De Jesús Mauro

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Norberto Mauro de Jesús
Sin ánimo de victimizarse pero conciente de la competencia que lo rodeaba, este chico pudo haber sentido en algún momento de su carrera que no servía para la profesión que amaba. Y razones no le faltaban. Durante muchos años fue el último orejón del tarro en Independiente y sólo era mirado de reojo cuando algún futbolista del plantel profesional estaba en duda para un compromiso.

Así, a la pesca de una remota chance, vivió con la vergüenza de no haber debutado en Primera hasta los 24 años, cuando Menotti se vio en una encrucijada por las ausencias de Oscar Sánchez y Sebastián Pena, y lo puso de titular en un encuentro ante Boca por la olvidada Copa de Invierno de 1999. Ese día formó la dupla de marcadores centrales junto a Gabriel Milito y, emulando al baldosero Norman Pereyra, hizo su estreno siguiendo de cerca a Martín Palermo ( según las crónicas, cumplió con su labor).

Antes había ido al banco en algunos partidos del torneo Clausura de ese año y siempre cubriendo el lugar de algún defensor faltante, pese a que tenía una vocación más ofensiva. «En la reserva jugaba de 10, pero como el titular era Matute Morales, me pasaron a la defensa. Me gustó y nunca más cambié«, declaró alguna vez al Diario Olé.
Luego de su respetable debut tuvo otras oportunidades de actuar con los grandes pero los dedos de las manos le alcanzaron para enumerar sus encuentros oficiales.

A mediados de 2000 lo dejaron marchar y recaló en Cipolletti de Río Negro (2000/01), donde la pasó mal tras perder la categoría y bajar al torneo Argentino A. Bien lejos de su Chaco natal se sintió solo y desprotegido, por lo que optó por encarar el tramo más duro de su carrera, juntar unos pesos y volver a su tierra. Hizo un esfuerzo jugando un tiempo en Libertad de Paraguay (2003) y luego rumbeó para sus pagos al aceptar ser suplente en Boca Unidos de Corrientes, donde conoció a Sergio Umpiérrez, Jorge Ciancaglini, Mario Obregón y Leandro Schiavi, el menos conocido de la rústica dinastía.
Finalmente desembarcó en Sarmiento (2005) de su querida Provincia y parece que eso colmó sus expectativas deportivas, porque nunca más se lo volvió a nombrar en un medio de comunicación. Desde aquí este humilde homenaje para un tipo que debutó en Primera teniendo barba.

Juan Pordiosero

El camino inverso

radio.europeos

En la décima edición de la baldosa radial, en el aire de Rock & Pop Beach, hoy repasamos los extraños casos de europeos que anduvieron por nuestro país. Recordamos las carreras del búlgaro Velko Iotov, el francés Christophe Robert, el húngaro Robert Waltner, el belga Mikael Yourassowsky, el español Javier Artero, el ucraniano Viktor Dvirnik, y también, de yapa, las particulares historias del malvinense Martyn Clarke y Pablito Trobbiani, nacido en España pero hijo de un gran jugador argentino.

Otras emisiones:

#1– Nota a Sebastián Ablín.

#2– Informe sobre los Gatti’s.

#3– Nota a Darío Dubois.

#4– Informe sobre los que cambiaron de deporte.

#5– Nota a Luciano Zaidelis.

#6– Informe sobre los brasileños ladris.

#7– Informe sobre los futbolistas y sus mujeres.

#8– Nota a Rodolfo de Paoli.

#9– Informe sobre los futbolistas que estuvieron presos.

En Una Baldosa

Pereyra Norman

Norman Pereyra
Portador de un nombre de pila poco usual en el fútbol argentino, aprovechó su corpulento físico para transformarse en defensor central.
Sus primeras armas las hizo en Almirante Brown donde jugó partidos en el ascenso que lo ayudaron a ser considerado por equipos de otra divisional. Fue así que en agosto de 1998 tuvo la fortuna de pasar al Platense del «Profe» Córdoba.
Hasta allí, una historia poco relevante, pero que con dos descensos en forma consecutiva, llegó a ser motivo de este humilde homenaje.
En aquel año, las bajas en el equipo titular del Calamar le dieron la chance para debutar en primera división. Sin embargo, no en cualquier partido sino ante Boca, en la Bombonera, puntero y con la misión de marcar a Palermo, el jugador del momento y goleador del Apertura.
«Todavía no lo puedo creer. Es un sueño hecho realidad», decía muy entusiasmado el defensor sin analizar demasiado la difícil tarea que tendría ese fin de semana. De todos modos, al ser consultado aseguró que el entrenador le había dado toda la confianza y aconsejado pensar que se trataba de un juego más y que el 9 era «un jugador común y corriente, que simplemente tiene la suerte de que se le estén dando las cosas y por eso es el máximo artillero del campeonato».
En ese sentido, aseguró estar «muy tranquilo. El Profe me da toda la fe y la moral que necesito, y no me pesa para nada tener que marcarlo porque creo que estoy preparado para hacerlo. En el ascenso he tenido que tomar a jugadores con características muy similares a las suyas, y lo hice sin ningún tipo de problemas. ¿Por qué tendría que tenerlos con él?», declaraba en esperanzado Norman.
El día del encuentro llegó y el jugador se llevó su triunfo personal. Palermo no hizo ningún gol, aunque el Xeneize ganó 3 a 0. En aquella ocasión dijo que al menos «el sistema defensivo funcionó». Se sumó a ello el «Pipi» Váttimos, quien agregó que «había que tomar a Guillermo y a Palermo y a mi entender con Pereyra lo hicimos bien, ya que ninguno de ellos dos pudo entrar en nuestra área ni hacer goles. Lo que pasó es que aparecieron otros jugadores que no estaban en los planes y que desnivelaron. Si no, el partido terminaba 0 a 0».
Tras ello, no fueron repetidas ni continuas las apariciones de lungo en la primera de Platense, que terminó perdiendo la categoría tras varios años de agonía.
Abandonó la institución llevándose al menos buenos recuerdos de Lorenzón, Mandrini, Landriel, Sardi, Loyola, Coyette, Colliard, Rivarola, Miranda, Zanello, Bocchio, Santo, Cristian Verón, Formidábile, Zeballos y José Barbas.
Retornó al ascenso y se calzó la camiseta del Deportivo Morón (1999-2000) para afrontar un Nacional B que lo vería descendido a final de temporada. Fueron 34 partidos jugados con apenas 3 triunfos, 13 empates y 28 derrotas con 28 goles a favor y 58 en contra.
Tras su segunda pérdida de categoría en forma consecutiva y en medio de una carrera tobogán, desapareció completamente del mundo futbolístico. Y como no queremos pensar lo peor, ni echarle un vistazo a los avisos fúnebres, dejamos este post abierto a nueva información.

Cucu

La Baldosa en Rosario

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Este sábado vamos a estar participando del Encuentro Nacional Cultura Fútbol 2007 en el Teatro La Comedia de Rosario.
Tanto allí como en el Centro Cultural Bernardino Rivadavia se podrá presenciar, a partir de mañana, un buen número de disertaciones sobre el fútbol y su relación con el cine, la literatura, los blogs y la sociedad en general.
Trataremos de pasar un buen rato lo más dignamente posible en la ciudad que vio estallar una y otra vez a nuestro ídolo Kurt Lutman.
Más información en el sitio oficial y en Tic Espor.

En Una Baldosa

Del Sotto Santiago

Santiago Darío del Sotto
Pintoresca historia la de este lateral izquierdo cordobés que pasó de jugar la Copa Libertadores a participar del reñido Torneo Argentino A en cuestión de semanas.
Se inició en Unión San Vicente y tiempo más tarde llegó a Talleres de Córdoba, donde hizo las inferiores y debutó en Primera en 1999.
En el 2000 la T tenía asegurada la llegada del arquero brasileño Neneca del Paraná Clube. Como parte de esa operación Del Sotto iba a pasar al conjunto paranaense, sin embargo todo quedó en la nada y ambos players continuaron en sus equipos.
Pese a que nunca se afianzó como titular, se convirtió en una rueda de auxilio del DT de turno y así logró disputar encuentros tanto del torneo local como de la Copa Mercosur 2001 y la Copa Libertadores 2002.
A mediados de aquel año mundialista, se incorporó a Racing de Córdoba (2002/2003), para jugar el Torneo Argentino A. En la misma categoría defendió los colores de General Paz Juniors (2003/2004 y 2005) una temporada más tarde.
Convencido de que lo suyo eran las grandes ligas, en 2004 formó parte del bizarro plantel de Chacarita de Mastrangelo primero y Clausen después. Allí conoció a una banda importante de baldoseros como Juan Forchetti, Gabriel Christovao, Leonardo Verón, Esteban Herrera y Jorge Torales, además del gran Jorge «yo también tengo mi propia cumbia» Vivaldo. En San Martín duró poco y con un panorama poco alentador, retornó a su provincia.
Jugó otros seis meses en General Paz Juniors (2005) hasta que fichó con Independiente de La Rioja (2005/2006). En la tierra del mufa más grande los últimos 20 años (despues de CFNM, claro) conoció a un tipo con pasado en Primera como Carmelo Ruscitto.
En 2007 se unió a Sol de América de Formosa, donde permanece hasta estos días al lado del inglesito Paul Agüero, Cristian Jara Lunghi, Roberto Chaparro y el ex divisiones inferiores de Independiente Martín Serravalle.
Pese a su respetable currículum, conoció la fama (efímera, pero fama al fin), lejos de la pelota y cerca de las crónicas policiales, cuando en junio de 2003 fue secuestrado por un grupo de delincuentes que lo confundió con el hijo de empresario cordobés del mismo apellido. Una vez que sus captores se convencieron de que no era la persona elegida (y eso que jugó 3 en equipos locales) para reclamar el rescate, Del Sotto fue arrojado a las aguas del lago San Roque, en las proximidades de Villa Carlos Paz.

KeyserSoze