para adelante».

Aunque no todo salió como lo había planeado: el Chaucha Bianco, entrenador de los de Sarandí, le anunció que no lo iba a tener en cuenta. Ahí nomás, Quinteros dio su golpe maestro (?) y se fue al clásico de toda la vida: El Porvenir. La historia no tiene final feliz. En lugar de encontrar revancha, solo halló el descenso a la Primera B Metropolitana, junto a compañeros como Fernando Dubra, Ramiro Leone, Paco Prado y el Yagui Forestello.

Para descontracturarse un poco, los últimos seis meses de 2006 los pasó en Chile, jugando para Deportes Puerto Montt. A comienzos de 2007, el Turco Mohamed pensó en él y lo incorporó a Huracán, que buscaba el ascenso. Y lo logró, aunque nuestro homenajeado tuvo un papel secundario (disputó sólo 10 partidos, siendo habitual suplente de Sanchez Prette y Gerardo Solana).

En 2008, reapareció disputando el Torneo Argentino A para Gimnasia de Concepcion del Uruguay. Una mediocre temporada en la ciudad natal del Gaucho Rivero, Alfredo Bravo y el Gato Sylvestre lo depositó en Deportivo Armenio (2008/09). Se puso la camiseta del club de la colectividad en 20 oportunidades (exactamente la mitad de los encuentros de toda la temporada) y convirtió un gol. El equipo de Noray Nakis terminó anteúltimo.

Su último registro de actividad lo dio en Argentinos de 25 de Mayo (2010/11). Torneo Argentino B, ascensos por invitación, canchas difíciles y clubes con nombres insólitos. ¿Se podía caer más bajo? Sí: fue último puesto y descenso, con 8 puntos en 24 partidos y la mágica diferencia de gol de -53. Después de esto, ya no encontró como superarse y desapareció del ámbito futbolístico. Lo bien que hizo.

Fuera de Stock: Argentinos Juniors local en Miami (1995)

orangemiami

Que la década del ’90 ha dejado más sinsabores que alegrías no es ninguna novedad. Aquel simpatizante de Argentinos Juniors que sobrevivió a todo lo acontecido entre 1993 y 1996 puede darse por satisfecho. Y ponemos especial énfasis en estos tres años porque ocurrió de todo. Desde salvarse del descenso ante River, en la última fecha del Clausura ’93 (situación en la que Argentinos no estaba desde 1982), hasta terminar perdiendo la categoría a mediados de 1996, habiendo pasado por ser locales en la provincia de Mendoza durante un año. En el medio está el oasis del Apertura 94, donde se estuvo cerca de la hazaña.

El inicio de la temporada 95/96, como ya era costumbre en aquellos tiempos, para Argentinos se dividía en el torneo local y la competencia internacional que correspondía a la Supercopa Joao Havelange, torneo creado en 1988 y que disputaban todos los campeones de la Copa Libertadores de América. En las primeras tres ediciones Argentinos tuvo tareas destacadas, siendo la mejor la de 1989 donde llegó hasta semifinales. A partir de 1991 ya no se le dio la importancia que merecía y la consecuencia fue permanentes eliminaciones en primera fase hasta 1996, inclusive. Esta copa se dejó de jugar tras la edición de 1997.

Vaya si no era prioridad para Argentinos, que la edición de 1995 decidió cambiar de escenario para hacer las veces de local. En esos momentos el club no contaba con terreno propio de juego, pero nada hacía suponer que se iba a recibir a Atlético Nacional de Medellín en Estados Unidos. El partido se disputó en el Estadio Orange Bowl de Miami y las cosas comenzaron bien ya que a poco de iniciado el partido Argentinos se puso en ventaja con este gol de Víctor Hugo Ferreyra.

Si bien las imágenes no son las mejores, se puede apreciar claramente las líneas de fútbol americano, un terreno mucho más angosto que el del fútbol que solemos ver en canchas argentinas. En el complemento Atlético Nacional de Medellín se hizo dueño de las acciones y dio vuelta el marcador gracias a los tantos anotados por Aristizábal, Mosquera y Álvarez.

Aquella tarde de sábado, el Argentinos dirigido por el Pato José Omar Pastoriza alineó a Damián Maltagliatti; Fernando Batista, Sebastián Pena, Rolando Schiavi y José Manuel Fernández; Juan José Cardinal, Leonel Gancedo (reemplazado a la media hora del segundo tiempo por Sergio López), Leonardo Asencio y Leonardo Mas; Víctor Hugo Ferreyra (promediando el complemento ingresó Cristian Zermattén) y Eduardo Bennett (faltando 10 minutos lo reemplazó Rubén Bernuncio).

Tras la derrota, Pastoriza se mantuvo un partido más en el cargo de DT para luego renunciar e irse a dirigir a la Selección de Venezuela. Se hizo cargo del plantel -en su tercer ciclo en el club- Roberto Marcos Saporiti, pero no pudo dar vuelta la historia, ni en el torneo local, donde a Argentinos las cosas le fueron bastante mal para terminar en la antesala del descenso, ni en el torneo internacional que disputaba, ya que la revancha en tierras colombianas finalizó 2 a 1 a favor de Atlético Nacional.

Publicado originalmente en ¿Te Acordás, Bicho?

Seattle Sounders 3 – Boca Juniors 0 (2010)

La patética gira estadounidense que el Boca Juniors del interino Roberto Pompei realizó en mayo de 2010, no dejó de sorprender por la gran cantidad de papelones suscitados, uno detrás del otro. Tras perder contra Los Angeles Galaxy en el primer encuentro, El Xeneize viajó hasta Seattle para enfrentar al Sounders, equipo franquicia de La Ciudad Esmeralda en la Major League Soccer.

Y ahí, en la tierra de Nirvana, Boca se encontró con un panorama que poco tenía que ver con la típica desesperanza y depresión que siempre nos muestra el Grunge. Para empezar, el Sounders jugaba en el majestoso Qwest Field que, ante la sorpresa de toda esta parte del planeta, se encontraba abarrotado por 67.000 ruidosos y pasionales seguidores que llevaron hasta bombos.

A los bifes, los pollos del Tito se comieron un baile de novela y un terrible peloteo, para finalmente caer derrotados por 3 a 0 con tantos del legendario ídolo local Roger Levesque, Pat Noonan y Michael Simons. Aquella noche, los espectros disfrazados de Azul y Oro fueron: Javi García; Ibarra, Ezequiel Muñoz, Sauro y Leandro Aguirre; Gastón Rossi (Araujo), Erbes, Luciano Monzón (Matías Giménez) y Jesús Méndez (Marín), Mouche y Viatri (Blandi). Aquella turba de descartes, pibes y suplentes no estuvo ni cerca de asustar al veterano arquero Kasey Keller.

Y si hablamos de veteranos y de ídolos, no podemos pasar por alto que aquella gira marcó los últimos pasos como futbolista de Hugo Benjamín Ibarra, a quien ya le había comunicado que no le iban a renovar el contrato pero que viajó a Seattle por una cortesía de Jorge Amor Ameal, El Hombre Que Vendió Al Mundo