
En estos días álgidos que vive el país, donde renunciar parece ser la mejor respuesta a todo y el mensaje cabal que baja al populacho desde las más altas y representativas esferas rosarinas, vamos a rememorar algunos casos de jugadores que -por las más diversas razones- abandonaron el conjunto nacional hayan vuelto o no al equipo después de tan tajante determinación.
Por supuesto, renuncias a la selección argentina hubieron desde antes que se instale aquel viejo slogan en desuso que la describía como “la prioridad número uno”. Y después también, eh. Por que El Flaco Menotti y La Junta Militar no lograron evangelizar a los todos futbolistas durante aquel tan mentado “proceso”. Por citar algunos casos de los setentas u ochentas, El Lobo Carrascosa, El Loco Gatti, Jota Jota López, El Vasco Olarticoechea y Luis Islas, entre otros, se negaron a pararse en una cancha y entonar el One Hit Wonder de Blas Parera y Vicente López y Planes.
Pero, como no nos queremos ir tan atrás porque lo que pasó en blanco y negro a nadie le interesa lo que pasó en blanco y negro a nadie le interesa, vamos a arrancar desde la década de los noventa y desde allí hasta nuestros días. ¡Disfruten este vermouth de volátil indignación!

Abel Balbo (1993)
La Selección de Alfio Basile acababa de ganar la Copa América de Ecuador ’93 y estaba confiada en mantener una racha triunfadora que seguramente se iba a extender a lo largo de los años (?). Así y todo, El Coco debía descansar la esperanza goleadora sólo en Gabriel Batistuta; ya que ni El Beto Acosta ni El Mencho Medina Bello ni El Turco García quedaban jamás en posición de algo.
Por tal razón, el técnico convocó por primera vez en su ciclo a Abel Eduardo Balbo, un gran delantero que, pese a que había estado en el Mundial ’90, no tenía mucho feeling con la gente por haberse ido al Calcio de muy joven y también por no poseer carisma, sin (?). Eso si, era el segundo artillero del fútbol italiano.
Pero, hete aquí, Abel Balbo declinó la invitación y confirmó su renuncia; ya que recientemente había sido traspasado desde el Udinese hacía la Roma y quería hacer buena letra con sus nuevos empleadores. Lo peor de todo, claro, fue que El Coco terminó llamando para las Eliminatorias a USA ’94 -que se jugaban en poco más de un mes- a un Negro Julio Zamora que era más barriga que ser humano.
Tras la derrota 5 a 0 con Colombia y a sabiendas que el país le iba a declarar la guerra a cualquiera que aventurara a bajarse del barco, Balbo aceptó regresar a la Selección y hasta convirtió el gol en el partido por el Repechaje contra Australia en Sydney. Después, claro, jugó el Mundial de Estados Unidos, donde fue el recordado “delantero retrasado” mucho antes de la aparición en nuestras vidas de Cristian Fabbiani y Pablo Daniel Osvaldo…

Abel Balbo (1996)
El tiempo pasó y llegó Daniel Passarella al banco de la Selección; alguien a quien Abel Balbo ya conocía de River Plate y en quien también se reflejaba por sus actitudes, llamémosle, conservadoras… El delantero participó de la Copa América ’95 como titular acompañando a Gabriel Batistuta. Hasta ahí, todo jamón (?)…
El problema surgió en 1996, cuando a Claudio Caniggia por fin se le ocurrió recuperar el nivel y volver al seleccionado. Balbo aceptó a regañadientes estar un día arriba de un avión para ser suplente del Pájaro, claro. Pero, eso si, se puso del orto cuando -ya sin El Cani en el equipo- Passarella prefirió poner como titular a José Fabián Albornoz (si, jugó en la Selección) en el empate 1 a 1 con Chile en El Monumental.
Peor aún, cuando, tras el partido, El Kaiser manifestó aquello que “al equipo le faltó fibra” por haber jugado de manera tan insípida frente a los trasandinos. Tirándole algunos palos leves al entrenador en los medios, Balbo renunció a la Selección esa misma semana a través de un fax en el que manifestaba que no podía dar lo mejor de sí en un equipo donde era titular Albornoz con tan pocos días de trabajo. Por que primero la diplomacia…
Para sorpresa de todos, Daniel Passarella demostró no ser rencoroso (?) y Abel Balbo fue el famoso jugador número 22 de la lista del Mundial ‘98, por encima de Hernán Díaz, el propio Caniggia y Christian Gustavo Bassedas, a quien el integrante de CQC, Nacho Goano, le aseguró que iba a viajar a la Copa en la mesa de Mirtha Legrand… Seguí participando.
Una vez en Francia, lo más destacado que hizo Balbo fue decir, en una de esas soporíferas ruedas de prensa, que «yo vivo hace más de una década afuera y los argentinos dan una mala imagen en Europa con su desespero e irrespeto». Andá a lavarte el Calcio…

Marcelo Delgado (2003)
El querido Chelo cerró el año 2001 comiéndose un gol increíble frente a Oliver Kahn y haciéndose expulsar como un gil contra el Bayern Munich. Pudo haber sido vejado en su hombría una vez llegado al país, pero pasó desapercibido ya que la gente estaba recontra copada con eso de buscar distintas notas musicales en las cacerolas (?)…
Como sea, durante el año 2002 e intentando salvar su pellejo de gente que se hace la tonta pero que no olvida, Marcelo Delgado tuvo el mejor año calendario que se le recuerde a algún jugador en mucho tiempo. Contrariamente a lo que sucedía por aquel tiempo, Boca Juniors no ganó ningún título en aquellos doce meses, pero El Chelo la rompió jugando detrás de Guillermo Barros Schelotto y de Héctor Bracamonte como le pidió El Maestro Tabárez. Realmente extraordinario. Orgásmico. Pocas veces visto. Crean o mueran…
Este nivel tampoco le pasó por alto al ratificado técnico argentino, Marcelo Bielsa, quien en su primera determinación tras el fracaso del Mundial 2002 armó una Selección Argentina con pibes y el treintañero Marcelo Delgado para enfrentar a Honduras, México y los Estados Unidos durante enero de 2003.
Ni bien enterado de la lista y pese a que Bianchi le pidió que viajase, El Chelo le hizo saber a todo el mundo que él no pensaba volver a ponerse ninguna Celeste y Blanca bajo ningún concepto ni punto de vista. Y además, lo hizo con una frase que resultó lapidaria: “Me llaman a mi para estos partidos falopa y los importantes los termina jugando El Piojo López… Yo me quedo a hacer la pretemporada en Boca para ganar la Copa Libertadores”… Y si, no vaya a ser cosa que los Xeneizes recordasen las cagadas contra el Bayern Munich.

Javier Saviola (2007)
Mediados de 2001. El Conejo Saviola acababa de ganar el Mundial Sub-20 en nuestro país convertido en el máximo anotador de ese certamen en una misma edición. Además, lo esperaba el Barcelona de España, que había gastado más de 20 millones rúcula por su ficha. En retrospectiva, muchos sentíamos que gran parte de las cosas que le sucedieron a Lionel Messi en esta vida le iban a ocurrir a aquel pibe, que por aquel entonces contaba con apenas diecinueve años.
Finales de 2007. Tras aparecer en la Selección con intermitencias, olvidos y postergaciones, un Javier Pedro Saviola de tan solo 26 años anunció su retiro del combinado nacional y, podemos afirmar, también su adiós del fútbol al más alto nivel. Ya que desde ahí tuvo pasos de lo más raros por Real Madrid, Benfica de Portugal, Málaga, Olympiakos de Grecia y Verona. ¡Ni que hablar de su última etapa en River Plate!
El motivo, claro está, era de lo más noble: darle prioridad a su vida familiar. Aunque, eso sí, esto resulta un poco extraño, ya que todos tienen vínculos humanos que no les impide desarrollarse en sus trabajos. Los tienen el resto de los jugadores y también los tenemos nosotros. Aunque, por supuesto, a ninguno de nosotros nos espera en casa una ni siquiera veinteañera Romanella Amato.
¿Fútbol? Andá a jugarlo vos, patasucia…
(Continuará…)