Updateando: el libro gordo de Kenig

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– Lo que vemos ahí podría ser la tapa del próximo libro o documental de Alejandro Kenig. En cualquiera de los dos casos, esperemos que sea verdad. Morimos por leer la parte de la rabona al travesaño.

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Para completar la información de Mundo Gordo (?), traemos esta gema de la publicidad: Kenig como modelo de una marca de jeans. ¿Se lo habrá podido sacar?

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– Hace unos días, empezó a funcionar una nueva estación de servicio en la localidad bonaerense entrerriana de Seguí. Hasta ahí, nada del otro mundo, pero obviamos un dato: su dueño es Federico Lagorio, ex hombre de Gimnasia y Esgrima La Plata. ¡Felicitaciones, Carucha!

– Nuestro informante en Tres Arroyos (@RecreativoCL14) se mandó flor de compilado sobre la actualidad de los baldoseros en la liga local. Repasemos:

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Javier Musa, ex Racing, hace tres años que está jugando en la Segunda Division de futbol tresarroyense, para el Recreativo Claromecó.

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Claudio El Pitufo Quintana, lateral de aquel vapuleado Huracan en Primera, también está en la segunda local, actuando para el ACDC de Tres Arroyos. La sigla significa Asociacion Civil Deportiva Cristiana (o sea, el equipo de los Atletas de Cristo), nada que ver con la banda.

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Eduardo Anzarda (Hijo) es otro que nutre el ascenso tresarroyense, con la camiseta de Olimpo. Y segun cuentan, ni ahí le creen que con esa pinta sea futbolista. Para muestra, basta una foto en la que aparece junto al Gigoló Baztepobre, un personaje de la ciudad.

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Claudio Huertas, actual DT de Olimpo de Tres Arroyos , que en las últimas fechas se puso de 5. Muy serio todo (?).

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Jonathan Vannieuwenhoven, aquel pibe del gol a San Lorenzo, juega en la Primera local para el  Recreativo Echegoyen de San Francisco de Belloq. Y parece que el año que viene lo quieren repatriar los del Globo.

 

Gracias a Guille, Maxi y a @RecreativoCL14.

 

Tigres UANL 1 – Talleres de Córdoba 1 (1978)

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Allá por la década del 70, cuando la Copa Libertadores de América todavía no contaba con la participación de equipos de otra confederación, el duelo entre clubes argentinos y mexicanos no dejaba de ser una rareza. Y sobre todo si el partido ¡se hacía en Estados Unidos!

En agosto de 1978, Talleres de Córdoba llegó a Los Ángeles para, de alguna manera, representar al fútbol campeón del mundo.  ¿Su rival? Los Tigres de la Universidad Autónoma de Nueva León. Sin embargo, el choque era anunciado desde los afiches como ARGENTINA VS. MÉXICO, como para enganchar a algún yanqui desprevenido con ganas de ver a dos seleccionados. Improbable igual, ya que por esos tiempos la pelota número 5 no despertaba demasiado interés por aquellas tierras. Incluso menos que ahora.

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Tras ser recibido y homenajeado en el Concejo Deliberante de L.A., el plantel hizo su primera práctica en suelo norteamericano, al mismo tiempo que el DT, Roberto Saporiti, declaraba a la revista El Gráfico: «Esta gira es un desafío. Hay que volar mucho, descansar poco, jugar en climas diferentes, cambiar de comidas. Me gusta. Así se curten los grandes equipos, así se hacen profesionales». Después de 33 horas de no tocar una cama, a los jugadores les tocó descansar.

Mientras tanto, el organizador del partido, el empresario Arturo Guerra, decía: «Pagamos 32 mil dólares los pasajes de Talleres y 7 mil los de Tigres; 20 mil por la promoción del encuentro; 10 mil por la seguridad, 10 por ciento por el alquiler del estadio y otro 10 por la Federación de Soccer. Usted supondrá que estoy loco, teniendo en cuenta que aquí el fútbol no interesa. Pues bien, sí, debo estar loco». A eso, había que sumarle 16 mil dólares por el cachet de los cordobeses y otro tanto para los mexicanos. ¿Mucha plata? Esperen, que todavía falta.

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Llegó el día esperado, con 40  grados de temperatura, según relataba el periodista Carlos Ferreira. Ambos equipos salieron al campo de juego del Coliseum y regalaron 18 pelotas a las tribunas. De entrada, los jugadores se confundieron con las marcas del campo de juego, propias del fútbol americano. De hecho, el arquero de la T, Rubén Guibaudo, cometió dos manos por no saber dónde terminaba su área. De terror.

Con el buen juego de Valencia y la Pepona Reinaldi, los cordobeses se pusieron en ventaja en el primer tiempo. Sin embargo, los mexicanos igualaron en la segunda mitad y hasta desperdiciaron un penal.

Fue empate, 1 a 1. No ganó nadie. Y mucho menos el organizador: con menos de 5 mil entradas vendidas a 9 dólares cada una, recaudó 45 mil dólares con toda la furia. Bien, ahora descuenten todo lo que tenía que pagar. Y sí, el tipo estaba loco.

Independiente homenaje a las glorias (2009)

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La idea no era mala: rendir tributo a las grandes glorias de la institución, llevando los nombres de los jugadores que habían dignificado la camiseta. El tema es que la época escogida para implementar la campaña no fue la ideal. Sin estadio propio y con un plantel limitado en cuanto a calidad, el homenaje parecía más bien un manotazo de ahogado a la historia.

Corría febrero de 2009, cuando la empresa Puma se hizo cargo de la indumentaria de Independiente y entonces aprovechó la movida para lanzar unas ediciones especiales. La primera fue una casaca con estilo retro y diferentes insignias conmemorativas que lucían cada uno de los jugadores. Se estrenó en la primera fecha del Clausura ’09, en el empate 0 a 0 ante Vélez, en la cancha de Huracán.

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En la segunda jornada, ante San Martín de Tucumán, el Rojo se presentó con el mismo diseño de camiseta, pero con una variante: en el pecho aparecían los apellidos de las leyendas del club.

Ese día, en La Ciudadela, Independiente homenajeó a Santoro (Assman); Clausen (Moreira), Trossero (Rodríguez), Villaverde (Tuzzio) y Pavoni (Mareque); Pastoriza (Vittor), Bertoni (Mancuello), Burruchaga (Fredes) y Bochini (Montenegro); Agüero (Higuaín) y Erico (Núñez).

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¿Cómo le fue al Rojo? Perdió 3 a 0 ante los tucumanos, con un triplete de Cristián Canío. ¿Las glorias? Agradecidas (?).

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Nicolás Rubén Medina (Nico – Tato)

En estos días convulsionados que vive la Argentina apelamos a la unidad nacional brindando una Baldosa mucho más inclusiva. Además de los típicos baldoseros, por este espacio han desfilado jugadores que han defendido a diversas selecciones. Campeones de liga, de copa, de juveniles. Algunos que han pasado por grandes de Europa. Otros que participaron de la Copa América. Hay varios extranjeros que hasta han sido mundialistas. Pero nunca, hasta hoy, se había incluido a un futbolista que además tiene una Medalla de Oro olímpica. Con nosotros: Nicolás Rubén Medina.

Nacido el 17 de febrero de 1982 en Capital Federal, este volante polifuncional -de preferencia central aunque también defensor- comenzó su carrera en el semillero del Semillero del Mundo: el Club Social y Deportivo Parque. Siguiendo el camino natural de todos aquellos pibes, se unió a las inferiores de Argentinos Juniors promediando su adolescencia.

Además, formaba parte activa del Seleccionado Sub-17 de Hugo Tocalli. Y fue precisamente allí -cuando se encontraba disputando el Sudamericano de la categoría en Montevideo- que su nombre llegó con prepotencia a las grandes marquesinas. El flamante entrenador de la Selección Argentina, Marcelo Bielsa, lo había convocado para el primer amistoso de su gestión en el cual iban a participar los consagrados jugadores que estaban en Europa. “Nicolás Medina debe ser un crack, recién cumplió 17 años”, pensábamos todos…

Con la cabeza en otro lado, El Tato tuvo un bajo nivel en la ronda final del Sudamericano y la Selección no consiguió el pasaje al Mundial de Nueva Zelanda ´99. Igual, a Medina nada pudo borrarle la sonrisa de la cara. Viajó a Holanda, se sacó una foto con Redondo, otra con Batistuta y después se sentó en el banco de suplentes en el empate 1 a 1 contra los locales. Ah, también se sacó una foto con Guglielminpietro, claro, pero la borró 36 minutos después (?).

En septiembre de ese año -1999- debutó con El Bicho cuando ingresó a los 44 minutos del empate 1 a 1 frente a Boca. Esa noche, Chiche Sosa le pidió que ayudase a Mariano Herrón en la tarea de anular a Juan Román Riquelme. Y los dos pibes cumplieron con creces, claro. Durante los dos años siguientes, Medina osciló entre la titularidad y el banco de suplentes, con la lógica de quien cuece a fuego lento a sus futuras estrellas. En resumen, hasta mitad de 2001 totalizó 48 partidos y un gol (a Boca). No la rompió ni defraudó, por supuesto. Aún tenía 19 años.

A mediados de 2001 ocurrió lo mejor de su carrera cuando fue el volante central titular en la Selección Argentina Sub-20 que ganó caminando el Mundial disputado en nuestro país al lado del Conejo Saviola, El Cabezón D´Alessandro y El Pipi Romagnoli. Y también al lado de Sebastián Bueno y El Pollo Herrera, claro. Después de la vuelta olímpica, Nico fue vendido por 3,5 millones de dólares al Sunderland de Inglaterra, quienes se decidieron a invertir animados por las buenas actuaciones de otro ex Argentinos Juniors que habían contratado: Julio Arca.

Sin embargo y pese a que lo definió como “un mediocampista completo”, el técnico Peter Reid jamás lo utilizó en el primer equipo y la participación de Medina se limitó a los partidos de reserva. Tras el descenso del Sunderland, la directiva lo cedió al Leganés (2003/04) de la Segunda División española que contaba con 15 argentinos y que descendió a la tercera categoría. Al menos, pudo ser titular. Entremedio, Bielsa lo convocó para el Preolímpico Sub-23, que Argentina ganó logrando el pasaje a los Juegos Olímpicos.

El año 2004 estuvo, para Nico, teñido de celeste y blanco. Estuvo en la Copa América de Perú -para ver todos los encuentros desde el banco- y participó de Atenas 2004, donde ingresó como suplente en los partidos frente a Serbia, Costa Rica e Italia y se adjudicó la primera presea dorada de la especialidad para nuestro país. Desde Grecia, aquella Selección Sub-23 completa viajó directo a Perú para jugar por Eliminatorias y Medina ingresó por Tévez durante los últimos siete minutos de la victoria por 3 a 1 frente a los incaicos. Ese -podríamos afirmar- fue su punto final en el alto rendimiento. Obvio, ya tenía 22 años (?). Eso si, estuvo al lado de Bielsa durante sus primeros días y también en su último encuentro.

En la temporada 2004/05 jugó -con un nivel irregular- en el Murcia de la Segunda de España. Luego volvió al país para sumarse a Rosario Central (2005), donde apenas metió 3 partidos con un pobrísimo rendimiento. A comienzos de 2006 y ya con el pase en su poder, Medina firmó para Gimnasia de La Plata para estar recuperándose de una lesión durante todo el Clausura 2006.

¿La solución? Un semestre a préstamo en Nueva Chicago (solo jugó 12 minutos frente a Gimnasia de Jujuy) y otro en Talleres de Córdoba en la B Nacional (9 partidos, un gol, en la campaña que condenaría al Matador a bajar al Argentino A).

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De regreso en Gimnasia, Falcioni lo puso en 7 partidos hasta que una rotura ligamentaria lo dejó afuera de todo. Con 26 años, El Tato dejó la elite de nuestro fútbol y -tras doce meses en la enfermería del Lobo- en 2009 se fue al O´Higgins de Chile. Con algunas interrupciones por lesión en el medio, Tiro Federal (2010, Nacional B, 7 partidos), Reboceros de La Piedad de México (2011, Liga de Ascenso, 2 partidos) y El Porvenir (2012/13, Primera C, 12 partidos) fueron los siguientes destinos donde siguió regalando jirones de prestigio.

Entre 2013 y 2015, el campeón olímpico estuvo en Unión Comercio de Perú, donde le sobró para convertirse en patrón del mediocampo. A mediados de 2015, la ex promesa Nico Medina cambió de equipo pero no de país cuando se sumó al Sport Huancayo.

Y ahí, como quien se siente en su casa, dejó una sentencia digna de resaltar: “El único técnico que mete con seguridad a Perú en el Mundial de Rusia es José Pekerman”. ¿Por su probada capacidad? ¿Por lo que está haciendo en Colombia? ¿Por las enseñanzas que te dejó en la Selección Sub-20? “No… porque es mi suegro”.

Nicolás Rubén Medina. Bienvenido a En Una Baldosa.

Gracias, duodécima edición

encuentro

Una vez más, el agradable Complejo Municipal Club Malteria Hudson supo abrir sus puertas para que unos 70 vagos (¡y una minita!) disfrutaran del sano deporte de la conversación, el morfi, las gaseosas de segunda marca y algo parecido al fútbol. Como es habitual, todo bajo el caluroso sol de diciembre, ese que le da un condimento extra al desafío de tratar de sobrevivir a un pique corto a las 3 de la tarde (?).

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Y bajo estas condiciones fueron llegando los putitos, algunos por sus propios medios y otros agrupados en el #MicroBaldosero que partió desde Constitución. ¿Un escolar destartalado? No, papá: un ómnibus con aire acondicionado y cinturones de seguridad. La década ganada, en su máxima expresión.

morfi

Una vez en el predio, algunos enfilaron para la cancha, otros preguntaban a qué hora abría la cervecería y los más sensatos se reguardaban en la sombra proporcionada por el quincho, bien cerquita de la parrilla. Al rato, empezaron a salir las primeras hamburguesas, hechas con carne grado F, acompañadas de bebidas que aún no habían alcanzado el frío ideal. Nada de eso le importó a la horda de hambrientos muchachos, que atacó sin piedad a los alimentos.

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No habían pasado 15 minutos del último bocado y, como recomiendan los médicos (?), todos a la cancha, a correr como desquiciados con más de 30º C. Pero esta vez no estábamos solos: había llegado el invitado, Héctor Bracamonte. El ex jugador de Boca contó anécdotas, se sacó fotos y formó parte del equipo del Staff, destacándose como un sobrio lateral derecho. Obviamente, el título quedó para el equipo organizador, que eligió jugadores, rivales, horarios, pelota y árbitro. Campeones sin discusiones.

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Con las piernas cansadas pero el corazón contento (?), llegó el momento de la foto grupal y los sorteos, donde se repartieron variados artículos, desde indumentaria de equipos extranjeros hasta literatura noventosa argentina, además del merchandising oficial de En Una Baldosa. Era el final. Solo quedó tiempo para la despedida, los saludos, las amenazas (?) y la promesa: hasta el año que viene.

Fotos del 12º Encuentro Baldosero:

Álbum de En Una Baldosa.

Álbum de Gizz Bonavita.

[HOY] 12° Encuentro Baldosero

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Llegó el día. Hoy, 13 de diciembre, se realiza el Encuentro Baldosero en el Club Maltería Hudson, ubicado en Avenida Otto Bemberg 5800 (Hudson, Berazategui). También lo pueden encontrar como Calle 55 y 158.

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Puede concurrir todo aquel que se haya anotado con anticipación. La lista completa la pueden ver en el FB del evento.

Fundamental para todo aquel que vaya al encuentro:

– Zapatillas o botines.
– Dinero para pagar comida y bebida (costo a confirmar).
– Buena onda
– Puntualidad, para poder disfrutar de toda la jornada.

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¿Cómo llegar?

Si vas en auto, es una boludez. Tomá, acá tenés el link de Google Maps: https://goo.gl/maps/RSyacu2HFuj  HAY ESTACIONAMIENTO

Si tenés auto y te ofrecés a llevar a algunos putitos, a las 11.30 nos encontramos en Brasil y Bernardo de Irigoyen (Constitución).

Si vas en bondi desde capital: 129 (por Centenario), 195 (Camino Centenario). Desde Quilmes, 219 (Ramal rojo).

Tren NO HAY. Están terminando la electrificación del Roca.

 

BONDI BALDOSERO

Ponemos a disposición un bondi baldosero que saldrá desde Constitución. Los lugares son limitados (sólo 40) y el punto de encuentro es en Brasil y Bernardo de Irigoyen (Banco Francés), a las 11.30 h. Rogamos puntualidad. Una vez colmada la capacidad, el resto tendrá que ir en bondi de línea. A joderse (?). El regreso del mismo bondi está pautado para las 19 h.

 

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¡Nos vemos en el Encuentro!

San Martín de Mendoza sin marca (2000)

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Fue más que satisfactoria la campaña de San Martín de Mendoza durante el Campeonato de Primera B Nacional 1999-00. El Chacarero culminó segundo en la Zona Interior, aunque se quedó sin nafta a la hora de luchar por un lugar en Primera División, al caer en el Cuadrangular Final ante Huracán, y en el Reducido por el segundo ascenso, frente a Banfield.

Se podría decir que lo más flojo que tuvo ese conjunto, además de la falta de punch en los momentos definitivos, fue su vestimenta: durante varias fechas lució una prenda sin marca ni inscripción alguna, salvo un auspicio de considerables dimensiones. Algo que no se merecían Fabio Giménez, Arsenio Benítez y Leonardo Aguirre, entre otras figuras de ese equipo.