Marcador central de breve pero interesante paso por la Primera División de
Gimnasia y Esgrima de La Plata. Apareció en 2000 con buenos augurios sobre su futuro. Debutó ante Ferro, en el Clausura de ese año, reemplazando al suspendido Leandro Cufré. Pero sus días como jugador profesional del Lobo fueron escasos. Apenas llegó a los 9 partidos oficiales. Antes de su bautismo en el fútbol local se había puesto por primera vez la casaca de Gimnasia en un encuentro bastante irregular (de ahí sus 15 minutos de fama).
En 1998, la dirigencia del club platense estaba bastante desorganizada (y de vacaciones en el Mundial de Francia) y olvidó que el club tenía que afrontar la Copa Conmebol. Los jugadores que intervenían en el torneo local estaban de pretemporada en Los Ángeles. Por ese motivo, Gimnasia presentó de apuro una formacion integrada casi en su totalidad por juveniles de las categorías 78,79 y 80, más la experiencia de Marcelo Kobistyj (el capitán esa noche) y el propio Mansilla (era clase 77, pero el único profesional de los pibes) para enfrentar al Jorge Wilstermann, en Bolivia. Ese día, el Lobo formó con
Juan Romero, Claudio Páez,Kobistyj, Miguel Córdoba y Pablo Scheleig; Jorge Reguera, Federico Martínez, Leonardo Mansilla y Enrique Velázquez; Diego Deering y Sebastián Barclay. En el banco, estuvieron
Roberto Verza, Sergio Urquiza, Sebastián Acosta, Héctor Méndez y Federico Molinari. Empataron 0 a 0, pero en la revancha perdieron por penales luego de igualar 1 a 1, con gol de Mansilla, a un minuto del final.
En 2001 no pudo resistir a la clásica depuración del plantel, mas conocida como «limpieza» (ya había safado tiempo antes cuando el club cedió a algunos de sus compañeros, como Barclay y Bertoya, y él no quiso irse) y tuvo que marchar pese a que se estaba recuperando de una operación de pubialgia.
Pasó a
Los Andes, para foguearse (2001-02). Pero el que juega con «fogueo» generalmente se quema. Su paso por el Milrayitas no fue espectacular ni mucho menos y al poco tiempo apareció jugando en el
Blooming de Bolivia, gracias al llamado del técnico Jose Luis «El Tata» Brown. En noviembre el entrenador argentino renunció y se terminó la estadía sudamericana de Mansilla, que ya había sufrido un recorte del 50% en su sueldo.
Luego llegó a
Aldosivi de Mar del Plata (2003). Le tocó la dura tarea de buscar el ascenso al Nacional B, pero fracasó con Marcelo Ríos y La Tita Rizzo como compañeros.
A mediados de ese año abandonó el club del Puerto de Mar del Plata y comenzó a jugar en
Defensores de Cambaceres, institución que le dio la posibilidad de ir y venir según sus propios deseos y ganas de quedarse. En los últimos dos años quiso alejarse del Rojo pero no pudo hacerlo con demasiado éxito. Lo intentó en
Independiente Rivadavia de Mendoza, en 2004, pero vivió lesionado. También probó suerte en Capital Federal.
En julio de 2004 se sumó a una convocatoria que había hecho Huracán y participó de la prueba de jugadores libres que la institución de Parque Patricios hizo para reclutar futbolistas baratos. Lo curioso es que quedó en la selección que hizo Omar Labruna, pero luego al DT no le convenció el rendimiento del defensor y lo dejó en banda. Ni llegó a debutar.
Hasta 2005 seguía vistiendo los colores de Cambaceres.
Juan Pordiosero