
Raúl Marcelo Burzac
Nacido en San Miguel de Tucumán el 14 de febrero de 1988, Marcelo Burzac había arribado a Buenos Aires a los 15 años para probar suerte en las divisiones inferiores de Platense. Una temporada más tarde, sin embargo, ya emergía como una de las promesas más interesantes de las juveniles de River Plate.
«Vine a una prueba y quedé. En ese momento jugaba de volante central, pero después me pusieron de enganche porque tenía poca marca», reconocía el pibito, al que enseguida apodaron Riquelme por su forma de jugar: «Varios me dijeron eso porque me gusta tocar tranquilo y distribuir la pelota», repetía.
De la mano de Gabriel Rodríguez y Ricardo Valiño, fue sumando minutos en su categoría y generando expectativa entre los hinchas, que con frecuencia escuchaban su nombre en los pasillos del Monumental. En 2006, Jorge Vitrola Ghiso lo subió al plantel de Reserva, donde rápidamente Daniel Alberto Passarella le puso los ojos encima. En su primer entrenamiento con la Tercera, terminó toqueteando (?) con los profesionales: “No lo podía creer. Fue el primer día que vine a practicar con la Reserva y terminé jugando con todos los de Primera».
No era una casualidad. Apenas un puñado de días antes, Rodríguez, coordinador de las inferiores del club, había destacado sus condiciones, aunque le había echado en cara su temperamento algo volátil: “Burzac me parece un crack. Es un tucumano vago, cabeza de pájaro. No sabía si seguir, lo llamé y lo convencí. Por suerte está con nosotros”.
Un año más tarde, el Kaiser lo llevó a la pretemporada de Primera con otros juveniles que venían pidiendo pista, como el Cebolla Sebastián Sciorilli, Emmanuel Martínez y Juan Ignacio Antonio.

Con el Millonario ya eliminado de la Copa Libertadores (colista en el grupo de Colo Colo, Caracas y Liga de Quito), y deambulando por la mitad de la tabla en el torneo local, Passarella aprovechó las últimas fechas del Clausura 2007 para darles minutos a los chicos.
Tras calentar el banco ante Newell’s Old Boys, San Lorenzo y Estudiantes de La Plata, Burzac debutó oficialmente frente a Gimnasia y Esgrima La Plata, en la jornada 16, en el estadio Único. Ese día, a tres del final, reemplazó a Fernando Belluschi. “Me pone contento el debut de Burzac. Tiene grandes condiciones y mucho futuro, pero todo depende de él”, decía el DT. Si bien el tucumano volvería a aparecer entre los suplentes contra Godoy Cruz, Nueva Chicago y Vélez Sarsfield, no tendría más chances.
A mediados de año, viajó a Corea del Sur, donde el cuadro de Núñez enfrentó al Reading inglés, al Shimizu S-Pulse japonés y al Lyon francés en el marco de la Copa de la Paz, organizada por la Iglesia de la Unificación, también conocida como secta Moon, liderada por el reverendo Sun Myung Moon.
Sin acción en el Apertura ’07 (fue al banco ante Racing y Argentinos Juniors), regresó a la Reserva hasta que Diego Simeone lo rescató y lo llevó a la pretemporada de 2008, junto a Mateo Musacchio, Maximiliano Oliva, Emmanuel Martínez, Gastón Gauna, Sebastián Sciorilli, Damián Lizio y Andrés Ríos. Incluso, lo puso un ratito frente a Independiente y Racing, reemplazando a Diego Buonanotte, a quien había desplazado el año anterior.
Si bien fue parte del plantel campeón del Clausura 2008, no sumó ni un segundo en cancha y pegó la vuelta a Tercera. En abril de 2009, River, a través de su filial de Puerto Rico, fue invitado a participar de un torneo en República Dominicana que haría las veces de scouting para clubes de México y Estados Unidos. Allí, con los colores de River Plate Ponce, y junto a otros jugadores descartables como Leandro Benegas, Diego Bogado, Lucas Sánchez y el paraguayo Emmanuel Gamarra Fernández, se consagró campeón. Sin embargo, sin ofertas de Norteamérica, se mantuvo en Reserva hasta mediados de año, cuando lo dejaron libre.
En el verano de 2010 armó las valijas y se fue a Bolivia para sumarse al La Paz FC, pero un puñado de semanas después el técnico, el bigotón Sergio Apaza, le bajó el pulgar y tuvo que marcharse.
Desde entonces, se convirtió en un gitano del fútbol de los sábados a nivel nacional. Muy lejos del éxito que le auguraban en sus inicios, deambuló de acá para allá con altibajos por Jorge Newbery de Tucumán (2010), Almagro (2010), Los Andes (2011), Colegiales (2011/12), San Jorge de Tucumán (2012/13), Sportivo Italiano (2013/14), Fénix (2015), General Lamadrid (2015, donde fue agredido por la barra brava), San Miguel (2016) y Sportivo Barracas (desde 2016).









