Ezequiel Héctor Viola (Equi / Toto)
La noticia nos impactó a todos y enseguida relacionamos a nuestro protagonista con Luis Islas. Y no solo por el apellido (?), sino porque desde la aparición del querido Luichi no veíamos a un arquero adolescente formando parte de un plantel de Primera División. Y con altas chances de jugar, eh. No para cebarle mates a vetustos defensores casi cuarentones o para instalarle aplicaciones a los gerontes del cuerpo técnico. Para atajar, viejo. Esto sucedió con Ezequiel Viola (01/09/1987) de Olimpo de Bahía Blanca durante el Apertura 2004, por una iluminación de Jota Jota López a quien, en esta ocasión, nadie amenazó ni obligó para poner a los juveniles del club sino que lo hizo por convicción propia. Igual, todo terminó en descenso. También.
Con 16 tiernos abriles, el chico Viola se destacó en los amistosos de la pretemporada y era una fija para pelear palmo a palmo contra Nicolás Cambiasso por el puesto que había dejado vacante Jorge Vivaldo tras su inolvidable incursión por Boca TV. La llegada de Julio César Gaona y la inspirada idea del entrenador de no quemarlo con una defensa en la que vegetaban Mauro Laspada, Satanás Páez, El Chispa Cogliandro, Luis Asprilla, José Luis Vallenilla, Diego Trotta y Facundo Imboden lo relegaron hacía el tercer lugar en consideración. Sin embargo, una lesión del portero titular provocó que El Equi, o mejor dicho un apoderado legal, firmase una planilla del fútbol grande de AFA. De más está decir que ya contaba con apesadumbrados 17 años (?).
En las jornadas 5, 6 y 7 de aquel torneo, el juvenil se sentó en el banco de suplentes y vio como el hermano del Cuchu atajaba en dos derrotas (Independiente y Vélez) y en una victoria (Rosario Central); todas por la mínima. El condenado paso errante del equipo bahiense llevaron al arquero durante los siguientes dos años hacia un lugar más seguro, tranquilo y acorde con su edad: las discotecas. Y también a defender la portería del Aurinegro pero solo en la Primera local.
Con casi dos décadas de vida y ansioso por ver algo de acción, El Equi Viola se marchó cedido a préstamo a dos equipos regionales: Olimpo de Tres Arroyos (2007) y Libertad de Bahía Blanca (primer semestre de 2008). Luego tuvo su primer regreso al Carminatti (2008 a 2013) para más de lo mismo: atajar en reserva y en la Liga de la ciudad. Ojo, que igual metió 15 suplencias del binomio Laureano Tombolini – Matías Ibáñez en la Temporada 2011/12 de Primera División.
A mediados de 2013, Mauro Laspada, ahora devenido en entrenador de Juventud Antoniana, se acordó de la ex promesa juvenil y lo llevó a su equipo, donde pudo meter 18 partidos del Argentino A. ¿Y luego? ¿Qué quedaba? Por supuesto, una nueva y de momento cúlmine etapa en Olimpo (2014 a 2016), donde 11 años después de su adolescente incursión por el banco de suplentes, al fin se alinearon los planetas y pudo debutar en Primera División.

La historia dice que el 12 de septiembre de 2015, por la fecha 24 de aquel inolvidable primer Torneo de 30, Nereo Champagne salió lesionado en el entretiempo del encuentro frente a Sarmiento (1 a 0) y le dio la posibilidad de sacarse las ganas a Viola quien, a sus 28 años y paradójicamente a como comenzó su carrera, en ese momento era el jugador más veterano en debutar en un primer equipo de todos los planteles participantes. Además, claro, se dio el lujo de hacerlo en “La Jornada de los Clásicos”, que desde siempre, lógicamente, empareja al Aurinegro de Bahía con El Verde de Junín ¿o no?
Arsenal (derrota 2 a 1), Godoy Cruz (victoria 1 a 0), Gimnasia de La Plata (empate 2 a 2) y San Lorenzo (triunfo 2 a 1) fueron los siguientes encuentros de Olimpo, los cuales tuvieron a Ezequiel Viola parado en la portería. Por supuesto, aquellos fueron los únicos cinco partidos de nuestro protagonista en Primera División. A mediados de 2016 y aunque todavía le quedaban dos años más de contrato, la dirigencia sorpresivamente le rescindió el vinculo; momento desde el cual el ahora treintañero Equi defiende la valla de Gimnasia y Esgrima de Mendoza, en el Argentino A.
Si tenemos ganas de pensarlo y por tratarse de un arquero, todavía es joven como para revertirla y reaparecer en Primera División. O tal vez en el Nacional B, ¿no? Ya sea en Olimpo de Bahía Blanca o en cualquier otro equipo, claro. Y por supuesto, nosotros nos vamos a tragar todas las palabras escritas y vamos a corresponder con el merecidísimo indulto… O por ahí nos hacemos los boludos. Total, si lo hacemos con la obra de Woody Allen, Roberto Pettinato o Gustavo Cordera, ¿por qué no vamos a mirar para otro costado con lo que suceda con este Viola?









