En la actualidad, cuesta imaginarse a los hinchas del Globo jactándose de no conocer las canchas del ascenso. Sin embargo, esto era habitual hasta mediados de la década de los 80’s. En aquella época, los fanáticos de San Lorenzo y Racing, por ejemplo, ya sabían lo que era jugar en la B. Algo que Huracán estaría a punto de vivir en carne propia.
En la imagen, una de las últimas formaciones de los de Parque Patricios antes del primer descenso de su historia. Arriba: Juan Amador Sánchez, Christian Angeletti, Carlos Gay, Rodolfo Raffaelli, Claudio Cabrera y Osvaldo Damiano. Abajo: Claudio Turco Garcia, Daniel Messina, Carlos Mendoza, Juan Tutino y Carlos Torino.
Entre otros, también fueron parte de ese plantel: Héctor Herrero, el Toti Iglesias, López Turitich, Eduardo Papa, Marcelo Bottari, Carlos Taracido, José Luis Zuttión y Ángel Beltrán, quien fallecería ese mismo año a causa de una leucemia.

Sin embargo, sería injusto responsabilizar solamente a estos nombres. Es que, más allá de la mediocre temporada 1985/86 (obtuvo el 13º puesto), el equipo terminó siendo condenado por el pésimo promedio arrastrado de las campañas de 1983 (14º) y 1984 (17º).
Aunque el descenso directo fue evitado gracias a una pésima campaña de Chacarita, los Quemeros no pudieron zafar del Reclasificatorio, un octogonal en donde se enfrentaron con los mejores equipos de la vieja Primera B.

Luego de dejar en el camino a Lanús y a Los Andes, el sorpresivo Sportivo Italiano lo derrotó después de tres finales muy parejas, decretando que el Globo jugaría en el flamante Nacional B. En las instancias definitivas, Huracán utilizó una vestimenta muy particular: camiseta roja y pantalones azules. Sí, se fue al descenso usando los colores de San Lorenzo.
Si bien la atención del mundo futbolero estaba puesta en lo que sucedía en México (al mismo tiempo se estaba jugando el Mundial 86), la caída de un histórico participante de los torneos de Primera División no pasó desapercibida.
Sin dudas, se trató de un hecho histórico para nuestro fútbol: quedó confirmado que los sextos grandes también descienden.