
¿La Juventus siguiendo los pasos de un jugador Nueva Chicago? Hoy en día parece broma, pero realmente sucedió. Claro que eran otros tiempos, y valga una breve contextualización… sobre todo para nuestros lectores centennials (?).
Finalizaba el año 2006, el dólar rondaba los $3, Chicago jugaba en Primera, Pellerano la descosía en El Torito y Área chicas era una sección que no generaba controversia Juventus era un equipo del ascenso italiano que tenía -además de un escudo tradicional– el objetivo de regresar rápidamente a la Serie A y comenzar a dejar atrás los fantasmas del Calciopoli.
Todos estos variopintos planetas se alinearon el 26 de noviembre de 2006, cuando un conocido ojeador de la Vecchia Signora se hizo presente en Mataderos para observar de cerca a Cristian Pellerano, en lo que fue un vibrante empate entre Chicago y Vélez.

En menos de dos años, Pellerano había pasado de descender a la B Metropolitana con Defensores de Belgrano a ser posible refuerzo de la mismísima Juventus. Al ser consultado sobre esta posibilidad, el 5 de Chicago prefirió tomárselo con humor:

Al parecer hizo bien en no encandilarse con esos rumores, ya que el traspaso a la Juve no fue más allá de ese episodio en Mataderos, esfumándose de manera muy rápida la idea de verlo en una cancha junto a nenes de la talla de Buffon, Del Piero, Nedved y Trezeguet. No obstante, el malpase le sirvió para hacer un poco de ruido en el mercado, elevar su cotización (?) y despertar el interés de otros equipos (entre ellos el Murcia de España).
Recién un mes después, en enero de 2007, Pellerano cruzaría el charco… del Riachuelo. Su destino se encontraba finalmente en Avellaneda y más precisamente en Racing, quien durante el mercado de pases le ganó la pulseada a su clásico rival: «Racing quería que se haga lo antes posible e Independiente quería esperar, porque no estaban decididos. Mi decisión fue firmar para el que más me quería en su equipo», expresó el jugador luego de que Blanquiceleste S.A. pusiera los 1.200.000 dólares del pase.
El amor a la guita Las vueltas de la vida hizo que -tres años después- Pelle pase a defender los colores del club argentino al que le tiene mas cariño, con el cuál levantó su primera Copa Sudamericana. Esa ráfaga triunfal en Independiente pareció abrirle nuevamente las puertas al Viejo Continente. Y vaya capricho del destino… ¡otra vez lo buscaron desde Turín! Aunque esta vez no se trataba del Día de la Marmota de Juventus sino del otro equipo de la ciudad: el Torino.

Al igual que con el bianconero, el traspaso al Torino nunca prosperó, pese a la buena voluntad de ambas partes y de las buenas vibras de los hinchas del rojo.
Fue así que el mayor de Los Pelleranos nunca llegó a jugar en Europa. Su lugar en el mundo sería la Patria Grande (?), cosechando títulos en México y su segunda Copa Sudamericana, esta vez como capitán y cerebro del cuco de los argentinos de Independiente del Valle.
Sin más que agregar a todo ésto… Pellerín Pellerano (?), este doble-malpase a Turín se ha terminado.









