Combinado de Salta 2 – Argentina 3 (1981)

Con vistas al Mundial de España que se jugaría al año siguiente, la Selección Argentina realizaba amistosos contra quien sea, en donde fuera. Equipos argentinos o del exterior, otros combinados nacionales o simplemente un rejunte de jugadores de alguna ciudad o provincia. Este último caso se dio el miércoles 22 de julio de 1981, cuando el campeón del mundo enfrentó en la cancha de Gimnasia y Tiro al Combinado de Salta, que en realidad era Atlético Libertad con algunos refuerzos (incluso, la camiseta utilizada fue la de ese equipo).

El conjunto de Menotti alineó a Fillol; Olguín, Luis Galván, Passarella, Olarticoechea; Barbas (Heredia), Gallego, Maradona, Patricio Hernandez (Valencia); Ramón Díaz y Ferrero (Brailovsky). En el banco de suplentes se quedaron Pumpido y Van Tuyne. Mientras que los salteños formaron con Arroyo (Vijande); Bustos, Carlos Sosa, Tejeda, Castillo; Rioja, Arsenio Ramón Benitez, Farías (Fernández); Leiva (Gómez), Hairala (Alarcón) y Fonseca Gómez.

Los goles de la Selección fueron marcados por Ferrero (7′ y 29′) y Ramón Díaz (31′), mientras que Fonseca Gómez (22′) y Rioja (52′) anotaron para los locales. La nota saliente de la jornada la dio el pésimo estado del campo de juego, que llevó a El Gráfico a titular el partido como “El Combate de los Pozos”.

Cipolletti 1 – Cosmos 4 (1981)

La gran época del equipo de New York ya había pasado. De jugar amistosos contra equipos grandes como Boca o River o la selección nacional, pasó a jugar contra Cipolletti en La Visera de Cemento… no una, ¡sino dos veces!.

En 1980 había sido empate, pero un año después el Cosmos se impuso a pesar de que ya no tenía a Beckenbauer ni a Carlos Alberto. Entre sus jugadores más conocidos estaban Giorgio Chinaglia y los paraguayos Julio Cesar Romero y Roberto Cabañas. Además, en ese plantel había un argentino: Ángelo Di Bernardo, quien se nacionalizó norteamericano y llegó a disputar los Juegos Olímpicos de 1984 con el combinado yanqui.

En aquella gira del ex equipo de Pelé se podía vislumbrar que las épocas de esplendor habían quedado atrás. Por más que volviera a enfrentarse con camisetas blancas y rojas, y azules y amarillas, nada iba a ser lo mismo. Por eso, mas allá de que ese año también jugó frente al Deportivo Morón y Boca de Bariloche, el American Dream hacía tiempo que se había acabado.

(Gracias a Cipo Pasión)

Torino Simbolo 2 – River 2 (1949)

La Tragedia de Superga, famoso accidente aéreo que acabó con la vida de la mayor parte del plantel del Torino de Italia, provocó muestras de solidaridad en todo el mundo. Y en Argentina también (?). River Plate tuvo el gran gesto de viajar hasta la ciudad de Turin y enfrentarse en un partido a beneficio de las víctimas a un combinado de jugadores de la Serie A, denominado Torino Simbolo.

Los italianos formaron con Furiassi; Manente, Annovazzi, Giovannini, Achili, Nyers, Bonipetri, Nordhal, Hansen, Ferrari y Lorenzi. El Millonario dispuso a Carrizo; Vaghi, Soria, Yácono, Rossi, Ramos, De Cicco, Col, Di Stéfano, Labruna y Loustau. Alrededor de 70.000 personas disfrutaron de un encuentro vibrante, que tuvo goles de Nyers y Annovazzi para los locales, y de Labruna y Di Stéfano para los visitantes, que fueron ovacionados en agradecimiento a su visita. Aquel sería el inicio de una unión entre los clubes que perdura hasta hoy.

Anderlecht 0 – Racing 2 (1968)

Aprovechando su condición de Campeón Intercontinental, en agosto de 1968 el Racing Club de Avellaneda emprendió una gira por Europa, donde pudo conquistar dos trofeos internacionales de caracter amistoso.

En Málaga, La Academia participó del tradicional Trofeo Costa del Sol, junto al Anderlecht de Bélgica, el Real Madrid y el equipo anfitrión. Racing venció 1 a 0 al Málaga FC con un gol de Quique Wolff sobre la hora y accedió a la final, donde esperaría por los belgas, que ese mismo día derrotaron a los madrileños por 3 a 1.

Al día siguiente y ya en el partido definitorio, el mendocino Salomone y el Bocha Maschio marcaron para el cuadro albiceleste, que ganó 2 a 0 y se convirtió en el único equipo argentino en levantar esa copa.

Seattle Sounders 3 – Boca Juniors 0 (2010)

La patética gira estadounidense que el Boca Juniors del interino Roberto Pompei realizó en mayo de 2010, no dejó de sorprender por la gran cantidad de papelones suscitados, uno detrás del otro. Tras perder contra Los Angeles Galaxy en el primer encuentro, El Xeneize viajó hasta Seattle para enfrentar al Sounders, equipo franquicia de La Ciudad Esmeralda en la Major League Soccer.

Y ahí, en la tierra de Nirvana, Boca se encontró con un panorama que poco tenía que ver con la típica desesperanza y depresión que siempre nos muestra el Grunge. Para empezar, el Sounders jugaba en el majestoso Qwest Field que, ante la sorpresa de toda esta parte del planeta, se encontraba abarrotado por 67.000 ruidosos y pasionales seguidores que llevaron hasta bombos.

A los bifes, los pollos del Tito se comieron un baile de novela y un terrible peloteo, para finalmente caer derrotados por 3 a 0 con tantos del legendario ídolo local Roger Levesque, Pat Noonan y Michael Simons. Aquella noche, los espectros disfrazados de Azul y Oro fueron: Javi García; Ibarra, Ezequiel Muñoz, Sauro y Leandro Aguirre; Gastón Rossi (Araujo), Erbes, Luciano Monzón (Matías Giménez) y Jesús Méndez (Marín), Mouche y Viatri (Blandi). Aquella turba de descartes, pibes y suplentes no estuvo ni cerca de asustar al veterano arquero Kasey Keller.

Y si hablamos de veteranos y de ídolos, no podemos pasar por alto que aquella gira marcó los últimos pasos como futbolista de Hugo Benjamín Ibarra, a quien ya le había comunicado que no le iban a renovar el contrato pero que viajó a Seattle por una cortesía de Jorge Amor Ameal, El Hombre Que Vendió Al Mundo

Roma 1 – Rosario Central 1 (1987)

En caracter de campeón del fútbol argentino, en junio de 1987 Rosario Central desembarcó en Los Ángeles para disputar la Copa de Oro, una competición amistosa de la que también formaron parte el Guadalajara y América de México; Dundee United de Escocia, Vasco da Gama de Brasil y la Roma de Italia.

Tras vencer a las Chivas y a los escoceses, el conjunto dirigido por Ángel Tulio Zof debió enfrentarse en semifinales a los tanos, que contaban con algunos jugadores de renombre como el polaco Boniek y el brasileño Dirceu.

El Patón Bauza abrió la cuenta para el Canalla en el primer tiempo, pero en el complemento igualó Bruno Conti para la Roma. ¿Cómo se definió el asunto? Con tiros desde el punto del penal. Y ahí, en esa instancia, la figura inesperada fue el arquero Sergio Protti, que había ingresado para reemplazar al Doctor Lanari. Con dos remates atajados, el pibe le terminó dando la victoria 5 a 4 a los argentinos, que accedieron a la final, donde se encontrarían al Vasco Da Gama.

Parma 3 – Boca Juniors 1 (1995)

En agosto de 1995, mientras los demás equipos iniciaban obedientemente el Torneo Apertura, Boca Juniors se tomaba una de sus típicas licencias menemistas de la época y se iba a New Jersey para disputar una copa internacional. ¿La Intercontinental? ¿La Interamericana? ¿La Davis? No, El Xeneize se fue a los Estados Unidos a disputar la tan ansiada (?) Copa Parmalat ante el Benfica, el Parma y la Selección local.

Como ocurre siempre en estos casos, el motivo de la presencia fue meramente económico. Aunque, en esta ocasión, a Boca no le quedó ni un solo dólar. Sucede que con la participación del equipo de La Ribera en dicho torneo se destrabó el pase de Claudio Paul Caniggia, quién venía de jugar en el Benfica de Portugal, el rival de Boca en el partido inicial.

Tras vencer por penales a los lusitanos, El Xeneize se enfrentó al Parma de Italia en la gran final. Y ahí, claro, se exhibieron las notorias diferencias entre un equipo consolidado y otro de paso siempre errante y dubitativo. ¿El resultado? Contundente victoria del Parma por 3 a 1, con baile incluido.

Más allá del tanto de camerunés Alphonse Tchami para Boca, el encuentro es recordado por los goles del sueco Thomas Brolin y del búlgaro Hristo Stoichkov (2) quienes, tras marcar sus conquistas, saludaron de manera cordial a CFNM ¡con el riesgo que eso implica!

De más está decir que, a partir de ese momento, las carreras de las dos figuras internacionales se fueron a pique y nunca más volvieron a brillar. Hay gente a la que es preferible nunca saludar…

Ventura Fusión 0 – Independiente 3 (2011)

Errores, hechos inexplicables, promesas que no lograron reaparecer, reapariciones que quedaron en puras promesas, comienzos, finales, idas, vueltas, vivos, muertos, golpes duros, fuertes, muy fuertes y fatales, violentos, sillazos, inseguridad, olvidados, salvadores, deudas, muchas deudas, paradojas, mentiras, locuras, experimentos sin sentido, la muerte y el infierno.

Entre todos estos hechos que dejaron su rastro (y en su mayoría, también su herida) en el Club Atlético Independiente, ¿quíen recuerda este amistoso disputado en tierras estadounidenses ante el Ventura Fusión, ignoto equipo de soccer yankee de California, un 23 de Julio de 2011? Un amistoso sin sentido bajo el ala de Julio Comparada. Un partido enterrado en el cementerio de los olvidos, apartado de cualquier hecho importante, bajo el epitafio de «Tiempo Perdido«, en honor a los meses en que, en lugar de trabajar en un colchón de puntos en el ámbito local , se preiorizó la Libertadores yel hospedaje momentáneo de jugadores.

En el viaje de lo que fue la caída de Independiente, nosotros nos detenemos en un prácticamente inexplorado friendly match de hace dos inviernos. Un partido amistoso que a nadie le importó mucho, que pocos siguieron y que escasos presenciaron. Quizá eso es lo único mágico de este post. Si es que se puede llamar mágico a eso.

Independiente ganó aquel encuentro 3 a 0. Los goles los hicieron Leonel Núñez, Facundo Parra y Marco Pérez.

Foto de lacalderadeldiablo