
Esteban Javier Dreer (el Rifle)
Cuando algún iluminado inmortalizó la frase “…lo bueno, si breve, dos veces bueno…” seguramente no se inspiró en la carrera de Esteban Javier Dreer. Pero debería haberlo hecho.
Nacido el 11 de noviembre de 1981, este arquero mendocino, logró hacerse camino a través de las inferiores de Arsenal de Sarandí. Tras el ascenso de los del Viaducto se fue a formar parte del plantel de Deportivo Santamarina (ex Ramón Santamarina) de Tandil (2002/03). Allí, además de visitar la falsa Piedra Movediza y el cerro Centinela, hizo algo clave para cualquier jugador de fútbol: sumó minutos de juego. Además, según dicen, le fue bastante bien.
A su vuelta a Sarandí (2003/07) se encontró con una dura realidad: empezar de cero nuevamente. Jugó algunos partidos en la Reserva dirigida por Domizzi y calentó el banco de suplentes de la primera durante 37 partidos. Pero el destino le tiró un centro. Tras la abrupta rescisión del préstamo de Darío Sala, el Chaucha Bianco le dio todo su respaldo para ocupar el arco de Arsenal. Sin embargo el Rifle no se la creyó: “…estoy contento por la confianza que recibo y voy a tratar de aprovechar esta oportunidad…”.
El debut en primera división llegó entonces el 2 de septiembre de 2005 en un 0-0 frente a Argentinos Juniors en el estadio Maradona. Pudo jugar 13 partidos más en ese Apertura, entre los que se cuenta el recordado 4-1 frente al Boca de Basile, pero el envión tuvo una brusca frenada. En el encuentro con Lanús se mandó flor de moco al salir en un centro y le regaló un gol al hijo de la mejor cocinera de ñoquis. Para colmo de males, al rato tuvo que dejarle el lugar por lesión a Sergio Matinella.
Más lesiones y las incorporaciones de Willy Caballero y Nacho González lo terminaron de relegar del equipo. La situación llegó a tal punto que con la llegada de Gustavo Alfaro a la dirección técnica, nuestro homenajeado ya ni siquiera fue tenido en cuenta.
Pero el Rifle, rápido de reflejos como bajo los tres palos, buscó nuevos horizontes. Dejó atrás los momentos vividos junto a Rodrigo Mannara, Ibrahim Sekagya y Juan Pablo Caffa y tuvo unos huevos enorme al aceptar una oferta para irse a Lituania. Allí formó parte del FBK Kaunas (2007). Un equipo de béisbol que en 1998 se tiró a la aventura de jugar al fútbol. Si bien es cierto que no hay mucha información de la liga lituana, con su llegada a Europa, Esteban Dreer casi que desapareció de la faz de la tierra.
Lo último que supimos de él fue su inscripción cablegráfica a Chacarita junto con Matías Lequi y la desesperada búsqueda lanzada hace tiempo en internet para encontrarlo. Obviamente nos sumamos y cuenten con nosotros para lo que necesiten.




