Una parte grande y pesada de la historia baldosera tuvo su merecido reconocimiento el pasado viernes, con el partido homenaje a Alejandro Kenig, ícono de este sitio por aquel famoso mail de la rabona al travesaño, el reality show, la reconciliación, la conferencia de prensa y otros tantos hits con los que nos alimentó en estos años. Menos mal que no fue al revés (?).
En una Boutique colmada de gente (?), el Tanque pudo disfrutar de un partido con viejas glorias de Talleres como Daniel Kesman, Pancho Rivadero y Federico Lussenhoff para el equipo albiazul; y Pablo Cuba, Walter Parodi, Rodrigo Astudillo, el Pepe Basualdo y Ciancaglini, entre otros, para el equipo amarillo.
El encuentro, que contó con dos tiempos de 30 minutos y el arbitraje de Baldassi, terminó 3 a 3, con un gol de penal del homenajeado. Pero además, gracias a la crónica de Día a Día supimos que el Gordo nos hizo un guiño, tirando un centro de rabona. ¡Y eso no es todo! Además, Kenig se dio el lujo de jugar con su hijo Alejandrito (el actor), quien también anotó y pinta para ser como el padre.
“Al Tanque era difícil marcarlo, más ahora con varios kilos más. En eso se parece a Boldrini, a quien lo vi con esa panza y le grité ‘escupí el fitito'», declaró Rodolfo Graieb después del emotivo partido.
La jornada culminó a lo grande, con Kenig y sus amigos tomando un té en el shopping. Porque los gustos, como los homenajes, hay que dárselos en vida.






























